Hoy en día, los pueblos indígenas de la tierra tienen un papel más preponderante. Ahora sus voces son más escuchadas que antes, sus reclamos tienden a captar mayor atención y sus propuestas, siempre vinculadas con el respeto a la naturaleza, han generado más de una polémica.

Andrés Manuel López Obrador, el nuevo presidente de México, también ha generado mucha polémica, incluso desde antes de su elección. Entre otras cosas, él ha manifestado su intención de favorecer a los más desprotegidos, aunque aún le falta demostrarlo.

Si hablamos de sectores desprotegidos, inmediatamente vienen a la mente los pueblos nativos que, durante los últimos 500 años, han tenido poca o ninguna participación en la toma de decisiones de la vida cotidiana de México, y más bien se han visto despojados de sus tierras y han visto vulnerados sus derechos.

Sin embargo, el nuevo presidente de México, en un acto de lealtad para algunos y de demagogia para otros, ha tenido un acercamiento mayor a los pueblos indígenas, participando en las primeras dos semanas de su gobierno en algunos rituales que a continuación te voy a explicar.

El primero de los actos fue una limpia ritual que consistió en frotar hierbas en el cuerpo del presidente, además de sahumarlo con humo de copal.

Aquí puedes ver un vídeo del momento en que sahuman al presidente, emitido por el noticiero Imagen Noticias:

¿Qué son y para qué sirven las limpias?

Según la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana, “las limpias tienen el propósito de quitar la suciedad, las impurezas, ‘del mal’ que está generando la enfermedad…” y tiene tres formas de aplicación:

1. Como forma de prevención

Sirve para alejar aquellos síndromes llamados de “filiación cultural”, como mal de ojo, mal de aire y susto, que son males que aquejan a algunas personas y que vendrían a ser las enfermedades psicosomáticas, que conllevan una sintomatología, pero no un diagnóstico de la causa.

Este ritual se fortalece con la entrega de un amuleto en un lugar sagrado.

2. Como forma de diagnóstico

Consiste en la lectura de sortilegios para determinar la causa del mal que aqueja, siendo el más famoso la “limpia con huevo”, que constituye así mismo el inicio del tratamiento, ya que el huevo tiene la capacidad de absorber la enfermedad, lo que a su vez modifica el contenido dentro del huevo.

Para su realización, el curandero frota el huevo sobre el cuerpo del paciente, especialmente en las zonas de dolor, para extraer la enfermedad. Posteriormente lo rompe y vierte su contenido en un vaso lleno de agua, lo que le permitirá ver con claridad el contenido del huevo y así emitir un diagnóstico.

3. Como forma de curación

Puede realizarse con huevo, semillas de cacao, plumas de guacamaya, cáscaras de algunas frutas, humo de copal, rocío de esencias naturales y limpias con aire. El tratamiento puede llevar varios días y se realiza con cierta periodicidad combinando las técnicas hasta erradicar el mal del quejoso.

El segundo de los rituales de los que fue partícipe el presidente de México consistió en la reverencia a la creación de los dioses, a través del saludo a los cuatro rumbos del universo en el Zócalo de la Ciudad de México, que hace 500 años era el centro de la sagrada ciudad de Tenochtitlan, la misma que ordenó construir Huitzilopochtli, el dios mexica de las batallas.

¿Pero cuáles son los rumbos del universo y a qué dioses se reverenció?

Los mexica, al igual que otras culturas alrededor del mundo, tenían la arraigada creencia de que el mundo había sido creado por los dioses en su afán por realizar su obra maestra: la humanidad.

Una vez creado el mundo, con la vida que lo habita y la humanidad como especie pensante y dominante, los dioses exigieron ser honrados como artífices de la creación con ofrendas y la preservación de su legado a través de historias, libros y rituales.

El mismo día de la toma de protesta, el presidente de la República Mexicana acudió al encuentro con los representantes de los pueblos indígenas de México, para ratificar el compromiso con su causa y su visión del mundo y el saludo a los cuatro rumbos fue el siguiente:

Si acudimos al códice Fejérvary-Mayer podremos ver en el centro de la lámina al dios Xiuhtecuhtli (señor del fuego), guardando con su sabiduría el equilibrio universal ante las actitudes que pudieran tener los dioses que custodian cada uno de los cuatro rumbos del universo.

El primero de los rumbos es el norte, regido por Tezcatlipoca, su color es el negro y su símbolo el tecpatl (cuchillo). Se le conoce con el nombre de Mictlampa o lugar de la muerte, el frío y lo árido.

El segundo es el sur, regido por Huitzilopochtli, su color es el azul y su símbolo es tochtli (conejo). Se lo conoce como Huitztlampa o lugar del sacrificio con espinas.

El tercer rumbo es el oriente, regido por Xipe Tótec. Su color es el rojo y su símbolo es acatl (caña), se le conoce como Tlahuiztlampa, o lugar del amanecer, el sitio donde moran los ancestros y de donde provienen sus consejos.

