Crédito: reindertot

1.

Un marabino no es un marabino,
es un Maracucho.

2.

Un maracucho no dice “Hola”,
dice “qué fue mi’jo, como tais”.

3.

Un maracucho no ve personas a su alrededor…
¡Ve primos!

4.

Un maracucho no dice mentiras,
te cae a muela.

5.

Un maracucho no te pregunta “Qué pasa?”,
te dice “Qué es la verga, no’joda?”.

6.

Un maracucho no te da un golpe,
te cae a coñazos.

7.

Un maracucho no es avaro,
es agallúo.

8.

Un maracucho no toma cervezas,
se pega las guayacolitas.

9.

Un maracucho no está ebrio,
está hecho verga.

10.

Para un maracucho, algo no es grande…
¡Es mollejúo!

11.

Para un maracucho, algo no es impresionante…
¡Es Vergatario!

12.

Un maracucho no se asombra,
te dice “¡qué molleja primo!”.

13.

Un maracucho no se da un golpe fuerte.
¡Se da un buen vergajazo!

14.

Un maracucho no tiene dinero,
tiene cobre.

15.

Ni tiene sandalias,
tiene cotizas.

16.

Un maracucho no compra bombillos,
compra bujías.

17.

Un maracucho no ve un cabello teñido…
Ve unas greñas negras pinturreás.

18.

Un maracucho no es vanidoso,
es echón.

19.

Un maracucho no lleva ropa elegante…
Va emperifollao.

20.

Un maracucho no va rápido…
¡Va esvergatiao!

21.

Un maracucho no es fanfarrón,
es grillúo.

22.

Un maracucho no se queda dormido,
se queda jetia’o.

23.

Un maracucho no llega a un lugar vacío.
¡Llega a un pela’ero ’e chivo!

24.

Un maracucho no va a una consulta médica.
Va a “reconocerse”.

25.

Un maracucho no se siente mal…
Le da un yeyo.

26.

Un maracucho no escucha rock,
es un yukero.

27.

Un maracucho no tiene mala fortuna…
¡Está más sala’o que las pantaletas de la Sirenita!

28.

Un maracucho no tiene anécdotas.
¡Tiene más cuentos que un libro e’ carajitos!

29.

Un maracucho no llora sin razón,
tiene una llorantina.

30.

Un maracucho no se despide…
¡Se va pa’ la verga!

 

Nota final: Si ha usted le genera confusión el uso de la palabra “verga”, mire este video. Si bien los subtítulos tienen faltas de ortografías, la compilación es de gran ayuda para entender que verga se puede usar casi tanto como vaina, es decir, ¡para cualquier cosa!