Imagen: patasflacas

Con más de 7 millones de habitantes en el Gran Santiago (un tercio de la población de Chile), la gran cantidad de comunas y barrios puede ser difícil de descifrar. Aquí hay una guía para hacerlo.
1. Providencia

Providencia es un buen lugar por el que empezar a recorrer Santiago. Es súper seguro para los turistas, especialmente para aquellos que resaltan como tales –entre los que quizás estés incluido-. Es una zona visitada por la clase alta, con muchos sitios donde comer y hacer shopping. Te recomiendo que pruebes la pizza de los Insaciables (Hernando De Aguirre #148).
Los meseros caminan por el local con bandejas con pizzas, aguardando que los clientes indiquen que quieren otra porción. Ni bien tengas el plato vacío, uno de los meseros estará sirviéndote otra variedad: fugazza, jamón y aceitunas, hasta una con choclo. Todas las pizzas son bien finitas y llevan una sabrosa salsa de tomate.
De postre, mini-pizzas de chocolate, manjar o coco. ¡Un golazo!

Además de obsesionarme con las pizzas, cuando visito Providencia me gusta ir a ver algún show en el Teatro Oriente o tomar alguna clase de danza en la Academia de David and Yasna.

Si deseas ir de compras, dirígete a la Avenida 11 de Septiembre o la Avenida Providencia. Allí hay muchas opciones, desde grandes tiendas departamentales hasta pequeñas galerías de ropa.

Crédito de la imagen: Gustavo Minas

2. Bellavista

Para las aventuras nocturnas debes ir a Bellavista. Comienza cenando en Como Agua Para Chocolate o en el restaurante peruano Barandiaran, ubicado en el Patio Bellavista.
Luego de una buena cena, hay muchísimas opciones de bares y clubes a los que ir. Si buscas algo fuera de lo común, intenta con Kitemate, un bar de originarios de Rapa Nui (nativos de la Isla de Pascua) ubicado en Constitución 256, donde a veces hay shows de danza mientras la gente disfruta de los tragos.
Durante el día, puedes recorrer el Cerro San Cristóbal, el zoológico y la casa de Pablo Neruda –Casa Museo La Chascona– en Fernando Márquez de la Plata 0192.

3. Ñuñoa

Ñuñoa es un barrio tranquilo donde podrás disfrutar de una noche apacible.
Si lo que estás buscando es comida italiana de calidad, o ese lugar que es un secreto a voces entre los lugareños pero que los turistas no conocen, cena en Golfo di Napoli. Es fácil pasar de largo si no estás prestando atención, porque desde la calle el restaurant no es más que una puerta. Una vez que ingresas, un pasillo colorado te lleva hasta un restaurant pequeño con meseros italianos, vino y comida. Absolutamente todo en el menú es delicioso. La dirección es Avenida Irarrázaval 2423.

Crédito de la imagen: Claudio.Núñez

4. Lastarria

Adyacente a la calle José Victorino Lastarria, el barrio Lastarria se distingue por sus calles empedradas y la arquitectura europea. El MAVI (Museo de Artes Visuales) en Jose Victorino Lastarria 307 tiene una colección digna de tu tiempo y tu dinero.
También hazte de tiempo para conocer el Café Ona, el Café Utopía, y Patagonia. Comienza almorzando en Café Ona, en una de sus mesitas al aire libre. Luego dirígete al café Utopía para el happy hour y la larga lista de cócteles. Y para cenar, cruza la calle hasta Patagonia, donde podrás terminar el día con un buen vino y un plato gourmet.

5. Barrio Brasil

A lo largo de la Avenida Brasil y alrededor de la Plaza Brasil hay varios bares y restaurantes con precios accesibles. En Huérfanos 1954, cerca de la plaza, sirven las que en mi opinión son las mejores empanadas de la ciudad.
El Barrio Brasil también es un lugar muy conocido por sus happy hours. Muchos lugareños frecuentan el Blondie Snack Bar (Avenida Brasil 171), donde pasan música de los 80’s.
Si lo que buscas son opciones de comida saludable, date una vuelta por Emporio Raíces, una tienda vegana que se encuentra en Maturana 302.

Crédito de la imagen: Dave_B_

6. Parque Bustamante

El Parque Bustamante, ubicado entre la estación homónima y la Baquedano, es mi zona favorita. El parque arbolado con piscina y senderos sinuosos es mi refugio de la gran ciudad.
Cerca de Baquedano hay un pequeño gimnasio llamado Bio Acción, del cual uno puede hacer uso por un monto mensual relativamente bajo, aprovechando la gran cantidad de clases que se ofrecen.
El Café Literario, en el primer piso de la biblioteca, es un buen lugar al que ir para relajarse un rato. Está ubicado en el medio del parque y tiene muchos sillones, sillas y mesas, además de WiFi gratis y enchufes para conectar la computadora.

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