Crédito: Merlijn Hoek 

Tu mesa de trabajo se convierte en una romería.

No puedes concentrarte en toda la mañana porque pasan por tu mesa todos tus compañeros de trabajo, con el único fin de felicitarte y darte un abrazo. Además tendrás la oficina llena de serpentinas y mensajes de feliz cumpleaños cuando llegues por la mañana temprano. Y no se olvidarán de comprarte un obsequio. ¡Te harán hasta soplar las velas y recibirás una tarjeta de felicitación firmada por todo tu departamento! Eso sí, nada de mensajes largos y emotivos, sino un simple autógrafo.

 

Estás obligado a llevar una tarta a la oficina.

Aunque no tengas ni idea de repostería y te veas obligado a llamar a tu madre para que te eche un cable. Es que te pone muy nervioso tener que competir con la excelente repostería alemana y sabes, además, que en este tema nos ganan por goleada a los españoles. Finalmente acabas comprando una tarta en la Bäckerei (panadería) de abajo de tu casa para salir del paso y respirar tranquilo. Todo en orden hasta que otra compañera esté de cumple y te des cuenta de que con solo una tarta has sido poco generosa…

 

Recibes docenas de tarjetas de felicitación.

Lo de la tarjeta de felicitación es todo un ritual en Alemania, todo regalo va acompañado de una. Acumularás docenes de tarjetas de felicitación y no sabrás muy bien qué hacer con ellas. Algunas acabarán decorando tu casa y otras muchas en el reciclaje.

 

Nadie se olvida de tu cumpleaños en Alemania.

Nunca en tu vida habrás recibido tantas felicitaciones y llamadas como cuando vivas en Alemania. Claro que no faltará el saludo de algún familiar, pero probablemente tus amigos españoles se olviden…¡A no ser que se los notifique el Facebook!.

 

Y de repente…¡te apetece celebrar tu cumpleaños!

Hace años que probablemente no celebras tu cumpleaños, pero en Alemania algo cambia. Aquí el cumpleaños es un acontecimiento especial a cualquier edad y tú también quieres tener “tu día”, entre otras cosas porque tus amigos alemanes insisten en preguntarte dónde y cuándo lo celebras.

 

Zum Geburtstag viel Glück.

Te cantarán el “Cumpleaños feliz” como cuando eras un niño y soplarás velas. Si coincide que llega la medianoche y es oficialmente tu cumple, comenzará la cuenta regresiva. Y probablemente se brinde con una botella de Prosecco a tu salud, ¡te sentirás como en la noche de fin de año!

 

Vas a recibir muchos regalos.

Ningún alemán se presentará a tu cumpleaños sin un regalo. Sería una falta de educación, especialmente si les invitas a la cena. Muy probablemente recibas un montón de Gutschein o tarjetas regalo, especialmente de los invitados que no te conozcan tanto.

 

No sé si tú te estarás alemanizando

Pero si haces fiestas de cumpleaños y envías tarjetas de agradecimiento por la asistencia… ¡tu cumpleaños sí se está alemanizando!