LA FIESTA GRANDE, EN CHIAPA DE CORZO

El pueblo mágico de Chiapa de Corzo se viste de gala y color cada comienzo de año para festejar a San Antonio, San Sebastián y al Señor de Esquipulas. Del 8 al 23 de enero, la población entera sale a las calles a bailar y a protagoniza la fiesta grande.

A post shared by Reforma Moda! (@modareforma) on

Cuenta la leyenda que, en época de la colonia, una señora llamada María de Angulo viajó desde Guatemala hasta Chiapa de Corzo buscando a un famoso curandero, ya que su hijo padecía de una dolencia muy extraña.

El curandero llevó al niño a un río y lo bañó ahí durante nueve días, hasta que el niño recobró la salud. Para que el niño no se asustara, los indígenas se disfrazaban con máscaras de madera imitando a los españoles y le tocaban una sonaja. Estos bailes eran para el chico, de ahí la palabra “parachico”.

La señora María de Angulo volvió a Guatemala y, años después, Chiapa de Corzo sufrió una terrible hambruna provocada por una plaga. Cientos de chiapacorceños murieron y, al enterarse de tan tristes noticias, Doña María de Angulo -agradecida porque ahí le habían salvado la vida a su hijo, regresó al pueblo trayendo consigo alimento y dinero para todos, acontecimiento que se conmemora cada año con esta gran fiesta.

Los parachicos, las chiapanecas y las chuntaes son tres de los personajes más importante de esta celebración.

Las chuntaes son hombres que se visten de mujer y que rinden homenaje a las sirvientas de Doña María de Angulo. Van vestidas de colores, con canasta a cuestas repartiendo alegrías y bailan y danzan durante la festividad.

A post shared by Oscar Rivero (@oscarivero) on

Las chiapanecas son las mujeres con el traje típico lleno de flores y que acompañan a los parachicos por el recorrido de la ciudad.

El 21 se representa el combate naval que simboliza la batalla y la reconciliación entre los chiapanecos y los españoles.

Tip: la pandilla de la Tía They es una de las más extraordinarias y se ha ganado a pulso el reconocimiento por ser una de las pandillas más incluyentes. Allí se recibe a locales y a visitantes, para que todos juntos puedan hacer el recorrido de chuntaes.

DÍA DE LA CANDELARIA, EN TUXTLA CHICO

El dos de febrero es el Día de la Candelaria y, en Tuxtla Chico, un pequeño municipio cercano a Tapachula que hace frontera con Guatemala, cientos de familias celebran y hacen magia creando increíbles alfombras sobre las calles, utilizando aserrín pintado.

Sobre esas alfombras pasará la Virgen de Candelaria en su recorrido por el pueblo. La festividad es la más importante del pueblo y se celebra con música, bailes, chocolates y tamales.

EL GRAN CARNAVAL ZOQUE COITECO, EN OCOZOCOAUTLA

Días antes del inicio de Semana Santa (el miércoles de ceniza), en varias partes del mundo se da rienda suelta a enormes fiestas donde la tradición dicta que se puede permitir todo para después iniciar la Cuaresma. Hay muchas festividades de carnaval en México, pero sin duda la de mayor importancia histórico-cultural en el sureste del país se lleva a cabo en Chiapas, concretamente en Ocozocoautla, una pequeña ciudad a escasos 27 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez.

A post shared by Hugo Mariscal (@arturo.ma) on

Es una de las festividades donde el sincretismo de tres culturas amalgama perfectamente: la zoque -cultura local llamada también “la cultura madre de México”-, la cristiana y la árabe. Las tres culturas convergen en el carnaval que dura prácticamente una semana.

Los personajes principales son los chores, hombres disfrazados con máscaras de madera y que usan vestimentas coloridas, el Mahoma y El David; y el tigre y el mono. El carnaval mezcla los rituales dedicados Tajaj Jama, El Padre Sol, el gran dios Zoque con las festividades católicas y árabes.

Existen cohuinas (que en zoque quiere decir “casa de jefes” o “lugar donde se realizan la fiesta”), distribuidos por el pueblo y donde un santo, que es acompañado por un personaje zoque o árabe le da nombre a cada uno. Cohuiná de San Antonio, de la Virgen de Natividad, de San Bernabé, de Santo Domingo. Cada cohuiná es organizado por las familias locales y todos los vecinos colaboran y hay música, comida y rezos a todas horas del día.

