Crédito: bobgz

1.

Come chapulines o gusanos de maguey sin hacer caras.

2.

Aprende el “Dios nunca muere” y siempre ponte de pie cuando lo escuches.

3.

Llega tarde a donde quiera que vayas.

4.

Pide nieve de leche quemada con tuna cuando vayas a los puestos de las nieves de la Soledad.

5.

Aguanta sin quejarte los tres días que duran las fiestas de los santos patrones.

6.

Festeja el “Día de la Samaritana” con aguas de horchata con frutas, de tejate o de chilacayota.

7.

No conozcas a las calles por su nombre y, siempre que te pregunten cómo llegar a algún lado, explica con tus manos por dónde ir y usa como referencia algún negocio conocido. ¡Te aseguro que todos te entenderán!

8.

Jamás te quedes callado… Los oaxaqueños podemos opinar de todo y siempre siempre tenemos algo que decir. ¡Y por supuesto siempre tenemos la razón!

9.

Prepara una tlayuda con los ingredientes exactos, que sólo tú conoces, por ser oaxaqueño…

10.

Incluye textiles tradicionales en tu guardarropa y conoce todo sobre la región donde se originaron.

11.

Lee “El Imparcial” o el “Noticias”.

12.

Solo compra paletas POPEYE.

13.

Desayuna enfrijoladas, enmoladas o entomatadas con su tasajo o cecina enchilada, más tú chocolate de agua o de leche con tu pieza de pan de yema.

14.

Come como si nada un piedrazo.

15.

Deposita tu fe en la Virgencita de Juquila o en la Virgen de la Soledad.

16.

Cuando quieras comer rápido y barato, come tostadas de salchicha oaxaqueña al 3 x 1 o empanadas fritas de San Antonino.

17.

Usa el doble sentido todo lo que puedas.

18.

Cásate con alguien de Oaxaca, que para un oaxaqueño no hay nada mejor que otro oaxaqueño.