Los porteños llamamos a Buenos Aires “la ciudad de la furia”, apodo que surgió de la famosísima canción de Soda Stéreo. Vivimos tan rápido y a mil que a veces nos olvidamos de parar un ratito y admirar la profunda y diversa belleza que esconde nuestra ciudad. Aquí compilo una serie de imágenes que son casi como una cita con Buenos Aires que, aunque sea por unos minutos, va a volver a ser “la reina del Plata”.

 

Buenos Aires, como todas las ciudades, es particularmente preciosa al atardecer. En la foto, los Bosques de Palermo.

 

Miren esta vista de Puerto Madero.

 

La librería El Ateneo es el sueño de cualquier amante de la lectura…

 

El Club de Pescadores, en la Costanera del Río de la Plata.

 

Una casa cualquiera de Palermo Soho.

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El Mercado de San Telmo.

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El barrio de Once.

 

El Teatro Colón.

 

En el fondo, el Congreso Nacional.

 

La Floralis Genérica, una escultura gigante que se abre y se cierra.

 

El Jardín Botánico es el lugar ideal para descansar de la locura de la ciudad.

 

Lo mismo que el Jardín Japonés.

 

En septiembre empiezan a florecer los jacarandaes.

 

La genia de Mafalda vive en San Telmo.

Calle Defensa esquina México.

 

Mate al atardecer en Caminito (La Boca).

Más porteño, imposible.

 

El Palacio Barolo.

 

El Cementerio de la Recoleta.

 

El Centro Cultural Kirchner, iluminado.

 

Fileteado porteño en San Telmo.

Crédito: hernanpc

 

El Obelisco… bueno, no es tan lindo, pero este no sería un artículo sobre Buenos Aires sin él, ¿no?