¡No has probado su comida!

Son tantos y tan deliciosos los platillos yucatecos que no te sorprenda si regresas a casa con un par de kilos de más… imprescindibles la cochinita y los panuchos .

 

No has visto sus atardeceres.

No importa cuánto tiempo hayas pasado aquí o si naciste en estas tierras. Cada atardecer en el Mayab es una nueva sorpresa, cuando veas ese cielo rosa vas a querer comértelo.

 

No conoces sus dos pueblos mágicos.

Izamal y Valladolid fueron construidos sobre dos milenarias ciudades mayas y esto se nota en su personalidad y en su sorprendente cultura y arqueología. Lo mejor de los dos mundo se concentra en estos dos pueblos. Lleva harta hambre que ahí se come delicioso. No olvides probar la longaniza de vallisoletana.

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No has comido su ceviche.

Imagina la escena: mar, playa una cerveza súper fría frente a ti y el mejor ceviche que pueda existir… Y no, no es el peruano.

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No has ido a Eladios.

Pide un par de cervezas y podrás comer en el mejor buffet de comida yucateca. La amabilidad es la marca de la casa.

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No has ido al Príncipe de Tutulxiu.

Si quieres probar el Poc Chuc en su receta original y disfrutar de unas exquisitas tortillas preparadas a mano y en el momento, ¡este es el lugar!

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No has ido a Xmatkuil.

Xmatkuil es a primera vista una fiesta ganadera, y sin embargo es mucho más. Música, baile, diversión comida y el espíritu yucateco a todo lo que da.

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No has ido a Cuzama.

Los Cenotes de Cuzamá están entre los lugares más queridos por los yucatecos (todos vamos por lo menos una vez). ¡Te vas a enamorar de estas maravillas subterráneas!

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No has probado las cremitas de coco.

Las cremitas de coco forman parte de nuestra dieta básica en los días de playa, y son el postre favorito de familias enteras , niños y grandes… cuidado, ¡son muy adictivas!

 

No conoces la Catedral y el Centro Histórico.

Venir a Mérida y no visitar su centro histórico es un pecado, pero mayor pecado es no visitar la Catedral más antigua de América. No te pierdas la oportunidad de comerte un un helado en el segundo centro histórico más grande del país.

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No te has ido por la libre pasando pueblo por pueblo hasta Tulum.

La magia de no usar la autopista te lleva a conocer cada uno de nuestros hermosos pueblos, modos de vida, tricitaxis, iglesias, cenotes y un sin fin de lugares donde parar a comer.

 

No has estado en Hanal Pixan.

Para nosotros el Día de los Muertos se llama Hanal Pixán y es una celebración que guarda mucho de lo que significa ser mexicano. Seguro que nos entiendes mejor después de asistir a esta fiesta.

 

No has amanecido en la playa.

¿Tenemos que decir más? Basta con imaginar un amanecer frente a un hermoso mar, en una playa de arenas blancas para que quieras venir a visitarnos.

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No has nadado en sus cenotes.

No vas a creerlo cuando te encuentres con una de estas maravillas naturales donde nadar y refrescarte van de la mano. Visita Noh-mozon y Xlakah .

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No conoces la ruta puuc.

Estas increíbles ciudades mayas, Patrimonio de la Humanidad, pueden ser recorridas en un solo y maravilloso día… Lleva bloqueador solar y sombrero.

 

No has ido de día y de noche a Chichen Itza.

Chichén Itzá de día cuenta su historia pero si tienes la suerte de recorrerla por la noche te darás cuenta de que tan mágica es… Prepara el repelente para mosquitos y una botella de agua.

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No te has perdido en uno de sus pueblos.

Perderte en Yucatán es siempre algo bueno, olvidarte de todo por un rato y disfrutar de su belleza y la amabilidad de la gente. Te advertimos que muy probablemente termines encontrándote a ti misma…

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No has disfrutado algunas de sus temporadas en la playa.

