Conocer Bogotá en todo su esplendor lleva tiempo. Y uno hasta se puede agobiar del día a día de las ciudades. Es por eso que en este artículo mencionamos sitios a los ir a respirar naturaleza, tanto para locales como para visitantes de la capital colombiana. Estos lugares no solo nos permiten hacer trekking en Bogotá y despejarnos, sino que también son lindos paseos para conocer la historia del país.

1. Parque Arqueológico de Quininí.

Una vista maravillosa, cuevas y piedras grabadas que cuentan la historia del antiguo territorio indígena de los Panche, esas son algunas de las carácteristicas del maravillosos Parque Natural Quininí. .

Se trata de 18 kilómetros cuadrados y 4.000 hectáreas de bosque nativo ubicados en el municipio de Tibacuy, departamento de Cundinamarca. El recorrido hasta la cumbre del cerro, a 2130 metros sobre el nivel del mar (msnm), permite obtener una vista panorámica del valle del Río Magdalena y las imponentes montañas nevadas de la cordillera central. También se pueden ver desde allí la meseta de Chinauta y el área urbana de Fusagasugá.

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2. Páramo de Sumapaz

Pocos creerían que en Bogotá, una ciudad cargada de edificios y mucha actividad, se podría encontrar un lugar lleno de magia y belleza natural, pero así es. Esta ciudad se vuelve más hermosa gracias a que cuenta con el páramo más grande del mundo: El Páramo de Sumapaz.

Entre 700 y 4375 msnm, en la localidad 20° de nuestra ciudad, podrás tener un acercamiento con animales como el curí, el cóndor, el águila real, el venado blanco, la danta de páramo, el tigrillo y el puma. Además, es posible relajarse cerca de las hermosas lagunas Negra y Larga, a las que se accede mediante un recorrido de 1 hora 40 minutos por la vía Usme.

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3. La Chorrera – Choachí

Está registrada como la cascada escalonada más larga de Colombia y la sexta de Latinoamérica. Con 590 metros de altura, sorprende no solo por la longitud del salto de agua, sino por la belleza del entorno de bosques de niebla, que es perfecto para ser recorrido con los amigos. Cuentan que detrás de su majestuosa caída se encuentra el cáliz que robaron hace muchos años a la Iglesia y lo escondieron allí para que nadie lo hallase. Se dice también que cuando crece demasiado la cascada… es porque quien lo robó llora de tristeza.

4. Cañón de la Lechuza

Ubicado en Suesca, este paraíso está a unos 60 kilómetros de Bogotá. Rodeado de los bosques de acacias, parte de la vía férrea y un pequeño cañón por donde pasa el río Bogotá, ¡es perfecto para los amantes del senderismo! Además, los fanáticos de los deportes extremos pueden disfrutar del rapel y del canotaje aquí.

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5. Salto de los micos

Las personas más viejas de la región cuentan que tiempo atrás se podían encontrar muchos micos (pequeños primates) en esa zona. Aunque ya casi no quedan de estos animales por allí, la forma en la cual algunos jóvenes escalan las rocas mantiene viva esta imagen del mono trepador.
Para llegar hasta allí, es necesario recorrer parte del camino a pie y otra por medio de una travesía tipo canoting. Aquí creemos que una caminata ecológica y practicar deportes extremos son la mezcla perfecta para la relajación. ¿Qué dices?

6. Farallones de Sutatausa

Un paraíso natural a tan solo una hora de la ciudad, en el camino Bogotá – Ubaté. Después de ascender por alrededor de una hora, un sendero angosto rodeado de vegetación lleva a los Farallones. Allí se puede divisar a la perfección un paisaje abierto de valles y cadenas montañosas únicas y muy bellas.

7. Camino del Indio

El camino toma una hora, y empieza en Bogotá -claro-. Atraviesa los Municipios de La Calera, Guasca, Gachetá, Ubalá, Gachalá y Medina, terminando en Cabuyaro, en el Departamento del Meta. Era el camino obligado de nuestros indígenas para intercambiar sal por los productos del llano. Ahora está destinado a caminatas llenas de historia y belleza natural.

8. Laguna del Tabacal y las Cascadas del Chupal

En una excursión de un día, uno puede disfrutar de caminatas ecológicas y baños relajantes. A tan solo una hora y media de Bogotá, esta laguna está tan llena de historia y misterios como la isla flotante. Una vez en la laguna, te esperan cerca de 30 minutos de caminata entre piedras y árboles para llegar a limpiar todas las energías negativas bajo la cascada del Chupal.

9. Quebrada las delicias

Sin tener que salir de Bogotá, la quebrada Las Delicias (ubicada en la localidad de Chapinero) cuenta con todo lo necesario para una caminata de relajación. Se trata de un espacio libre de ruido, con pocos edificios a la vista, vigías encargados de cuidar el lugar y tres quioscos que actúan como miradores para los visitantes que hacen caminatas ecológicas.

10. Laguna de Guatavita

La leyenda de esta laguna dice que los indígenas Chibchas celebraban diferentes rituales aquí. Entre otras cosas, se bañaban en oro y entraban al agua para honrar a sus dioses. Por este motivo, muchas personas visitan la Laguna de Guatavita con la esperanza de encontrar alguno de esos tesoros en su interior.
También se puede conocer el legado de los indígenas por medio de las caminatas por el sendero que conduce a la laguna. En primera parte del recorrido encontramos un Chunzua, o casa ceremonial, que representa el lugar sagrado para realizar ceremonias y rituales. Luego, en la cúspide de la montaña, la gran altura nos regala una vista majestuosa del verde impecable de la naturaleza de la región.

Crédito: willysalberto