Foto: Adriana Tenorio

Que no te engañen amigo poblano, somos una verdadera pieza poblana perfecta (PIPOPE). Aquí te expongo 12 súper poderes que tenemos por el privilegio de nacer y crecer en tan bella ciudad.

1. Somos los mejores para esquivar baches.

«Puebla te espera con sus baches abiertos», es el lema de varios memes que navegan por Internet. Si hubiera una guerra, yo no dudaría en darle los tanques a los poblanos, porque solo nosotros hemos recibido el intenso entrenamiento de andar a diario por la ciudad. Después de esto, esquivar minas y bombas será cosa de niños.

2. Somos expertos en gastronomía.

El simple hecho de nacer en Puebla nos ha forjado un paladar exigente. Solo un poblano tiene la habilidad de diferenciar platillos tan complejos como el mole, el pipián o los chiles en nogada.

Si desconfías de un restaurante, pregúntale a un poblano, siempre te sabrá decir si un platillo está bien ejecutado o no.

3. Somos los más barrocos.

Tenemos una verdadera destreza para ser barrocos en todo lo que hacemos. Nos encantan las cosas complicadas y difíciles, hablamos rebuscado, comemos rebuscado. ¿Ya viste nuestras iglesias? ¿Sabías que el mole lleva más de veinte ingredientes y que un chile en nogada es la mezcla de picante, dulce y salado?.

4. Somos brújulas humanas.

Si te digo que «nos vemos en la 25 y la 11», o que el lugar está «entre la 4 y la 6», o «que tomes la 10 sobre la 31», es probable que, si no eres poblano, no me entiendas. Nuestras cabezas están llenas de números que funcionan como coordenadas y, está comprobado, nuestra capacidad para ubicarnos es superior a la del promedio.

5. Somos los reyes del sarcasmo.

O sea ¿yo sarcástico? ¡De ninguna manera! O sea güey… yo jamás he sido sarcástico en all my life. Hablo en serio cuando digo que vivir entre poblanos de hueso colorado es súper mega wow. Super pinky promise.

No sabes cómo extraño sentarme en un bar a hablar mal de los conocidos, o a beber de ese suculento y barato café de Starbucks por horas. O sea, tipo que si « Ange « estaba cool, ahora Galerías Serdán me mata…

6. Tenemos el poder de invisibilizar a la gente.

Los poblanos tenemos el talento de lograr que una persona se desvanezca por completo en el tiempo y en el espacio.

-Oye, ¿Ese que acaba de pasar no era tu gran amigo de la infancia?.
-¡No, yo no vi pasar a nadie!.

Si no quieres desvanecerte en Puebla, te invito a que tú seas el primero en saludar… ¡No te arriesgues!

7. Hemos perfeccionado el arte de pasear en las plazas.

¡Y mira que es una tarea que no todos pueden aguantar! Solo los poblamos podemos resistir horas de caminata por tan bellas plazas comerciales sin un solo peso en el bolsillo. ¡No hay mejor lugar para encontrarte con tus conocidos y amigos! El sitio ideal para usar tu poder para invisibilizar a la gente…

8. Somos excelentes anfitriones.

¿Qué poblano no ha llevado al menos 5 amigos foráneos a conocer la ciudad? Y es que solo nosotros podemos darte un verdadero tour, abrirte las puertas de nuestra casa y, sobre todo, ¡las puestas de nuestra cocina!

Si no has conocido Puebla siendo guiado por un poblano, nunca sabrás la verdadera historia de la batalla del 5 de Mayo, o cuál es la leyenda detrás del nombre Puebla de los Ángeles. Jamás sabrás quién es el hombre de shorts que camina por el centro ni entenderás el misterio de los túneles subterráneos…

Un poblano de corazón tiene el talento de hacer que te enamores de la ciudad con un buen recorrido turístico.

9. Somos cocineros maravillosos.

Nuestro talento no se acaba con la apreciación culinaria, sino que también somos excelentes cocineros. ¿Has probado las deliciosas salsas caseras para los esquites de Puebla? ¿O que tal las salsas de cacahuate, de mango o de piña para unos tacos?.

Un poblano no tiene miedo en mezclar sabores, texturas y colores a la hora de cocinar. No solo se trata del mole o de las cemitas, si no de las mil combinaciones gastronómicas que un poblano es capaz de imaginar.

10. Somos los más «mochos».

La capacidad de muchos poblanos sobre temas católicos es asombrosa. Tenemos fiestas en honor a santos casi todos los días y la organización de muchas colonias se rigen más por la iglesia del lugar que por un consejo de vecinos.

11. Somos grandes mamones.

¿Tengo que explicarte por qué es nuestra más grande habilidad? Solo escucha cómo cantamos al hablar o al contestar el teléfono y fíjate en las miradas de envidia que lanzamos. ¿Notas ese desprecio con el que le hablamos a la gente? Y no, no esperes que te demos el paso en la calle o que pongamos nuestra direccional al manejar.

12. Somos los mejores adaptados a vivir constantemente entre fiestas y festejos.

Si en tu viaje a Puebla te encuentras una calle cerrada, es probable que alguna citadina esté celebrando sus XV’s, o que pusieran juegos mecánicos por ser la fiesta de algún santo. El poblano tiene la capacidad de hacer ferias por casi cualquier cosa. ¿Habías oído hablar de la feria del molote? ¿Y de las fiestas patronales? ¿La feria del mole o la del tamal?.

Créeme cuando te digo que sólo en Puebla podemos inventarnos tantos festejos y disfrutarlos a lo grande.

¡Qué chula es Puebla! ¡Qué chulo es ser poblano!