Foto: Jan-Dirk Hansen/Shutterstock

5 impresionantes observatorios astronómicos prehispánicos

México
by Xiu 23 Aug 2017

Nuestras culturas prehispánicas lograron avances increíbles en lo que a astronomía se refiere: fueron los mayas, por ejemplo, quienes elaboraron el único calendario de Venus existente y también quienes crearon un calendario solar y uno lunar, que servían para determinar el destino de las personas en su día de nacimiento, según la influencia de los astros en el instante del alumbramiento.

Aquí he confeccionado esta lista de los observatorios astronómicos del pasado más representativos en suelo mexicano. Ojalá que pronto puedas visitarlos y constatar la precisión de aquellos maestros del tiempo.

Plaza de la estela de los dos glifos, en Xochicalco

Uno de los dos glifos que se muestran grabados en la estela localizada en una plaza de este gran sitio arqueológico, corresponde a Quetzalcóatl. La ocurrencia del equinoccio queda señalada en el lugar, por la alineación del conjunto, con respecto a su eje simétrico. Los extremos de la plataforma mencionada, señalan la posición del Sol, en las fechas de solsticio.

Cueva astronómica de Xochicalco

Se trata de una caverna natural con acondicionamiento de mampostería, en donde se registraba el año solar y, además, se contemplaba el tránsito cenital del Sol un par de veces al año. Los arquitectos prehispánicos de Xochicalco ajustaron la construcción de tal modo que la luz solar penetra en la cueva, como un rayo sorprendente, en ciertas fechas clave del año solar y del calendario mesoamericano. Xochicalco es un tesoro en términos de arqueoastronomía.

El caracol, en Chichen Itzá

Este observatorio debe su nombre a la escalera en espiral que se encuentra en su interior. Los investigadores han concluido que cada parte del edificio estaba alineada con eventos astronómicos: el primer vano de observación da la dirección exacta del sur, el segundo la puesta de la luna el 21 de marzo, el tercero la dirección del oeste, así como la puesta del sol en los equinoccios -el 21 de marzo y el 21 de septiembre-.

Los astrónomos mayas descubrieron que este planeta cruzaba el cielo de oeste a este en determinados momentos del año y que su ciclo era de 584 días. Sabían también que cinco de estos ciclos de Venus equivalían a ocho años solares, y que entonces Venus aparecía en los extremos norte o sur en intervalos de ocho años.

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Cueva astronómica de Teotihuacán

Se encuentra al sureste de la monumental Pirámide del Sol. Es una cueva natural de cuatro metros de profundidad, adecuada por los antiguos teotihuacanos.

En su interior se halla un altar y una estela lisa. El grosor de la luz solar, al ingresar a este recinto, nos ofrece datos acerca de solsticios y equinoccios y así también, referencias del tránsito cenital del Sol, el cual ilumina de lleno el altar-estela.

Edificio circular de Mayapán

Se ubica en la última gran ciudad maya y sus accesos y nichos con pinturas murales se refieren a la posición del sol en días claves en términos astronómicos y del calendario maya.  

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