México es el segundo país más feliz de Latinoamérica según el Séptimo Reporte Mundial de la Felicidad, un análisis que se realiza anualmente desde 2012 y que compara la situación de 156 países de acuerdo a qué tan felices se sienten sus habitantes. Los diez países más felices del mundo de acuerdo al estudio de este año son Finlandia, Dinamarca, Noruega, Islandia, Países Bajos, Suiza, Suecia, Nueva Zelanda, Canadá y Austria. Costa Rica aparece en el número 12 y México en el número 23 y son los únicos dos países latinoamericanos que aparecen en los primeros 25 puestos.

Este reporte es elaborado por la Red de Soluciones para un Desarrollo Sostenible, un organismo de investigación de las Naciones Unidas. En el estudio se toman en cuenta factores políticos y sociales que influyen en la calidad de vida de los encuestados. Este año el estudio se centró en la relación entre comunidad y felicidad.   

La satisfacción general de los mexicanos ha tenido sus altas (puntualmente relacionadas con la implementación de llamadas de larga distancia gratuitas en 2015 y la victoria electoral de López Obrador en 2018) y sus bajas (el alza en la gasolina en 2017) en los últimos años, pero ha ido en aumento constante desde 2013. Sin embargo, un análisis histórico muestra que la felicidad de los mexicanos ha disminuido ligeramente desde la primera edición de este reporte con datos de 2005 a 2008.     

El análisis de felicidad entre países también pone en evidencia algunos patrones interesantes que han ido surgiendo en los últimos años. Llama la atención el caso de Estados Unidos (lugar 19), cuyo nivel de felicidad va a la baja de manera constante a pesar de ser un país con una de las economías más fuertes y en el que la calidad de vida se considera muy buena. Esto es algo que los especialistas relacionan con el aumento de tiempo que la gente pasa frente a pantallas y la baja en el tiempo que se invierte en interacciones reales y en horas de sueño. Cabe mencionar que estos análisis sólo establecen un vínculo entre el uso de medios digitales y una baja percepción de felicidad, pero hacen falta más estudios para saber si la gente se deprime por culpa de tanto usar su teléfono o si se la pasa pegada al teléfono porque está deprimida.    

 

Con información de World Happiness Report 2019.

 

Créditos
Editor Rulo Luna