El cuarto es el poniente, regido por Quetzalcoatl. Su color es el blanco y su símbolo es cali (casa). Se lo conoce como Cihuatlampa, o lugar de las mujeres y es hacia donde van las mujeres muertas en labores de parto, quienes tenían la dicha de acompañar al sol en su travesía diaria por la bóveda celeste, pues eran consideradas guerreras y dignas acompañantes del astro rey.

El ritual se llevó a cabo en el Zócalo de la Ciudad de México por su disposición geo-espacial, oriente-poniente, atendiendo el recorrido del sol.

Pero, además de honrar a los cuatro rumbos, el presidente recibió un bastón de mando, que representa la carga moral y espiritual que como dirigente de un país llevará en sus hombros.

Aquí puedes ver el vídeo de la entrega de bastón de mando, por el noticiero Telemundo:

¿Qué es y qué representa el bastón de mando?

Para entender la importancia del bastón de mando, mira el siguiente fragmento que ilustra la importancia del cargo de gobernante:

“Y así considera que no vienes a descansar y recrearte, sino a tomar nuevo trabajo con carga tan pesada que siempre te ha de hacer trabajar siendo esclavo de toda aquesta multitud que te cupo en suerte”.
Fuente: Códice Ramírez

Como podrás ver, para los pueblos nativos, ser un tlatoani, un líder o un presidente es una carga bastante seria. El anterior es un fragmento de las palabras que el Tlahtocan, que era un consejo de sabios, dedicado al nuevo tlatoani de Tenochtitlan al momento de su nombramiento.

El bastón de mando se entrega en los primeros minutos en que un líder entra en funciones, ratificando con ello su deber con el pueblo.

En dicha ceremonia estuvieron presentes los 32 gobernantes indígenas del país y, en sus entrevistas para medios nacionales, Hipólito Arriaga, gobernador nacional indígena, sostuvo:

“Será el primero porque nosotros nos elegimos por nuestros propios usos y costumbres y con nuestra propia autonomía, y el nuevo presidente nos invita a la toma de protesta, es el primero que nos toma en cuenta”.
(…)
“El bastón de mando se le entrega a quien nos acoge como hermanos para llevar la paz en México, para hacer los trabajos de desarrollo económico y todo lo que hace falta en los pueblos originarios, por eso se lo entregamos al presidente porque vamos a trabajar en unidad con él y sin diferencias”.

Ahora bien, expliquemos el simbolismo que rodea al bastón de mando.

En primer lugar, tenemos que fue entregado en la explanada del Zócalo, que antes fue la explanada del Huey-Teocalli (templo mayor) de Tenochtitlan ,o como poéticamente lo describían los mexica, “In cem Anáhuac tlali yólotl” (centro y corazón del único mundo), lo que ya representa en sí una ceremonia muy emotiva.

En segundo lugar, la composición del bastón, pues está hecho con madera de cedro, un árbol de madera muy fuerte del estado de Oaxaca.

En tercer lugar, el bastón fue consagrado en un recinto sagrado durante la madrugada de ese día, sitio que se desconoce por ser un secreto de los líderes espirituales nativos que presidieron la ceremonia.

Tenemos en cuarto lugar la decoración con listones del bastón, que representa la cosmovisión nativa, desde la fertilidad, la vida, hasta el maíz como sustento material y espiritual de los pueblos.

Por último, la empuñadura, que es una talla de la cabeza de Quetzalcoatl y que representa la sabiduría y el equilibrio con que debe actuar el nuevo presidente.

Pero los rituales no han acabado y, en días recientes, uno más tuvo lugar en la región maya, como parte de las creencias de los nativos de la zona para pedir permiso a la madre tierra en la construcción del tren, que pretende explotar la capacidad turística del sur y sureste mexicano, conectando los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo a lo largo de mil 500 kilómetros.

Vídeo del ritual del tren maya, noticiero Milenio:

Sucedió en el estado en el Chiapas entre incienso, pirotecnia, música nativa y la presencia de diversos grupos indígenas.

En un discurso corto, Emilio Ramírez -Secretario para el Desarrollo Sustentable de los Pueblos Indígenas-, destacó que hace aproximadamente tres mil años los mayas del período preclásico tuvieron que partir, pero que la conexión entre la madre tierra y la humanidad seguía viva en esa zona gracias a los descendientes de aquellos hombres y mujeres.

Al ritual acudieron doce grupos mayas distintos y se le solicitó a los medios de comunicación el mayor respeto posible para no tergiversar lo sucedido.

El ritual comenzó con un agujero en la tierra donde se sembraría la primera piedra de la obra, todo en medio de la luz del fuego, el silencio y el perfume del copal.

Posteriormente, se repartió entre todos los asistentes un poco de la comida tradicional de la región, ofrendándole un poco también a la tierra, en un acto de convivencia con el planeta, para que permita modernizar el lugar.

Dos hombres fueron los encargados de realizar los rezos y peticiones en su respectiva lengua para pedir el favor de los dioses y solicitar así mismo al presidente en turno, una vez más, no olvidar a los pueblos nativos de México.

Para muchos, estas ceremonias son motivo de burla e incluso las consideran primitivas, sin embargo cada sector de la sociedad tiene sus propias creencias y tampoco sería agradable para otros que se burlaran de su tradición anual de vestir y arrullar un niño de yeso en las fiestas navideñas.