El árbol de Navidad antes de la Navidad

Mucho antes de que existiera la Navidad, mucho antes incluso de que existiera el cristianismo, adornos hechos con plantas eran utilizadas como amuletos en los días cercanos al solsticio de invierno por distintas civilizaciones. Estos adornos podían ser utilizados para alejar a los malos espíritus que se encontraban al acecho durante los meses más oscuros del año o como un elemento más en las celebraciones asociadas con el solsticio de invierno y con el regreso de los días largos. 

Adornos vegetales de este estilo se encontraban bien representados en las Saturnales, una serie de celebraciones que los antiguos romanos dedicaban a Saturno y que se festejaban del 17 al 23 de diciembre. Muchos historiadores están de acuerdo en que las Saturnales son el antecedente directo de la celebración moderna de la Navidad y es lógico que hayamos heredado algunos de sus símbolos más importantes. Los celtas en el norte de Europa e incluso los antiguos egipcios también celebraban festividades importantes asociadas con el solsticio de invierno. Al igual que en las Saturnales, las decoraciones basadas en plantas eran un elemento común en estas fiestas. 

 

El árbol de Navidad moderno

La tradición moderna del árbol de Navidad se puede rastrear hasta la Alemania del siglo XVI. Es posible que algunos de estos primeros árboles no fueran árboles como tal, sino conjuntos de ramas o troncos que los cristianos alemanes llevaban hasta sus casas y adornaban con ramitas, frutos y velas. Cuenta la leyenda que fue Martín Lutero —el teólogo alemán que dio origen a la reforma protestante— el primero en utilizar velas para adornar un árbol de Navidad en su búsqueda por imitar el brillo de las estrellas entre los árboles del bosque. 

Los cristianos alemanes continuaron adornando sus árboles para Navidad durante muchos años sin que el resto del mundo les hiciera mucho caso. De hecho, esta tradición era vista con desconfianza por la gran mayoría de los cristianos fuera de Alemania, que la asociaban con rituales paganos —con mucha razón— y la consideraban indigna de una fecha tan importante como la Navidad. 

 

La viralización

La popularidad del árbol navideño en los países angloparlantes tuvo un gran boom en la Navidad de 1848. El alboroto se lo debemos a la imagen que se muestra abajo, una ilustración publicada en el Illustrated London News en diciembre de 1848. En ella se muestra a la Reina Victoria y al Príncipe Alberto alrededor de un árbol adornado e iluminado a la usanza moderna. El árbol de Navidad había entrado a la corte inglesa desde principios del siglo XIX, pero no fue sino hasta medio siglo después —gracias a la popularidad de la Reina Victoria y al poder de la imagen— que el mundo le prestó atención a la tradición germana. 

árbol de navidad
Photo: The Illustrated London News

Después de 1848 el árbol de Navidad comenzó una era de expansión por todo el mundo; sin embargo, se mantuvo en manos de la aristocracia y las clases altas por algunas décadas. El único lugar en dónde los árboles de Navidad se consideraban un elemento popular de las celebraciones continuaba siendo Alemania y no fue sino hasta las primeras décadas del siglo XX que el árbol de Navidad se volvió un elemento extendido de los festejos de fin de año alrededor del mundo. Hoy en día, el árbol es el símbolo más reconocible y mejor asociado con la Navidad. 

 

¿Cómo llegó el árbol de Navidad a México?

El árbol como símbolo navideño llegó a México en la segunda mitad del siglo XIX de manos de la aristocracia europea. El primer árbol de Navidad al que México le prestó toda su atención fue el que se levantó en el Castillo de Chapultepec tras la llegada de Maximiliano y Carlota en 1864. Maximiliano de Habsburgo, familiarizado con las costumbres de la corte austriaca, promovió este nuevo símbolo de forma oficial y lo mantuvo como un elemento de las fiestas navideñas durante los tres años de duración del Segundo Imperio Mexicano. 

Muchas familias mexicanas de clase alta vieron en este nuevo símbolo otra forma de demostrar su opulencia y lo adoptaron sin mayores miramientos. Aunque la costumbre se frenó tras la caída del imperio en 1867, la figura del árbol de Navidad ya se encontraba bien instaurada en la mente de los mexicanos y resurgió algunas décadas más adelante para nunca más partir. 

Cabe mencionar que aunque el árbol de Maximiliano es reconocido como el primer árbol de Navidad “oficial” en México, la costumbre ya se encontraba presente en algunos lugares del país con presencia de inmigrantes alemanes. Ernst Pitner, un soldado de la Legión Austriaca que había llegado a México durante la Intervención Francesa, menciona en una carta a su familia que la casa en la que pasó una Navidad en Monterrey —alrededor de 1865— contaba con un árbol de Navidad como los que se usaban en su país. Es probable que esta casa haya sido de expatriados alemanes.

 

Algunos datos curiosos

El árbol de Navidad más caro del mundo se encuentra este 2019 en el Kempinski Hotel Bahía en Estepona, España. El árbol está adornado con diamantes de todos los colores y formas y su adorno más caro es un diamante rojo que por sí solo supera los 5 millones de dólares. El árbol está valuado en 12 millones de euros. 

Los adornos más populares en los árboles de Navidad alemanes de finales del siglo XIX eran las manzanas, las nueces y las galletas.

Los primeros árboles artificiales estaban hechos de plumas de ganso pintadas de verde. 

Existe un padecimiento llamado Síndrome del Árbol de Navidad. Se trata de una reacción alérgica que afecta a personas con antecedentes de asma, fiebre del heno y alergias asociadas con el polen que se expresa una vez que se encuentran en contacto con un árbol de Navidad. Evidentemente, si este árbol está dentro de sus casas, las reacciones pueden ser bastante severas. 

Los árboles de Navidad son una de las principales causas de incendios durante las fiestas decembrinas. Esto era mucho peor en el siglo XIX cuando los árboles se adornaban con velas. 

En Rusia el árbol de Navidad es un símbolo del año nuevo y está totalmente deslindado de su simbología religiosa. La estrella en la punta, por ejemplo, representa a la estrella comunista y no a la estrella de Belén. 

El árbol de Navidad más famoso del mundo es el abeto noruego que cada año se ilumina en el Rockefeller Center en la ciudad de Nueva York. Este árbol es una tradición navideña que se remonta a 1933.

Uno de los árboles de Navidad más famosos de México este 2019 es el de la Universidad Nuevo Santander en Matamoros. La universidad cobró a sus alumnos una cuota obligatoria de cincuenta pesos para construir un árbol monumental que parece un elote con mayonesa. La historia se viralizó ya que —dicen por ahí— la universidad sancionó a los alumnos que participaron en la memificación de su elote de Navidad.