Zapotitlán de Méndez es una de las joyas escondidas en la sierra norte de Puebla. Relativamente cerca de Cuetzalan, pero hacia abajo, al fondo de las cañadas, es un sitio donde el clima se vuelve, por extraño que parezca, cálido y hasta tropical.

Para llegar a Zapotitlán tienes que pasar por escenarios boscosos típicos de la sierra: bosques de coníferas, ríos y cascadas. Compruébalo con en estas imágenes.

Lo primero que te recibe al llegar a Zapotitlán es la magnífica vista del Río Zempoala, una corriente caudalosa pero amable, que desaparece haciendo curvas hacia los cerros distantes.

Para cruzar el río hacia donde se encuentran las Grutas Karmidas, debes hacerlo por el famoso puente Morelos, una construcción del siglo XIX que es un ícono de Zapotitlán.

Y esto es lo que encuentras al interior de las Grutas. Se llama «La poza azul» y es sólo uno de las bellas cámaras que tiene el sistema de grutas de las Karmidas.

En los alrededores de Zapotitlán también hay cascadas, como la de Cruz de Agua, que incluso se puede rapelear con la ayuda de los guías de aventura locales llamados XKit. Pregunta por ellos en las Grutas Karmidas 😉

También hay pequeños bosques de bambú.

Zapotitlán es un pueblo muy pequeño pero muy pintoresco. Es una mezcla de ruinas del siglo anterior con iglesias, casitas de adobe y calles adoquinadas.

Está lleno de gente trabajadora, de oficios tradicionales y sonrisa amable.

Y cuentan con tradiciones alucinantes, como la del día de muertos, en el que lanzan globos gigantes de mil colores, hechos de papel de china, por los aires de la sierra.

¿Qué esperas para visitar Zapotitlán de Méndez?