Mazunte se enfrenta a un problema que se repite en muchos lugares de México: el pueblo comienza un proyecto comunitario al que el gobierno le niega el apoyo hasta que existen posibilidades de un beneficio económico. En este caso, la historia se materializa a través una biblioteca pública: “La Biblio de Mazunte”.

 

 

Los inicios de La Biblio.

La Biblio de Mazunte nació gracias a la iniciativa de varias personas de la comunidad, entre las que destacan Rodolfo Cataño y Daniela Whaley. La idea nace de la necesidad de que Mazunte contara con una casa de cultura. Esta iniciativa fue apoyada por el municipio, que proporcionó el espacio en el que se levantaría la biblioteca. Después de meses de trabajo, campañas que llegaron hasta la Ciudad de México para la recolecta de libros, dos grandes mudanzas de cerca de cuatro mil ejemplares y muchísimo esfuerzo, La Biblio se inauguró el 7 de abril de 2013.

 

 

La Biblio nació como un proyecto independiente y se ha gesitonado a través de voluntarios que le dedican un poco de tiempo a su manutención y desarrollo. Esta forma de operar ha convertido a La Biblio en un espacio de colaboración, aprendizaje, creatividad y conocimiento, que da cabida a todo el mundo, sin distinción de sexo, raza, condición social, nacionalidad, edad o etnia. Cuenta con una plantilla fija de voluntarios y con otra que va cambiando según las necesidades y la temporada. A lo largo de sus tres años de existencia, La Biblio se ha beneficiado por el trabajo de cuarenta y ocho voluntarios.

 

 

La Biblio como centro cultural gratuito.

Además de los servicios propios de una biblioteca (préstamo de libros y consulta en sala), La Biblio organiza talleres gratuitos sobre distintas temáticas dirigidos a todo tipo de público. Los talleristas ofrecen sus servicios para que toda la comunidad interesada sea beneficiada sin ningún costo. Durante sus tres años de operación, este lugar ha montado más de un centenar de talleres especializados en serigrafía, escritura creativa, guitarra, pan sin horno, encuadernación, radio, teatro, animación, fotografía, danza, pintura al fresco y muchos otros. Sólo en este último año se han impartido alrededor de cincuenta talleres con más de trescientas personas beneficiadas.

 

 

Además de los talleres, hay un esfuerzo continuo por mantener actividades permanentes como ciclos de cine, rodadas de bicicletas, refuerzo escolar y clases de inglés.

 

 

La situación actual de La Biblio.

Después de dos años de estar alojada en el centro de salud de Mazunte, La Biblio cambió de sede y se trasladó a un costado del foro comunitario. La nueva locación elevó el número de personas que hacen uso de las instalaciones de manera regular. Es gracias a este cambio que La Biblio ha crecido en el último año, atendiendo cada vez a más gente: padres e hijos, gente local y visitantes.

El pasado mes de marzo, se recibió con gran sorpresa la noticia de que el “pueblo” votó en asamblea porque La Biblio sea gestionada por el municipio. Después de tres años de labor independiente y tras librar muchas dificultades, el gobierno por fin se ha fijado en el proyecto (cosa que se deseaba desde un principio). Se teme que este nuevo interés por parte de las autoridades cambie el esquema de funcionamiento de la biblioteca. Dentro de los cambios propuestos, está la incorporación de un coordinador con goce de sueldo, que sea el enlace entre el gobierno y La Biblio.

 

 

Perspectivas a futuro.

Los coordinadores actuales de La Biblio esperan que los cambios sean para bien y para beneficio de todos. Confían en que la nueva administración no transforme bruscamente los objetivos de este espacio y que se escuche y respete a quienes trabajaron ahí desde un principio, manteniendo la esencia con la que la biblioteca nació y creció durante su época independiente. Todos esperamos que el nuevo administrador esté capacitado para las labores que le sean encomendadas, que se esfuerce por llegar a más gente de la comunidad y que se mantenga la máxima:

«La Biblio como fuente de cultura, no de dinero».

 

Todas las fotos son propiedad de la autora.