El Panteón Civil del Tepeyac (CDMX)

Llévate zapatos cómodos, porque está ubicado en la cima del Cerro del Tepeyac, a un lado de la Capilla del Cerrito. El cementerio fue construido en 1740, pero su fachada de acceso actual es de 1865.

Forma parte de la Villa de Guadalupe y comparte su valor histórico, arquitectónico y cultural. Ahora también es un museo de sitio, el que puedes visitar con previa cita. Consta de dos salas en las que se cuenta la historia del Cerro del Tepeyac, desde la época prehispánica, ya que donde hoy está la Basílica de la Virgen de Guadalupe había un adoratorio mexica dedicado a la diosa Tonantzin, quien representaba la fertilidad y el renacimiento.

En ese cementerio reposan los restos de Antonio López de Santa Anna; Xavier Villaurrutia; el torero Ponciano Díaz; Filomeno Mata, el férreo opositor de la dictadura porfirista y director del Diario del Hogar; Rafael Lucio, médico del presidente Benito Juárez y director del primer hospital para leprosos, y el arquitecto español Lorenzo de la Hidalga, a quien se debe el nombre de Zócalo para el primer cuadro de la Ciudad de México.

Cementerio General de Mérida (Yucatán)

El Cementerio General de Mérida es uno de los más antiguos del país, inaugurado el 3 de noviembre de 1821, en terrenos de la antigua estancia ganadera Xcojolté, en el antiguo Camino Real a Campeche.

En él se combinan estilos arquitectónicos como el Art Decó, el gótico y elementos mayas.

Cuenta con más de 25 mil bóvedas, osarios y mausoleos que forman parte del acervo arquitectónico y cultural del sitio, por lo que fue declarado Patrimonio Cultural Municipal en marzo de 2013.

Una de las esculturas más impresionantes que ahí podrás apreciar llegó de Italia en febrero de 1906, la cual imitaba una obra del artista Almo Strenta. Representa una mujer que levanta la sábana con la que tapó el cuerpo de su esposo; llama la atención el minucioso trabajo que hizo el escultor de cada detalle.


En el recorrido nocturno (si te animas a hacerlo) podrás apreciar el paredón donde fue fusilado Felipe Carrillo Puerto, quien fue gobernador del estado.

Museo Panteón de San Fernando (CDMX)

Fue el panteón más caro y exclusivo durante del siglo XIX y, desde 2006, funciona como museo, con visitas guiadas diarias. Brindó servicio entre 1832 y 1871 y está considerado como una muestra de arte funerario, construido en estilo romántico.

Aquí están las tumbas de personajes célebres, como Benito Juárez (foto), su mujer Margarita y cinco de sus doce hijos; Vicente Guerrero, Melchor Ocampo y el General Ignacio Zaragoza. En 1936 el INAH declaró al panteón como monumento histórico.

Panteón Inglés, Real del Monte (Hidalgo)

Reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, en este bello cementerio reposan cientos de mineros británicos, escoceses, irlandeses y mexicanos que habitaron hace más de cien años Real del Monte.

Está ubicado en lo alto de un monte en este pueblo mágico, y fue construido en 1851 por el inglés Thomas Straffon, quien fue funcionario de una compañía minera de esa época.

Cuenta con 758 tumbas. Todas miran hacia Inglaterra, excepto la de un singular personaje conocido como “el payaso Richard Bell”, quien falleció en 1875 y que pidió que su tumba no fuera alineada hacia su patria, ya que ahí nunca había sido reconocido su talento.

Entre neblina y árboles centenarios, no faltan las leyendas, como la de Lady Helen. Además, muchas de las tumbas tienen sus epitafios en inglés, con símbolos masónicos como la escuadra y el compás, que significan muerte y vida.

Panteón Civil de Dolores (CDMX)

Este panteón se construyó en 1874 y está considerado el camposanto más grande América Latina, ya que cuenta con 200 hectáreas. Hay dos leyendas acerca de su nombre: la primera es que se llama así porque se construyó sobre la Tabla de Dolores, un lugar donde se destazaba carne de res. La otra versión cuenta que la primera tumba que hubo ahí fue la de una señora llamada Dolores Gayosso, madre de Eusebio, el fundador de la más famosa y antigua funeraria mexicana.

Cuenta con lotes de uso exclusivo, como el de los Constituyentes de 1917, el de las Águilas Caídas del Escuadrón 201 y el de Actores.

Desde 1876 se encuentra ahí la Rotonda de las Personas Ilustres, donde reposan los restos mortuorios de 111 personalidades mexicanas como: David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Diego Rivera (foto 1), Juan O’Gorman, Salvador Díaz Mirón, Ramón López Velarde, Agustín Lara, Dolores del Río y Ángela Peralta.

Panteón de Santa Paula, Guanajuato

Es uno de los más célebres y visitados en el país, ya que de ahí han salido las famosas momias de Guanajuato, preservadas hasta nuestros días, en excelente estado, gracias a las especiales condiciones del subsuelo del lugar, con presencia de nitratos y alumbre.

Eduardo Vidaurri Aréchiga, cronista de la ciudad, comenta que las momias que se exhiben fueron sacadas de sus respectivas tumbas debido a que sus familiares no pagaron los derechos de perpetuidad y, cuando hubo una epidemia de cólera y la capacidad del panteón se vio colapsada, sus restos fueron exhumados y pasaron a formar parte de la colección. Una de las primeras momias descubierta en 1865,es la del francés Remigio Leroy, quien murió en Guanajuato, a los 50 años de edad, a causa de la disentería.

En este panteón se sepultaba a personas de escasos recursos, aunque, debido a la epidemia que azotó el estado entre 1850 a 1851, también se encuentran aquí enterrados personajes ilustres como Guadalupe Victoria, primer presidente de México; Pedro Romero de Terreros, fundador del Nacional Monte de Piedad; Leona Vicario, heroína de la Guerra de Independencia y reconocida como Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria. También se encuentran los restos mortales María Josefa Sánchez Barriga y Blanco de O’Donojú, última virreina de la Nueva España.