Foto: Katie Bordner

1. A no tener miedo de expresar su amor.

Los mexicanos somos muy románticos, demostrativos y hasta empalagosos. No nos importa expresar nuestro amor frente a todo el mundo y no le tememos a la cursilería, que es una de nuestras grandes especialidades (basta con visitar cualquier lugar de México el Día de San Valentín y comprobarás lo que te digo…). Amigo español: No esperes un momento privado para besar a tu pareja, abrazar a tus amigos, decirle “te quiero” a tu papá o mandar un sonoro beso mientras hablas por teléfono. No importa que los demás te escuchen, ¡celebra y expresa el amor a cada instante que la vida es corta!

2. A ir más allá de los tacos y a disfrutar de nuestra gloriosa cocina en todo su esplendor.

Conozco decenas de españoles que gustan de la comida mexicana, pero que la limitan a los tacos y al picante… Sin embargo, nuestra cocina mexicana va mucho más allá y bien podrían los españoles intentar mezclar sabores dulces, salados y agrios, ¡todo en un mismo platillo!

3. A ser más ‘vale madres’.

Amigos españoles: me encanta que sean formales y directos para muchas cosas, pero hay momentos donde hay que tomarse la vida menos en serio. No pasa nada si cuentas un chiste lleno de humor negro o te ríes a carcajadas en un restaurante. A veces el tren se retrasa o no hay un buen clima y no hace falta “cagarte en todo”. Que te importe un poco menos cómo te ven los demás y usa esa ropa extravagante que tienes guardada. Y créeme que no se acaba el mundo si te comes ese último bocado que queda en la bandeja…

4. A hacer amigos en todos lados.

Los mexicanos somos muy amigueros y conversadores. Es más, tal vez esa sea una de nuestras principales virtudes. Una visita en un bar puede terminar volviéndote gran amigo de quien está sentado a tu lado, o una plática más allá de un “hola” con la cajera del supermercado puede traerte una alegría que te dure todo del día. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que conozcas personas maravillosas, nuevos mejores amigos o incluso encuentres un buen amor?

5. A salir más allá de tu barrio.

Puede ser que nosotros estemos muy acostumbrados a movernos distancias largas para llegar al trabajo, la escuela o para visitar a algún amigo. Incluso hay quienes no temen viajar cientos de kilómetros para ver a un ser querido. Estimado amigo español, eso de no querer salir de tu barrio es muy estresante. “Uf que lejos”, “¿Por qué mejor no tomamos algo por aquí?” “¿Hay que tomar el metro para llegar?”… Ya es hora de ir dejando estas expresiones en el pasado ¡y de lanzarte a la aventura!

6. A celebrar a la Muerte.

Los mexicanos nos burlamos de ella, nos disfrazamos de esqueletos y salimos a bailar a la calles. Ponemos ofrendas, escuchamos mariachi, bebemos tequila, cantamos y adornamos nuestras casas y cementerios con decenas de veladoras, papel de colores y flores. En fin, celebramos al mismo tiempo que nuestros muertos puedan venir a convivir con nosotros por una noche y que seguimos vivos. Si tienes amigos mexicanos, visítalos en Día de Muertos y déjate sorprender por esta tremenda tradición.

7. A beber como dios manda.

No todo es vino y cerveza, y aunque las dos son bebidas deliciosas, podrían explorar otras bebidas… ¿Has probado el pulque, el mezcal o un buen tequila? Los tequilas que venden en general en España están muy por debajo de la calidad que existe; un buen tequila no debe quemar, ni arder, ni apestar a alcohol de farmacia. Y además de beber, también se trata de la convivencia, la música, el baile, los chistes y el ambiente. Si no has vivido una noche de fiesta a la mexicana, no sabes de lo que te estás perdiendo…

8. A tener lugares que vendan comida durante las veinticuatro horas…

Es un verdadero martirio salir de alguna reunión, del trabajo o de alguna fiesta y morir de hambre. No logro entender cómo han logrado sobrevivir tanto tiempo sin puestos de comida que abren las 24 horas. Nada como un taco, una hamburguesa o unas quesadillas para seguir la noche…

9. A celebrar y a mantener las tradiciones.

Cada ciudad, pueblito, barrio e incluso una familia mexicana tienen, celebran y heredan tradiciones cada año. España tiene tradiciones tan variadas y extravagantes como en México, pero parecen desaparecer poco a poco, e incluso algunos reniegan de ellas clasificándolas de “anticuadas”. Disfruten de sus carnavales, de las hogueras de San Juan, las Fallas e incluso traten de entender y disfrutar todas las celebraciones, aunque les puedan parecer extrañas (el caga tió, la romería de los ataúdes o el colacho). Es en esas pequeñas celebraciones donde radica el espíritu de sus raíces, no las abandonen.

10. A disfrutar de las rancheras, la salsa y la cumbia.

En los últimos años se ha puesto de moda el “ritmo latino” y ahora España está llena de centros nocturnos con este estilo de música, así como estudios de baile donde puedes aprender a mover las caderas como todo un mexicano. Si eres de esos españoles que se resisten al manjar de una fiesta latina, te incito a que lo pruebes y caigas ante el afrodisiaco sonido del acordeón, las guitarras, el piano, el bongó, la conga, la trompeta y el trombón.

11. A desayunar…

Simplemente no logro entender cómo pueden empezar su día comiendo únicamente un pan tostado y un café. Expertos nutriólogos defienden que el desayuno es la comida más importante del día pero, aunque no sea cierto, el placer de desayunar unos huevos divorciados, unos chilaquiles, un tamal o unas quesadillas te pondrá de tan buen humor que no habrá nada que arruine el día. Es el secreto del por qué los mexicanos siempre estamos sonrientes, somos amables y andamos de tan buen humor.