Los 2.600 metros sobre el nivel del mar de la capital de Colombia se pueden ver en su máxima extensión desde puntos aún más altos, haciendo parecer la ciudad un tapete infinito de ladrillo y luces. Acá les mostramos los mejores lugares para ver a esta ciudad de altura.

Cerro de Monserrate

Definitivamente, la mejor vista panorámica de Bogotá. Desde sus casi 3200 metros de altura, Monserrate permite ver toda la ciudad como si no tuviera un final más allá de la línea del horizonte. Recomiendo subir a la tarde, para ver la ciudad de día, luego los colores del atardecer y finalmente ver cómo poco a poco se va encendiendo la ciudad cuando llega la noche, para convertirse en un sinfín de luces interconectadas.

Se sube en teleférico, en funicular o a pie, si comenzamos el trayecto de día. Ya a unos pocos metros del comienzo se puede empezar a apreciar lo que nos espera en la cima. Al llegar, encontramos una iglesia que resguarda al Señor Caído de Monserrate, artesanías típicas, comida callejera, bebidas locales para el frío como aguapanela y canelazo, dos restaurantes y una vista inigualable. Procura subir cuando esté despejado. Si lo tuyo es el romance, la vista desde uno de los dos restaurantes hará la noche aún más novelesca.

Cerro de Guadalupe

Aunque no es tan conocido (y por tanto, ni tan concurrido, ni tan turístico), y aunque tampoco tiene tantas actividades como Monserrate, la panorámica de la ciudad es muy similar. Guadalupe está justo en frente de Monserrate, por lo que su vista, además de la extensión infinita de la ciudad, incluye los verdes cerros orientales de Bogotá y el Santuario de Monserrate.

Siendo el cerro más alto de la capital, unos 100m más que Monserrate, es el hogar de una ermita sobre la cual se alza en su exterior una estatua de la Virgen de la Inmaculada Concepción, de 15 metros, que mira hacia la ciudad.

Se puede subir en carro hasta la cima del cerro. Lo más usual es ir los fines de semana (es decir, en esos días es más concurrido). Todos los domingos lo visitan cientos de feligreses, pues se celebran misas en horas de la mañana.

Torre Colpatria

Este edificio fue por muchos años el edificio más alto de Bogotá, con 196 metros de altura y 50 pisos. Es un edificio de oficinas, por lo que solo está abierto al público para subir al mirador los días viernes después de las 6:00pm, así como los sábados, domingos y festivos. El costo de la entrada son $7.500 COP y es gratuito para niños menores de 5 años.

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En 40 segundos llegamos al piso 46 por el ascensor y desde allí subimos 2 pisos más por las escaleras hasta llegar a la terraza protegida por rejas que rodea todo el edificio, permitiendo tener una vista de 360 grados. Muy cerca se pueden contemplar perfectamente las dos estructuras redondas más icónicas de la ciudad: La Plaza de Toros la Santamaría y el Planetario, rodeados por altos edificios de apartamentos y el parque de la Independencia, así como el cerro de Monserrate y los cerros orientales llenos de vegetación.

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Desde allí también se observan callen principales, repletas de carros. En la noche, paradójicamente, aunque esos carros llenan las calles de caos, visto desde arriba, parece un adorno de luces placentero de ver.

Aunque la Torre Colpatria fue reemplazada en altura por el BD Bacatá, seguirá siendo icónica por las luces de colores que la iluminan todas las noches.

Edificio Avianca – Museo de la Esmeralda

Este antiguo edificio de la ciudad, ubicado diagonal al Museo del Oro y que en total tiene 42 pisos, alberga en el piso 23 al Museo Internacional de la Esmeralda. Este pequeño museo describe detalles de la piedra preciosa más valiosa de Colombia. Su recorrido dura alrededor de 20 minutos, y es una buena oportunidad para aprender sobre el proceso de extracción en una pequeña réplica de una mina real. También se exhiben piezas de colección y finalmente hay una tienda donde tú decides si compras o si mejor sólo preguntas más sobre esta valiosa piedra.

Además del brillo de estas joyas, desde el museo, los grandes ventanales que lo rodean permiten tener una vista panorámica muy interesante, especialmente del centro de la ciudad.

Vía a La Calera

Uno de los favoritos de los locales para ver la ciudad es la vía a La Calera, un municipio aledaño a Bogotá. En esta vía se encuentran muchos restaurantes, a los cuales las familias colombianas suelen visitar durante los fines de semana para almorzar, comer postres o incluso comer mientras admiran la vista. Mientras se sube por esta vía desde Bogotá, hay varios puntos en la carretera donde se puede ver la ciudad en su máxima extensión y sin gastar mucho. Si por el contrario, prefieres hacer el plan completo, algunos restaurantes de la zona tienen vistas hermosas a la ciudad.

Rooftop Bars

En los últimos años se han vuelto muy populares los bares en lo alto de los hoteles de Bogotá. Las terrazas se han convertido en sitios donde ir a tomar algo y/o comer, mientras se disfruta de una panorámica muy especial. Generalmente estos lugares abren al final de la tarde para que las luces de la ciudad sean las protagonistas, a través de sus ventanas y terrazas más bajas. A continuación, enumeramos algunos de estos bares en altura.

Apache, en el hotel Click Clack

Carrera 11#93-77, Bogotá

El Hotel W cerca a los cerros

Ak. 9 #115 – 30, Bogotá

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Bar Queen Victoria en el GHL 93

Calle 93 No 11ª-31, Bogotá

Chelsea en el Hotel Bioxury

Calle 83 No. 9 – 48 El Retiro, Bogotá.

Céntrico

Piso 41, Cra. 7 #32-16, Bogotá.
Ubicado en un piso 41, este bar cuenta con una vista espectacular de la ciudad y un menú repleto de fusiones innovadoras.

Seguramente seguirán inaugurando lugares que permitan ver desde más alto esta gran urbe. El BD Bacatá, por ejemplo, una vez finalizado traerá sorpresas de sus panorámicas, siendo por un tiempo el edificio más alto de Bogotá.

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