La Ruta Panamericana une Alaska con Chile -excepto por el Tapón del Darién, entre Panamá y Colombia-, y es un clásico de los viajes por tierra. Mi pareja Coen y yo no hemos conducido por los tramos norte y centroamericanos, pero lo que sí podemos decir de la parte sudamericana de esta ruta es que: está pavimentada, es fácil de manejar y tiene muchos encantos. Además, atraviesa muchos países en relativamente poco tiempo, lo que te da la oportunidad de estar expuesto a una buena variedad de culturas y paisajes diversos.
Pero si quieres un poquito más de aventura y deseas experimentar Sudamérica, en lugar de simplemente atravesarla, toma el primer desvío y vete al campo. Después de haber estado viajando por este continente por más de siete años y de haber cubierto alrededor de 82.000 millas, Coen y yo estamos de acuerdo en que las siguientes son las mejores rutas de Sudamérica para hacer un viaje por carretera.

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La "ruta de la muerte", Bolivia: la ruta más peligrosa del mundo

Mucho se ha escrito sobre el Camino a Los Yungas, llamado también la "ruta de la muerte", con un promedio de 209 accidentes por año. Desde que Bolivia construyó una autopista a su alrededor, en 2006, la ruta no tiene casi tráfico pesado y es recorrida sobre todo por los viajeros. Nos encantó manejar en esta ruta, parando con frecuencia para admirar el paisaje solitario y sacar fotos de la magnífica selva tropical. El Camino empieza en La Paz, a 3.600 metros de altura, entra a la selva tropical y termina en el pueblo de Coroico, a 2.400 metros. Si vas en auto, comienza tu viaje después de las 11 de la mañana, cuando los ciclistas ya han terminado. Crédito de todas las imágenes: Coen Wubbels

2

Ruta Transamazónica, Brasil: la ruta más larga del Amazonas.

La Rodovia Transmazônica fue construida en la década del 70 para unir la selva amazónica con el resto de Brasil. El nombre puede llegar a confundir, pero gran parte de esta ruta de 4.000 kilómetros pasa por el interior seco del Noroeste de Brasil (la ciudad más oriental es João Pessoa), lo que no es muy inspirador a la hora de manejar. La parte interesante es el tramo que atraviesa la selva amazónica, desde donde están construyendo la muy criticada represa de Belo Monte, hasta una pequeña villa llamada Lábrea. Algunas partes de esta ruta, que no está pavimentada, pueden tornarse intransitables durante la época de lluvias, cuando el polvo se convierte en un barro rojo resbaladizo y los puentes colapsan. La mejor época del año para recorrerla es de julio a octubre. Lo que nos sorprendió mucho fue que, aparte del Parque Nacional Amazônia, no vimos mucha selva intacta: la mayoría de la tierra ha sido deforestada para criar ganado. No sería raro que te cruzaras con un gaucho que está llevando mil cabezas de ganado desde una fazenda al matadero.

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Carretera Austral, Chile: la única ruta rumbo al sur.

Más de 965 kilómetros recorre este camino de ripio que serpentea entre bosques, glaciares, volcanes, fiordos y ríos. Es la única ruta que conecta el Norte y el Sur de Chile. Fue construida durante la dictadura de Pinochet en la década del 80 -su nombre inicial fue Carretera General Augusto Pinochet—. Nos encantó conducir por esta carretera, disfrutando de la naturaleza. En febrero, hay muchas posibilidades de que te cruces con un rodeo.

4

La Ruta Transchaco, Paraguay: la ruta más impredecible de Sudamérica.

Por décadas, y hasta 2009, esta ruta fue conocida como la peor ruta de América del Sur. Los autos y los autobuses podían estar varados durante días, especialmente en el barro durante la época de lluvias. Cuando manejamos por primera vez, había sido pavimentada recientemente y estaba tan suave que hasta podías andar en patines. Pero la capa de asfalto era tan fina que al cabo de un año, la ruta estaba nuevamente llena de de baches. Siguiendo esta ruta, visitamos prósperas comunidades de menonitas que llegaron aquí sin un centavo a principios del siglo XX y que, en tres generaciones, han construído pujantes comunidades agrícolas en el monte chaqueño. No todas las comunidades menonitas reciben visitantes, por lo que siempre es conveniente pedir permiso antes de entrar (habla, por ejemplo, con el alcalde del pueblo).

