Foto: Kico López

1.

Que llueva cuando vienen a visitarte tus amigos de fuera de Galicia (tras semanas de tiempazo).

2.

Decidir comer en una terraza y tener que hacer una ofrenda de empanada a las gaviotas.

3.

Recibir una multa de tráfico de Portugal de esas que “no llegan”.

4.

Pasar el Carnaval en un sitio en el que nadie se disfraza.

5.

Ser el afortunado al que le toca el único pimiento que pica (tras quejarte de que si ninguno pica todo es aburrido).

6.

Descubrir que esos pimientos que acabas de alabar como claramente de Padrón son de Marruecos.

7.

Intentar comprar un billete de “AVE” en la app o web de Renfe y acabar cruzando Galicia en regional.

8.

Poner la lavadora y que empiece a llover.

9.

Decidir darte el lujo de cambiarte a R y descubrir que no llega a tu barrio.

10.

Pedir una Estrella y que te pongan la otra.

11.

Descubrir que casi todas las castañas que ibas a asar están picadas.

12.

Llegar a esa calita en la que nunca hay nadie y que haya sido descubierta por los turistas.

13.

Que te sirvan churrasco frío (escalofrío).

14.

Pedir un día libre para ir hasta la playa y que se nuble en cuanto llegues.

15.

Hablarle a un portugués en gallego y que conteste en castellano.

16.

Que un meteorólogo cuestione la existencia de un microclima en tu aldea o comarca.

17.

Ir de vacaciones a un destino de playa y que haga malo, mientras todos tus amigos comparten fotos de #Galifornia en Instagram.

18.

Poner el Xabarín el día de tu cumple y descubrir que han retirado tu foto.

19.

Llegar cansado de viaje al aeropuerto de Oporto un domingo a mediodía y tener que esperar al bus de la noche.

20.

Ir a comer por Santiago y que se te siente al lado una familia de turistas que ha comprado a su niño una gaita do demo de juguete.

21.

Que la queimada no prenda, pero los montes sí.