En las temporadas vacacionales la vida se traslada a los puertos y se vuelve un agasajo,para las familias, para quienes buscan diversión o para quienes prefieren simplemente descansar.

 

No has comidos sus marquesitas.

Las marquesitas están entre nuestros postres favoritos y cuando las pruebes entenderás por qué. Pon mucha atención en su elaboración y compra un queso de bola para que en tu casa practiques.

 

No has entrado en alguna casona de Paseo de Montejo.

Si quieres hacer un viaje en el tiempo y entender cómo era la vida en la época de los bisabuelos, basta con entrar en alguna de las muy bien conservadas casonas de Paseo de Montejo. La Quinta Montes Molina siempre tiene horario de visitas.

 

No has dormido en una hamaca.

No importa si estás en la playa, frente a una piscina o en una fresca habitación.. descansar en una hamaca yucateca, fresca y deliciosa, no tiene comparación.

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No aguantas el calor y vas y te refrescas con un dixie.

Tal vez te suene un poco extraño, pero ese delicioso helado de limón flotando en refresco de cola es el mejor remedio contra el calorcito yucateco… ¡ya lo verás!

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No has ido amaneciendo después de tu borrachera por unas tortas de cochinita.

Los mayas son un pueblo sabio y encontraron desde hace mucho tiempo el remedio infalible para la resaca… Amaras también las tortas de lechón

 

No te han llevado en bote a Alacranes.

Navegar es la única manera de llegar a este pequeño paraíso. Sin duda la experiencia es inolvidable tanto en el viaje como durante tu estancia.

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No has ido a pescar.

Ya sea en el mar o en las rías, la pesca es una de nuestras actividades favoritas y cocinar es la otra… ¿entiendes por qué no te lo puedes perder?

 

No has tomado agua de coco, directamente del coco.

Basta con hacer una pequeña incisión para poder disfrutar de uno de los mejores frutos de esta tierra.. ¡vivir tan cerca del mar tiene sus ventajas!

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No has visto iguanas o tolocs en la calle.

Las iguanas se pasean por las calles de los pueblos y ciudades yucatecas como si estuviesen en su casa… un momento, ¡están en su casa! Y nosotros las amamos.

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No te has tomado una foto en el Monumento a la Bandera.

Justo al final del Paseo de Montejo se encuentra esta obra moderna y muy emblemática para los yucatecos , un monumento que hace honor a nuestra amada patria. Si usas la calesa ( carruaje ) es una parada obligatoria.

 

No has andado descalzo por la casa.

El calor a veces tienes su lado bueno, justo cuando entramos a descansar los yucatecos lo primero que hacemos al cruzar la puerta de casa es arrojar los zapatos lo más lejos posible. ¡Nada como ir descalzo por la vida!

 

No has visto los flamencos.

Una de las paradas principales al visitar Yucatán son los flamencos de Celestún..

 

No has visto zarigüeyas o zorros.

Estos encantadores marsupiales son parte de nuestro día a día, son inofensivos y muy tiernos. Encuéntralos caminando de noche o entrando a tu casa a escondidas, pero please respetalos y ten precaución al conducir. No sabes cuando saldrá uno corriendo.

 

No has querido tu foto en las coloradas.

No hay chica que se resista a sacarse una foto en este increíble lugar. Casi en el último rincón del estado el trabajo es arduo, agarrar carretera 2 horas y 2 horas mas de vuelta , pero esa postal para tu instagram bien merece la pena. Ahorra y pregunta en tu Facebook, seguro más de un amigo querrá acompañarte.

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No has visto a los mapaches del Corchito.

Parte de nuestra fauna en Yucatán cuenta con tejones y mapaches , estos super amistosos personajes los encontrarás en varios rincones del estado. Pero si no quieres buscarlos tan lejos y preocuparte por la suerte, visita el parador del corchito, es lo más fácil y se encuentran por montones.

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