Es un debate habitual y básico: ¿cómo se denomina este idioma? ¿debemos llamarlo español, castellano o en realidad da igual? Repasamos la historia de ambos términos y las recomendaciones de las autoridades lingüísticas.

La opinión de la RAE: ambas son válidas

En el Diccionario panhispánico de dudas (2005), la Real Academia de la Lengua (RAE) lo dice de forma muy clara: «Para designar la lengua común de España y de muchas naciones de América, y que también se habla como propia en otras partes del mundo, son válidos los términos castellanoespañol. La polémica sobre cuál de estas denominaciones resulta más apropiada está hoy superada». Es decir, usa el que prefieras.

Pese a esto, la RAE sí prefiere uno de los dos términos, y el DPD continúa diciendo que el término español es más recomendable por «carecer de ambigüedad, ya que se refiere de modo unívoco a la lengua que hablan hoy cerca de cuatrocientos millones de personas. Asimismo, es la denominación que se utiliza internacionalmente (SpanishespagnolSpanischspagnolo, etc.)». La Academia prefiere reservar castellano para referirse al dialecto surgido en la Edad Media en el Reino de Castilla o para el dialecto del español que se habla ahora mismo en la región. Es decir, castellano para hablar de Castilla.

¿Fue esto siempre así?

No. El propio diccionario que la Academia publica desde el siglo XVIII se denominó Diccionario de la lengua castellana hasta su 15.ª edición, la de 1925, cuando el título cambió a Diccionario de la lengua española. En el prólogo de esa edición, explicaban que el cambio era una consecuencia de la «mayor atención» que consagraba el diccionario a las «múltiples regiones lingüísticas, aragonesa, leonesa e hispanoamericana» que integran la lengua «literaria y culta».

En ese mismo prólogo aclaran que siempre han usado ambos términos de forma indistinta y que optar ahora por español en el título no significa ni que desechen castellano ni que excluyan «a ninguna de las otras lenguas que se hablan en España, las cuales son ciertamente españolas, aunque no sean el español por antonomasia».

Si además se busca en el Ngram Viewer de Google, la herramienta que permite buscar y comparar términos por la frecuencia con la que aparecen en libros desde 1800, vemos que «lengua castellana» es muy superior a «lengua española» hasta los años 40, cuando se produce el cambio. De hecho, «lengua española» es muy minoritario hasta mediados de la década de los 30, cuando empieza a ascender de forma muy acentuada. «Lengua castellana», con sus altibajos, se mantiene estable.

La historia: por qué se usan ambos términos

Castellano hace referencia al origen de la lengua y español al país que la tomó como oficial y la llevó a otros lugares.

Con la caída del Imperio romano, el latín que se hablaba en la península ibérica —que ya era más vulgar que culto— se fue dividiendo en distintos dialectos, a los que se denominaba romances. Como explican en delcastellano.com, al romance hablado en Castilla se le llamaba romance castellano, y de ahí se pasó al castellano a secas. La hegemonía de Castilla hizo que el castellano se convirtiese en la lengua oficial en todo el territorio.

En cuanto al español, viene de España, que a su vez es la evolución de Hispania, el topónimo con el que los romanos llamaban a la península (heredado de los fenicios). Aunque se usaba España para englobar los reinos de la península, lo cierto es que no está claro cuándo se puede empezar a hablar de España como país.

Lo que sí parece claro es que el adjetivo español, tanto para el gentilicio como para el idioma, fue algo que se empezó a usar en el extranjero. De hecho, la palabra español es de origen provenzal y se empezó a usar en el siglo XI (como gentilicio).

Los argumentos

Castellano porque…

  1. Existen otras lenguas españolas. En las regiones de España en las que existe otra lengua, suele hablarse de castellano en vez de de español. De hecho, como indica el Instituto Cervantes en su Las 500 dudas más frecuentes del español, en todo el país es común usar castellano cuando quiere «contrastarse con cualquiera de las otras lenguas oficiales del territorio».
  2. Español es lo que se habla en España. Es el argumento en muchos países hispanoamericanos. Se podría decir lo mismo de castellano (es lo que se habla en Castilla), pero como no existe como Estado y el nombre hace referencia al origen de la lengua, se prefiere al otro término.
  3. Es como el inglés. Inglés hace referencia a Inglaterra, país dentro del Reino Unido; igual que castellano hace referencia a Castilla. Igual que los estadounidenses y otros angloparlantes dicen que hablan English y no British; los hispanohablantes deberían optar por castellano y no español.

Español porque…

  1. Es más internacional. Uno de los argumentos básicos de la RAE: en otros idiomas, la lengua de los hispanohablantes es español(SpanishSpanischeEspagnolspagnolo…) y no castellano (existe la palabra, pero se usa para referirse o bien al español de España en contraposición al de otros países o al origen de la lengua).
  2. En Castilla se habla diferente. Sobre todo en Hispanoamérica, hay quien entiende castellano como el español de España (se hace una bonita sinécdoque y se entiende Castilla por España).
  3. Es lo que habla el Estado español. En regiones bilingües, hay quien prefiere usar español precisamente para expresar una opinión política contraria al «hay otras lenguas españolas». Se entiende que esas otras lenguas no son españolas porque las regiones en cuestión no deberían pertenecer a España.
  4. Es la lengua común de España. Con un argumento contrario al anterior, pero un resultado idéntico, hay quien prefiere español para hacer referencia a que, aunque en España conviven varias lenguas, esta es la única común y oficial en todo el territorio.

¿Qué dicen las constituciones?

Otra opción muy interesante es ver cómo aparece designada la lengua en la Constitución del país. Curiosamente, en algunas no se hace ninguna mención del idioma oficial (Argentina, Chile, México y Uruguay). El castellano es «la lengua española oficial» en España; y también en Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Perú y Venezuela. El español, por su parte, lo es en Cuba, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Puerto Rico.