A post shared by Hugo Mariscal (@arturo.ma) on

El domingo de carnaval, los cohuinas hacen un desfile por las calles principales del pueblo mostrando comparsas enormes de chores (hombres disfrazados de españoles de manera cómica), sus respectivos santos y otros personajes.

Durante dicho desfile cientos de personas se arremolinan en las calles para ver el colorido de las comparsas y, al llegar al centro del pueblo, se desata una guerra de talco que crea nubes blancas que se mezclan con los colores infinitos de la festividad, como bien puedes ver en este vídeo.

A post shared by karla pimentel (@qharlitha8) on

El lunes se hace una visita a los cohuinás, el martes es el baile de plaza o “de los enlistonados”, donde bailan el Mahoma, el Caballo, el David, el Tigre y los monitos. El miércoles es el baño de zapoyol, una fiesta donde se “bañan” con una mezcla de perfumes, confeti y zapoyol (semilla de zapote triturada) que representa la purificación y con eso, se está listo para empezar la cuaresma.

A post shared by Adriann Ruiz (@adrian_rugo) on

El CARNAVAL CHAMULA, EN SAN JUAN CHAMULA

San Juan Chamula es uno de los municipios indígenas más representativos no sólo de Chiapas, sino de México. El carnaval se celebra de una manera muy particular y el máximo esplendor del sincretismo católico e indígena se alcanza con las festividades de este pueblo enclavado en los altos de Chiapas y lleno de misticismo.

El carnaval de Chamula más que fiesta es una ceremonia. Los indígenas comen, beben y rezan durante esos días para alcanzar, el miércoles de ceniza, la purificación. Los festejos comienzan en enero con el pase de lista. Ese dìa nombran a todas las personas que van a participar en la organización de la festividad, los mayordomos, los alferes y los tres paxón (estos últimos son en sí los responsables y jefes de toda la festividad).

Hay múltiples actividades hasta el martes previo al miércoles de ceniza. Se realizan corridas de toros en la plaza central y los tres días antes de que inicie la cuaresm, son los más importantes. El domingo se reúnen todas las autoridades para hacer un recorrido con banderas, el lunes visitan los tres ojos de agua que existen en los principales barrios y el martes es el día de la purificación y la culminación del calendario maya.

Durante toda la tarde de dicho martes, el pueblo se queda sin ley, como marca la tradición, a fin de dar rienda suelta al cuerpo y a la carne ya que al día siguiente se inicia los cuarenta días en los que habrá que ayunar hasta el término de la Semana Santa. Además, durante estos días de celebración está prohibida la música de banda, mariachi o cualquier otra: solo se escucha la música autóctona día tras día.

LA DANZA DEL CALALÁ, EN SUCHIAPA

La danza del Calalá es una de las más bonitas del sur de México. Sus raíces se encuentran en tiempos prehispánicos y se mezclaron con elementos evangelizadores al momento de la conquista: se lleva a cabo en el municipio de Suchiapa, a escasos kilómetros de Tuxtla Gutiérrez. El momento culminante de esta danza es el día de Corpus Christi (Santísimo Sacramento), el jueves 31 de mayo.

Calalá proviene de la lengua chiapaneca y significa venado o ciervo, ya es este uno de los personajes centrales de la festividad, junto a Quetzalcoalt, el gigantillo David y los tigres. Durante esos días, Suchiapa se inunda de un tono amarillo y los pobladores hacen recorridos por las calles danzando, tocando música autóctona.

Según la leyenda, Lucano Toalá escuchaba música cuando iba a su parcela, aunque no sabía de dónde venía. Un día se dio cuenta de que la música brotaba de un árbol, donde también encontró una hostia y un panal. Lucano vio que las abejas bailaban alrededor de la hostia e, intuyendo que era un mensaje divino, fue corriendo a avisarles a todos en el pueblo. Cuando llegaron los vecinos, encontraron tigres, una serpiente y un venado y todos estaban adorando al Santísimo. La festividad se realiza en la Iglesia del Santísimo Sacramento, donde el Calalá baila espantando a los tigres…

Crédito imagen de portada: facebook.com/chuntaesthey.

Sea el primero en comentar