Hoy voy a hablarte de cómo se vivía la homosexualidad en las culturas del México prehispánico. Es un tema controversial, puesto que, por una parte, hay registros que indican que era fuertemente castigada y, por la otra, hay cierta evidencia que demuestra que era aceptada por parte del estado.

Por ejemplo, se tiene registro de que en las culturas del sur y el norte del actual territorio mexicano había una mayor aceptación, tal como puede apreciarse en la cueva de Naj Tunich, en Guatemala, en la que los mayas plasmaron algunas escenas eróticas, entre las que se puede apreciar una cópula homosexual entre un jóven y un viejo.

También tenemos como ejemplo el testimonio de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, quien describe que en la región de Texas pudo ver:

“…hombres casados con otros, y estos son unos hombres amariconados, impotentes, y andan tapados como mujeres y hacen oficio de mujeres”.

De igual forma, entre los nativos del actual estado de Sonora los españoles encontraron algunos jóvenes ataviados como mujeres y, cuando amenazaron con echarlos al fuego, las mujeres salieron en su defensa.

Para confirmar la naturalidad con que se veían estas prácticas tenemos un tercer testimonio, el de Gonzalo Fernández de Oviedo, en su “Natural historia de las Indias”:

“Entre los indios en muchas partes es muy común el pecado nefando contra natura, y públicamente, los indios que son señores y príncipes que en esto pecan tienen mozos con quien usan este maldito pecado; y tales mozos son pacientes, así como caen en esta culpa, luego se ponen naguas, como mujeres, que son unas mantas cortas de algodón, con que las indias andan cubiertas desde la cinta hasta las rodillas, y se ponen sartales y puñetes de cuentas y las otras cosas que por arreo, ni hacen cosa que los hombres ejerciten, sino luego se ocupan en el servicio común de las casas, así como barrer y fregar y las otras cosas a mujeres acostumbradas…”.

Sin embargo, en el centro de México no sucedía lo mismo, pues por ejemplo los mexica tenían una moral más conservadora que repudiaba la homosexualidad, pues ya que eran un imperio naciente, con ambiciones expansionistas y su cultura se cimentó sobre la procreación.

A pesar de ello, hay registros de prostitución masculina e incluso una hipótesis que señala que Xochipili (príncipe de las flores) podría tratarse de una deidad con un aspecto homosexual.

“…hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable pecado…”.
Fuente: Hernán Cortés “Cartas de Relación”.

Cómo podrás notar, Cortés hace un señalamiento de las prácticas homosexuales en Tenochtitlan como cotidianas y bien vistas y, además, las juzga de “abominables”, pues es su juicio cristiano el que habla.

Pero a pesar de que los españoles pudieran ser las fuentes más confiables, por ser ellos precisamente quienes documentan el acontecer diario en Tenochtitlan, también muestran algunas contradicciones, pues en tanto que Cortés denuncia la homosexualidad como algo natural entre los mexica, Fray Jerónimo de Mendieta dice:

“…por natural razón y su buena inclinación (Nezahualpilli) aborrecía en gran manera el vicio nefando y, puesto que los demás caciques lo permitían, éste mandaba matar a los que lo cometían…”.

Incluso hay registro de los castigos que supuestamente se aplicaban a los homosexuales entre los nahuas, en los que distinguían entre los pasivos y los activos, pues mientras que el activo seguía asumiendo su rol masculino, el pasivo violaba su rol de hombre y se afeminaba. Por ello, al pasivo se le extraían las entrañas por el recto mientras que al activo se le enterraba bajo cenizas hasta que moría asfixiado, según las leyes de Nezahualcóyotl (“Historia chichimeca” de Ixtlilxochitl).

Entonces, ¿qué es lo que debemos tomar por cierto? Pues entre los españoles parece no haber un acuerdo en este tema y nos dejan exactamente en el principio con sus declaraciones.

Veamos un testimonio más:

“Y acontecía meterse en este baño (temazcal) muchos hombres y mujeres, y allá dentro, con la calor, hombres con mujeres y mujeres con hombres y hombres con hombres, usados ilícitamente. En México había hombres vestidos en hábitos de mujer y estos eran sométicos (sodomitas) y hacían los oficios de mujeres, como tejer e hilar, y algunos señores tenían uno y dos para sus vicios…”.
Fuente: Códice Tudela, elaborado entre 1533 y 1554.

Como puedes ver, este fragmento narra una total libertad sexual como podría existir en estos tiempos, lo que justifica los juicios y relatos de los españoles.

Sin embargo, estas son apenas algunas piezas de este tema que comienza a ser estudiado recién ahora. Solo el tiempo dirá la verdad, aunque sí sabemos que el tema no surgió de la nada durante la época de la invasión europea, e incluso hoy en día contamos con el vocabulario para nombrar dichas realidades en idioma náhuatl:

Homosexual: Cuiloni.

Que actúa como mujer: Xochihua, que literalmente se traduce como “portador de la flor”.

Finalmente, tenemos la palabra platlachuia, que se puede traducir como “la mujer que lo hace con otra mujer”, aunque no se sabe aún si hace referencia al lesbianismo.

Ahora sabes un poco más de la homosexualidad en la época prehispánica, que era aceptada en algunas regiones y repudiada en otras, tal como sucede hoy en día en este mundo globalizado.