5

Ruta 40, Argentina: la ruta más famosa de Sudamérica.

5.301 kilómetros separan La Quiaca (Jujuy) de Cabo Vírgenes (Santa Cruz). Durante este viaje, fotografiamos llamas y vicuñas en el altiplano y nos detuvimos a hacer tours por los viñedos de Cafayate (Salta) y Mendoza. Después del famoso tramo que recorre el Camino de los Siete Lagos (Neuquén) hasta El Bolsón (Río Negro), atravesamos llanuras desoladas donde el ñandú (un pariente del avestruz) corría carreras con nuestro Land Cruiser, vimos zorros y nos cruzamos con rebaños de ovejas. Ve ahora, ya que para fines de 2014 la ruta va a estar pavimentada en su totalidad, lo que va a facilitar el manejo, pero también va a hacer que disminuya la sensación de aventura y la magia que hicieron famosa a la ruta 40.

6

BR-319, Brasil: la peor ruta de Sudamérica.

Esta ruta de 800 kilómetros va desde Porto Velho a Manaus. Como la Transamazônica, la BR-319 fue construida por la dictadura militar brasileña en al década del 70, con la intención de abrir la selva amazónica para su explotación económica. Sin embargo, como fue una de las primeras rutas de la selva y mucho no se sabía de ese terreno, fue construida sobre pantanos lo que, sumado a las inundaciones anuales que destrozar docenas de puentes, ha hecho que la ruta caiga en desuso. En la actualidad, todos los camiones van en bote y solo los más aventureros se atreven a la ruta, acampando al costado del camino. Para que te des una idea: nos llevó cinco días completar los 800 kilómetros.

7

Salar de Uyuni, Bolivia: La ruta más suave de América del Sur.

El mayor desierto de sal del mundo (10.582 km2) no es técnicamente una ruta, pero manejar ahí es una experiencia alucinante. El mar blanco de sal está en el altiplano y la sal parece nieve fresca que no ha sido pisada aún por el ser humano. La mayoría de los viajeros visita el salar desde Uyuni con un tour organizado, pero también puedes alquilar un auto y hacerlo por tu cuenta. La ventaja es que tienes que acampar en condiciones muy ásperas, lo que fue una de nuestras más poderosas experiencias en Sudamérica. El salar está a unos 3.650 metros de altura, por lo que hay que tomar medidas para prevenir las consecuencias de la altitud.

8

Ruta del Pantanal, Brasil: la mejor ruta de América del Sur para ver animales salvajes

El Pantanal, el humedal más grande del mundo, es uno de los medioambientes más prístinos y ricos del planeta. Con más de 200 especies de peces, 120 de mamíferos, casi 100 especies de reptiles y, por lo menos, 600 de pájaros, es el destino favorito de los avistadores de aves y otros animales salvajes y de los amantes de la pesca. En la parte norte de la región, manejamos a Transpantaneira, una ruta sin pavimentar que cruza 120 puentes yendo a Porto Jofre. Seguimos el Parque Estrada, muy popular con las agencias de turismo y la manera más fácil de encontrar alojamiento económico. Como somos aventureros de verdad, nos lanzamos a las profundidades del Pantanal. Asegúrate de tener permiso si vas a atravesar fazendas (ranchos). Un vehículo cuatro por cuatro es indispensable.

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Carretera Interoceánica Perú-Brasil: un viaje por dos países.

Esta ruta multimillonaria va desde la costa peruana (en el Pacífico) hasta los puertos brasileros de Santos y Río de Janeiro en Brasil (sobre el Atlántico), pasando por la selva amazónica. La meta: estimular la economía de Perú y darle acceso a Brasil al Océano Pacífico. De todos los viajes por ruta mencionados en esta lista, este es el más fácil, ya que la ruta está enteramente pavimentada. Como pasa con la Rodovia Transamazônica, el paisaje no siempre es lo que su nombre promete. No esperes encontrarte con selvas vírgenes, paisajes naturales o fauna salvaje en abundancia. En este viaje pudimos comprobar el boom de la industria brasilera en São Paulo, su vasta ganadería y agricultura en Mato Grosso y la relativamente pequeña industria agrícola de Perú.