Como todo pueblo, los ticos también contamos con unas cuantas expresiones bastante pasadas de tonoEl hecho de que presentemos esta lista, no quiere decir que se esté fomentando el uso de las palabras altisonantes, claro que no. Es simplemente un recuento de cómo los ticos suavizamos las blasfemias cuando estamos en presencia de aquellos a quienes no queremos contaminar con una que otra atrocidad verbal, especialmente en el caso de los niños, que absorben como esponjas todo lo que los rodea.

1. ¡Miércoles! / ¡Ni miércoles!

Nadie quiere que sus hijos pequeños anden por ahí diciendo “mierda” a cada rato. Disfrazamos la sucia palabrita con el nombre del tercer día de la semana que, por cierto, es un día de miér… coles.

2. Hijuetal, hijo de su madre, tal por cual

“Hijueputa” es una de las palabras más ofensivas que puede tener cualquier vocabulario. Si choca escuchársela a un adulto, imagínate a un niño. Por eso, mientras se pueda, hay que ser extremadamente creativo a la hora de usarla.

3. Ni pish…

Cualquier expresión que lleve la palabra vulgar que se refiere al pene, es terriblemente censurada en Costa Rica, aunque sea escuchada involuntariamente cualquier cantidad de veces al día. “Ni pish…” se refiere a la ausencia de algo: puede ser de dinero, de comida, de gente, de cualquier cosa…

4. ¡Estoy que me lleva un tren….!

– Por ¡estoy que me lleva un tren de putas!

Un poco en desuso, suele escuchársele más a la gente de edad avanzada, cuando la furia y la frustración son tales que no queda más que dejarse llevar imaginariamente por un tren de reputación dudosa…

5. ¡Pucha! ¡Púchica!

Una de las palabras más pronunciadas por el tico en su cotidianidad, tanto para expresar el sentir positivo como el negativo. Nuevamente nos vemos obligados a “maquillarla” cambiando la letra “t” por la pintoresca “ch”, para no herir oídos sensibles.

6. Lo mandaron a tapar goteras / a freír churros

-por lo mandaron a la mierda

Cuando a alguien lo mandan a la mismísima mier… cóles.

7. Carepi, caretiesto

-por carepicha

De las expresiones que hielan la sangre de las abuelas más conservadoras. Es un insulto muy fuerte que se refiere a la maldad extrema de alguien o de una acción, pero es ambivalente, porque puede corresponder a un trato cariñoso entre amistades de mucha confianza.

8. Culantro

-por culo

Es muy común escuchar a una madre decirle con cariño a su bebé “venga, vamos a limpiarle el culantrito” cuando le cambia el pañal, o escuchar a una persona enfurecida “me patearon el culantro”. En ambos casos se refiere a esa zona que comienza donde acaba la espalda.

9. Cañazo

-por güevazo

Un güevazo no es tan mala palabra, pero es mejor sustituirla por ‘cañazo’ o por ‘golpazo’ si estamos muy puristas de las buenas costumbres.

10. Las teclas, las tenis, las teresas

-por las tetas

Estos son algunos de los eufemismos, que se pueden aplicar a los senos. Para un pueblo que apenas se está acostumbrando a algo tan natural como que una madre destape su seno en público para alimentar a su bebè, la palabra “teta” sigue teniendo un cierto efecto de desaprobación.

11. Ando que me lleva la trampa, ando que me lleva el diablo

Aunque usted escuche la versión suavizada de “andar que se lo lleva la put…”, mejor evitar molestar a esa persona, porque es una expresión de furia sin control, de tristeza extrema o de frustración total, muy parecida a la del hipotético tren de las servidoras del sexo que vimos arriba.

12. Vale “pi” / Vale pistola

vale picha

En Costa Rica, cuando en un sentido figurado algo vale lo mismo que un pene, es que ese algo carece de total importancia. Ustedes interpreten lo que quieran…

13. Se puso hasta “la cara me duele” / se pegó una rasca

por se puso hasta el culo / se pegó una cagona

Si escucha a una dulce abuelita decirle al nietecito: “estoy muy brava con su abuelito, porque anoche llegó hasta la cara me duele”… es porque el noble anciano se excedió con los tragos y la abuela está tan furiosa que quería decir que el viejo llegó hasta el culo’.

14. Cuitear : “me pegaron una cuiteada”

-por me pegaron una cagada

Cuando alguien dice que lo cagaron es porque le dieron la regañada del siglo, pero si no queremos caer en extremos muy gráficos, recurrimos a una palabra muy pintoresca, de suave connotación rural; sustituyendo “cagar” por “cuitear”.

15. ¡No molestés! / Dejá de molestar

por ¡No jodás! – Dejá de joder

Si bien “joder” en Costa Rica no tiene una connotación tan soez como en otros países, tampoco es una palabra que uno va a soltar libremente en una fiesta infantil. Ni siquiera el payaso que está animando la reunión puede darse ese lujo…

16. Le voy a decir que se lo meta donde mejor le quepa

por que se lo meta en el culo

Esta es una frase que podría provocar infartos en personas muy decentes, pero cuando uno está harto de que lo estén molestando por cuestiones materiales, es un alivio decirle al causante del agravio, que puede usar ese objeto como enema.

17. Los encontraron haciendo ‘aquello que te conté’

por los encontraron teniendo sexo (¡culiando!)

Dos señoras conversando sobre las infidelidades que vieron en una telenovela, no pueden ser muy gráficas si están en presencia de sus retoños. “Aquello que te conté” es un comodín para aquel buen entendedor que no necesita de muchas palabras…

Crédito imagen de portada: bebop-designer