Imagen: Anthony Albright

Las tortillas recién hechas

Siempre que hueles tortillas recién hechas, sabes que todo va a estar bien. Puedes estar estresada, cansada, triste o de mal humor, pero ese olor siempre va a hacerte respirar hondo y sonreír. Eso y cortar un aguacate que esté en su punto justo. Ah, los pequeños placeres de la vida…

 

Las gardenias

¡El famoso perfume de las gardenias! Musa inspiradora de tantas canciones, la seductora gardenia siempre logra que la escoja de entre las flores del mercado. Aunque el placer que proporciona es efímero, vale la pena mientras dura.

 

Las panaderías

Nada me recuerda que estoy en casa como el olor que llega hasta mi casa desde la Panadería La Vasconia. El dulce olor de las conchas, los tacos de piña y los polvorones me tienta con cada aliento y me siento como, cuando en las caricaturas, el suculento olor de un pedazo de carne arrastra al perro. De repente, me encuentro saliendo con una bolsa llena de pan sin saber cómo sucedió.

 

El chile y la canela

El aire de México muchas veces se enchila, haciéndote toser antes de que te des cuenta de lo que estás oliendo. El olor de los chiles cocinándose directamente sobre el fuego mi favorito. Sin embargo, el perfume que viene de los puestos de chiles y especias en el mercado no se queda atrás. El olor a canela también es uno de los que definen los aires de México: el chocolate caliente, el café de olla, calentado y endulzado con esta diosa de las especias… y ni siquiera he mencionado el orégano mexicano o el epazote.

 

La pólvora de los cohetes

En toda gran celebración debe de haber cohetes y con los cohetes llega ese olor a pólvora que se queda flotando en el aire. Este aroma es sinónimo de una buena fiesta que ha durado toda la noche.

 

¡Los tacos al pastor!

No existe un olor más tentador que el de los tacos al pastor. Puedo oler un puesto de tacos a kilómetros de distancia. Ese olor de carne adobada con un toque de piña, bañado en una deliciosa salsa, unido por una tortilla de maíz recién hecha. Se me hace agua la boca, mi estómago comienza a rugir y ya comienzo a imaginar mi orden: “¡Tres al pastor con toooodo!”

 

Mezcal

Siempre sé que estoy de vuelta en casa cuando siento ese olor acre, terroso y profundo del mezcal. Vivo cerca de una tienda donde almacenan barriles de esta bebida milagrosa que cura todos los males, desde la varicela hasta el mal de amores. Además, no te olvides: el mezcal no te emborracha, “te pone mágico”…