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20 datos sobre la historia de la lucha libre mexicana

México
by Ana Elba Alfani Cazarin 8 Jul 2017

¡“Lucharán de dos a tres caídas y sin límite de tiempo” es la llamada que nos anuncia que lo bueno está por comenzar! La lucha libre es la versión de la lucha estilo libre o lucha olímpica, que se caracteriza por su estilo de llaves a ras de lona y acrobacias aéreas.
La lucha libre en México va más allá de ser un mero espectáculo. Es un evento familiar tradicional que se vive con pasión y alegría. Aquí voy a contarte un poco de la historia de la lucha libre, para que vayas entrando en calor. Mi consejo: ¡Ni se te ocurra irte de México sin ir a las luchas!

1.

La lucha ya era practicada por los pueblos mesoamericanos, que valoraban el ejercicio físico, los juegos de fuerza y equilibrio y los ejercicios de destreza física y mental. Los guerreros se ejercitaban como verdaderos atletas y los enfrentamientos eran principalmente cuerpo a cuerpo, en los cuales la destreza y la rapidez eran fundamentales. Los arqueólogos lo han confirmado con las esculturas que representan a los guerreros olmecas. Se conoce como sacrificio gladiatorio a un tipo de lucha desigual, ya que el cautivo estaba amarrado con una espada para defenderse (de madera, sin navajas de obsidiana). El cautivo peleaba contra cinco guerreros y si los vencía, salvaba su vida.

2.

Se considera a Enrique Ugartechea como el primer luchador mexicano, quien en 1863 inventó las bases de lo que sería la lucha libre mexicana, a partir de la lucha grecorromana.

3.

Otros precursores de la lucha libre fueron el Conde Koma y Nabutaka, ambos japoneses que recorrieron México a partir de 1910 con compañías de artistas ambulantes (el primero con la dirigida por el italiano Giovanni Relesevitch y el segundo, en el llamado Teatro Colón, de Antonio Fournier).

4.

En 1921, Constand Le Marin representaba a León Navarro (campeón de peso medio en Europa), al rumano Sond, al japonés Kawamura y a Hércules Sampson, quienes actuaron en el Frontón Nacional.

5.

Salvador Lutteroth González fundó, en 1933, la Empresa Mexicana de Lucha Libre, conocida actualmente como Consejo Mundial de Lucha Libre, por lo que es considerado el «padre de la lucha libre».

6.

En la década de 1950, aparecieron en México quienes hoy día se consideran las leyendas de la lucha libre profesional, en lo que fue la época de oro de este espectáculo: El Santo, Blue Demon, Mil Máscaras, El Cavernario Galindo, el Rayo de Jalisco y Huracán Ramírez.

7.

Dada su fama y popularidad, algunos luchadores aprovecharon la oportunidad que les brindó la industria cinematográfica nacional, como el ruso Wolf Ruvinskis. Durante esta época los combates eran básicamente a ras de lona, sin tanta espectacularidad, pero sí con mucha técnica.

8.

En la década de los 80 surgieron nuevos ídolos mexicanos de la lucha libre: «El Perro Aguayo», «Tinieblas», «Lobo Rubio», «Mocho Cota» Mención aparte los luchadores japoneses que llegaron a México en esos años como «Kung-Fu», «Kato Kung-Lee» y «Blackman», y que influyeron, con su estilo y acrobacias, en muchos de los luchadores mexicanos, quienes incorporaron a su estilo las artes marciales japonesas y chinas, logrando más espectacularidad en sus lanzamientos desde las cuerdas o desde los postes del cuadrilátero.

9.

A principios de 1990 se optó por incluir espectáculos de luz y sonido, en esta década hicieron su arribo a los cuadriláteros de todo el país luchadores como «Octagón», «Máscara Sagrada», «Cibernético» y muchos más. También empezaron a realizarse más combates femeninos y de mini luchadores.

10.

Inicialmente se usaba un cuadrilátero de cuatro caras y a partir del 2000 se empezó a utilizar un ring hexagonal denominado hexadrilatero. También es común el uso de rejas o jaulas para luchas un poco más extremas.

11.

Los luchadores mexicanos de menor estatura que basan sus técnicas y estilo principalmente en el uso de llaves y maniobras aéreas para someter al oponente.

12.

En México, los luchadores de peso semicompleto constituyen la mayoría.

13.

Las luchas más interesantes son aquellas en las que los luchadores ponen en juego su máscara en combate (máscara contra máscara) o bien con uno no enmascarado (máscara contra cabellera). Al perderla, no la pueden volver a portar nunca jamás en su carrera.

14.

El estilo mexicano característico es springboard, el uso de las cuerdas del ring para tomar impulso. Los saltos hacia afuera del ring, o saltos suicidas, son los más famosos y aplaudidos. ¡Las llamadas Huraca-ranas y tilt-a-whirl headscissors takedowns son movimientos made en México!

15.

Los combates se ganan a través de varios métodos: El conteo consiste en apoyar los hombros del oponente contra la lona durante tres toques del árbitro. La rendición es la victoria que se consigue al hacer rendirse al rival, lo que es expresado verbalmente. El knockout es la victoria por inconsciencia del rival. En la cuenta fuera un luchador pierde si permanece demasiado tiempo fuera del ring, determinado por una cuenta de 20 por parte del árbitro. En la descalificación un luchador es declarado perdedor por no respetar las normas.

16.

La Arena México y a la Arena Coliseo, en la Ciudad de México, son las catedrales de la lucha libre mexicana.

17.

La Lucha libre mexicana ha traspasado todo tipo de fronteras y sus exponentes lucharon en Japón, Estados Unidos, España, Alemania, Inglaterra y Puerto Rico, entre otros, países en los que ya son leyenda.

18.

La mayoría de los luchadores, tienen una legión de pequeños admiradores: ¡los niños! Estos aficionados viven la lucha como si ellos fueran esos luchadores, imitan las llaves, se disfrazan como ellos y, al verlos en vivo, sus reacciones son tan naturales como de alegría cuando ganan y de tristeza o enojo cuando pierden. Ellos no solo miran la lucha, la viven.

19.

El Santo, uno de los máximos ídolos que ha dado la lucha, es una leyenda que traspasado fronteras. A pesar de haber fallecido en febrero de 1984, sus películas son consideradas verdaderas joyas de un supuesto cine surrealista mexicano, a nivel de las del célebre actor y director Juan Orol. Su ingenuidad y el extremo descuido con que parece que fueron filmadas son los que las hace tan atractivas aunque, al parecer, no fue algo que se haya logrado con intenciones artísticas.

20.

Hay una cumbia muy famosa de Pedro Ocadiz (1952) dedicada a las luchas: La cumbia de los luchadores (Pedro Ocadiz 1952). “La arena estaba de bote en bote, la gente loca de la emoción. En el ring luchaban los cuatro rudos, ídolos de la afición. El Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog”.

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