Crédito: Jordi Sanchez Teruel

1. Huele a choquilla

Olor que evoca una mezcla entre cama, sebo, sudor, ropa sucia, encerrado, trapo de cocina que no se ha lavado en mucho tiempo… choquilla, pues.

 

2. Te ves rellenito, repuestito, rollizo…

O sea: Gordo.

 

3. Mujer de la vida galante

De esas que encontramos en Tlalpan, Sullivan y otras zonas nada galantes de la ciudad.  

 

4. Terminé cantando Oaxaca

Cosa muy común cuando sobrecargas tu anatomía de comida, alcohol o, peor aún, las dos cosas juntas. El olor a choquilla también puede ser un detonante.

 

5. Dios lo tenga en su Santa Gloria

Se nos adelantó, se fue, pasó a mejor vida, se petateó, colgó los tenis… que descanse en paz.

 

6. Hijo de la mañana…

Hijo de la guayaba, hijo de tu Pink Floyd, hijo de tu re…, jijo del maíz. Básicamente “hijo” de lo que sea denota nuestra desaprobación o, en algunos casos, admiración por el interpelado. Todos son sustitutos del insulto más estándar de los mexicanos, el famosísimo “hijo de la chingada”.

 

7. ¡Está cañón!

Está cañón que tengamos que valernos de estas cosas para no decir “cabrón”.

 

8. No mouse, Mickey

Más que una referencia al ratón Miguelito, esta expresión es la versión familiar de nuestro querido “no mames”. Tenemos otros derivados como “no manches”, “no inventes”, o el más poético y rimbombante “no manches tu vida de colores”.

 

9. ¡No seas peneque!

Esta frase nada tiene que ver con antojitos de masa de maíz. Es más bien una invitación a “ponerse buzos”…

 

10. Te voy a partir tu mandarina en gajos

¡Advertido estás!

 

11. ¿Te vale gorro la escuela?

También puede valerte queso, gorrión o un cacahuate, pero cuando seas mayorcito seguro te vas arrepentir.

 

12. Abuelita de Batman

La parentela del hombre murciélago se hace presente para evitar el socorrido “a huevo”. También son comunes “abuelita, soy tu nieto” y “abuelita, mi café”.

 

13. ¡Me lleva el tren!

Y no te lleva a ningún lugar paradisíaco, es más bien un boleto a la desgracia… y sólo es de ida. También te puede llevar “la tiznada”, “la goma” y “la que te trajo”.