LOS ACCIDENTES PUEDE OCURRIR incluso en paredes de escalada relativamente “benignas”, de esas que están cercanas a las carreteras. Pero lo cierto es que hay algunas montañas en particular que inspiran respeto hasta de los escaladores más experimentados; son montañas que continúan inspirando admiración, temor y ansiedad aún décadas después de los primeros ascensos exitosos.

Te presentamos las 11 montañas más peligrosas del mundo.

 

1. Annapurna

Desde el primer ascenso en 1950, Annapurna ha sido escalada por más de 130 personas, pero 53 han muerto intentándolo. Esta tasa de mortalidad convierte a Annapurna, la décima montaña más alta del planeta, en la más peligrosa estadísticamente hablando (dentro del grupo de cimas que sobrepasan los 8000 metros de altura). Para informarte mejor sobre cómo acercarte a esta montaña, te recomiendo el artículo Haciendo trekking en el santuario de Annapurna en Nepal.

 

2. K2

La segunda montaña más alta del planeta es reconocida por los escaladores como la más difícil del mundo en cuanto a técnica. Incluso en las rutas más fáciles, los ascensos requieren cruzar glaciares complicados, subir por paredes rocosas empinadas, e improvisar un camino a través de pilares de hielo, llamados seracs, que son propensos a colapsar sin aviso previo. La dificultad técnica de esta montaña hace que sea una de las que requiere más compromiso y enfrentar más riesgos en todo el mundo.

 

3. Nanga Parbat

A pesar de que Nanga Parbat es el noveno pico más alto del mundo, compite con K2 en términos de dificultad técnica. El recorrido de la primera ascensión bordea una cresta angosta hacia la cumbre. Sobre su flanco sur se encuentra la pared más grande del planeta, la Cara Rupal, que se eleva 4.600 metros desde su base. La dificultad de estas rutas ha conseguido que la montaña se apode «The Man Eater», la devoradora de hombres o montaña asesina.

 

4. Kangchenjunga

Cuando uno analiza los índices de mortalidad en las montañas más peligrosas del mundo, se da cuenta que dichos números decrecen a medida que pasa el tiempo. Una excepción notable es el Kangchenjunga (cuyo nombre significa “los cinco tesoros de las nieves”), el tercer pico más alto del mundo. Las tasas de mortalidad han alcanzado los 22 puntos porcentuales en años recientes, lo cual es una consecuencia de los riesgos climáticos y de las avalanchas que plagan los recorridos en esta peligrosa montaña.
Si te interesa ir a ver a esta cima de cerca, Matador tiene un excelente artículo con datos útiles sobre cómo hacer trekking en los circuitos del monte Kangchenjunga (Nepal).

 

5. El Eiger

La Nordwand, cara norte en alemán, de este pico en los Alpes Suizos es un objetivo legendario entre los alpinistas debido al riesgo que representa. A pesar de que se haya logrado escalarla en 1938 por primera vez, la cara norte sigue siendo un desafío para montañistas con todo tipo de habilidades, ya que a las dificultades técnicas se le suma la gran cantidad de rocas pesadas que se deslizan y rastrillan su superficie.

La dificultad y los peligros han hechos que la cara norte del Eiger tenga el apodo de Mordwand, la pared asesina.

 

6. El Matterhorn / Monte Cervino

El monte Cervino (nombre italiano), o Matterhorn (en alemán) o Mont Cervin (en francés) es una montaña icónica que parece un cuerno saliendo de los valles a sus alrededores, y tiene una de las tasas de mortalidad más altas entre los picos de los Alpes. Esto es causado por una amplia gama de factores, incluyendo la dificultad técnica, la prevalencia de avalanchas y caída de rocas, y el grave hacinamiento que ocurre en las rutas durante la temporada alta de escalada.

 

7. Macizo Vinson

El Macizo Vinson, la montaña más alta de la Antártida, no se destaca por su altura, ni por la dificultad técnica o la tasa de mortalidad. Sin embargo, el aislamiento de la misma junto al frío extremo y el clima impredecible del continente, hacen que subir al Vinson sea un tema a tomar en serio. Allí, incluso un pequeño accidente podría ser desastroso.

 

8. Baintha Brakk

Comúnmente conocido como El Ogro, Baintha Brakk es considerada una de las montañas más difíciles del mundo para escalar. El primer ascenso exitoso ocurrió en 1971 y no hubo ningún otro caso hasta el año 2001. Uno de los primeros montañistas que ascendió, Doug Scott, se rompió ambas piernas en el descenso, por lo que se vio forzado a arrastrarse hasta el campamento base en medio de una gran tormenta.

Este famoso relato épico y los más de 20 intentos fallidos de hacer cumbre han hecho que se gane la reputación de una de las montañas más peligrosas de la Tierra.

 

9. Monte Everest

Hay más de 1500 personas que han escalado la montaña más alta del mundo, con grupos de 50 o más personas logrando hacer cumbre en el mismo día. Esa aglomeración combinada con las alturas extremas del Everest vuelve al proyecto en indudablemente peligroso. Ya sea que pienses llegar a la cumbre o no, hacer senderismo hasta la base del Everest es uno de los 5 mejores recorridos de Nepal.

 

10. Denali

El monte McKinley, también llamado “Denali”, es la montaña más alta de América del Norte. A pesar de que tan sólo llega a los 6193 metros de altura, la latitud alta a la que se encuentra implica que la atmósfera en ese punto es mucho más delgada que lo que sería en el ecuador. Para muchas personas que escalan el Denali cada año, la altitud, el clima y las temperaturas extremas significan un peligro significativo.

Por esas razones, sólo el 50% de los que lo intentan tienen éxito y hay más de 100 alpinistas que han fallecido en su camino hacia la cumbre.

 

11. Chaltén / Fitz Roy

El cerro Chaltén, también conocido como monte Fitz Roy, es la montaña más alta dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en Patagonia. La cumbre del Fitz Roy está “resguardada” por paredes rocosas escarpadas cuyo ascenso requiere de habilidades de escalada bien técnicas y difíciles. Es por esta razón que ha sido considerada una de las montañas más difíciles de encumbrar por décadas.

Incluso hoy en día la montaña sigue siendo extremadamente riesgosa debido al clima impredecible y a que está relativamente aislada. Por estos motivos, en el Fitz Roy / Chaltén suele haber un único caso de ascenso exitoso por año: la verdadera prueba de la peligrosidad de una montaña.