Porque una declaración de amor puede ser tan variada y original como estrellas hay en el cielo. Ya sean de pareja, de amistad o hacia tu perro, cuando quieras declarar tu amor o aprecio a esa persona (o animal) a la que tanto estimas, siempre elige un lugar adecuado con un ambiente propicio para que ese momento sea tan real que al otro no se le olvide jamás y para que vea en ti ese amor tan auténtico que quieres demostrar.

Hablando de lugares idóneos, Almería es ese trocito de tierra en el mapa que guarda rincones tan increíbles que los convierte en sitios ideales para tales declaraciones, ¿los conoces?

1. El Arrecife de las Sirenas

Una publicación compartida de 🌸 n e u s (@neusi_m) el

La brisa del mar, una puesta de sol, el silencio solo interrumpido por el sonido de las olas al chocar contra la arena en la orilla, un barco velero de fondo… ¿hay algo más romántico? Almería cuenta con unas cuantas playas y calas especiales para este momento. Uno de estos rincones perfectos es el Arrecife de las Sirenas, el cual estuvo poblado antiguamente por focas monje que emitían sonidos que los marineros del pasado, según la leyenda, confundían con cantos de sirenas. Las temían por ser seres mitológicos con mala fama, por lo que evitaban acercarse hasta este lugar por miedo a ser seducidos y sucumbir a la tentación, pero ¿cómo es posible no acercarse hasta este rincón?

2. La Alcazaba de Almería

Una publicación compartida de S. YNCA (@pacha_ayri) el


Este lugar con más de mil años de historia, cuyos muros encierran todo tipo de pasajes históricos y románticos y con las mejores vistas de la ciudad como escenario de amor, es sin lugar a dudas un sitio muy interesante para esas declaraciones.

3. Los Baños de Sierra Alhamilla

El entorno de los Baños de Sierra Alhamilla, a unos de mil metros de altitud, es un lugar perfecto para visitar al atardecer o por la noche. Las vistas a la ciudad iluminada por las estrellas hacen de este enclave un espacio mágico ideal para demostrar nuestro amor. Además, no olvides que estás en un lugar que ha servido de escenario para películas como Exodus entre otras tantas o donde se han rodado cientos de anuncios de todo tipo, especialmente de coches por las espectaculares imágenes que ofrece la carretera de subida hasta aquí, y que sus aguas termales, a 58 grados centígrados, ya eran usadas por civilizaciones de la antigüedad como los argares, los fenicios, los romanos y los árabes.

4. La Torre del Pirulico

Una publicación compartida de nØmadicts (@n0madicts) el

La costa almeriense está plagada desde levante hasta poniente por restos de atalayas, torreones y fortalezas de todos los tiempos que han servido para proteger nuestro litoral en numerosas ocasiones de diferentes ataques, desde piratas berberiscos hasta en ofensivas militares durante la Guerra Civil. Pero dejando a un lado los momentos bélicos, estas construcciones, muchas de ellas muy bien conservadas o restauradas, en la actualidad ofrecen un escenario bien distinto. Algunas de ellas son inaccesibles, pero otras muchas hoy día sirven de miradores y de elementos históricos que nos extrapolan hasta el pasado. Una de ellas es la Torre del Pirulico en Mojácar, de acceso libre y bien conservada. Una declaración desde lo más alto de esta torre, con unas espectaculares vistas de la costa mojaquera, puede ser todo un espectáculo digno de las mejores películas de amor.

5. Almócita

Muchos son los pueblos con encanto los que tiene la provincia de Almería: a pie de mar, recónditos y escondidos entre barrancos en la sierra… Pero si hay uno con un encanto peculiar, ese es Almócita, en la Alpujarra almeriense. ¿Por qué? Pues porque además de conservar la típica cultura y arquitectura morisca entre sus calles, entre sus paredes impregnadas de cal aparecen por numerosos rincones todo tipo de poesías y murales de pintura hechos a mano, lo que convierte a este lugar en un sitio perfecto para declarar nuestro amor al más puro estilo bohemio y apasionado. ¿Poesía? Poesía eres tú.

6. El Desierto de Tabernas

Una publicación compartida de Kate B. White (@iamkatewhite) el

Pero no en cualquier parte del desierto, sino en un punto específico desde donde contemplar este paraje tan vacío y rico a la vez de vida árida. Hablamos en concreto desde los restos de una fortaleza de estilo nazarí del siglo XI, el Castillo de Tabernas, sobre un promontorio que llegó a ser la segunda alcazaba de Almería y desde donde se controlaba parte de la ciudad. Si era un punto estratégico en el mapa con unas magníficas vistas y control, ¿cómo no va a ser un lugar ideal en el corazón del desierto en el que poder hacer esta declaración de amor?

7. El entorno del Observatorio Astronómico de Calar Alto

A 2100 metros sobre el nivel del mar, ni más ni menos, se encuentra este popular observatorio donde no sólo podrás contemplar bonitas constelaciones (previa reserva de cursos, jornadas, visitas, etc.), sino que además es uno de los sitios favoritos por los almerienses para disfrutar de la nieve cuando caen los primeros copos. Es también, siguiendo con las vistas espectaculares, uno de los enclaves más ideales para declararnos al puro estilo campestre. Si lo tuyo es el monte, tu historia de amor puede convertirse en toda una experiencia un tanto peculiar en este lugar.

8. El Cortijo del Fraile

Y por último, si lo tuyo es el verdadero amor romántico, este lugar es el más ideal para ti, ya que aquí aconteció uno de los crímenes pasionales más recordados de todos los tiempos. Este cortijo fue construido por los frailes dominicos en el siglo XVIII. Después de la desamortización de Godoy de 1798 pasó a diferentes manos privadas. Pero, como decía, aquí tuvo lugar el “Crimen de Níjar” (ya que se encuentra en la comarca de Níjar): unos novios que se iban a casar finalmente no lo hicieron, pues la futura esposa estaba enamorada perdidamente de su primo, con quien huyó el día de su boda y quien fue asesinado por los familiares del despechado novio tras enterarse del amorío. La escritora almeriense Carmen de Burgos escribió “Puñales de claveles” basándose en esta historia y posteriormente Federico García Lorca llevaría esta tragedia hasta el teatro con su obra “Bodas de sangre”.