Galicia podría ser reconocida en su totalidad como patrimonio de la humanidad y la Unesco se ahorraría un trabajo, pero quizá lo que quieren son excusas para venir y visitarnos una y otra vez. De momento hay cuatro lugares reconocidos como patrimonio, uno (muy compartido) en la lista de patrimonio inmaterial y cuatro en la lista indicativa, esperando a ser escogidos como candidatura española algún año.

Ciudad vieja de Santiago

Por supuestísimo. Fue el primer lugar en Galicia reconocido por la Unesco: en 1985 declararon la zona vieja compostelana patrimonio de la humanidad. Enumerar las razones parece totalmente innecesario, pero un poco por eso de asentir henchidos de orgullo, aquí va lo que dice el organismo: es «una de las zonas urbanas de mayor belleza del mundo, realzada por sus monumentos románicos, góticos y barrocos».

Santiago, dice la Unesco, es «una ciudad armoniosa y muy bien conservada», de la que destaca (oh, sorpresa) la catedral («una obra maestra de la arquitectura románica») y su «joya de la escultura medieval», el Pórtico de la Gloria. Y, por supuesto, su fachada barroca.

Además, porque no es solo la catedral, en la Unesco valoran que a su alrededor se encuentre un centro histórico en el que se ven obras de arte «extraordinarias» de todas las corrientes artísticas y culturales europeas desde la Edad Media. Tuvieron también en cuenta el camino y la influencia que este tuvo, especialmente, en el desarrollo del arte y la arquitectura en Galicia y el norte de la Península durante los periodos románico y barroco.

Caminos de Santiago de Compostela: Camino Francés y Caminos del Norte de España

La influencia de Santiago es tal que no solo la ciudad es patrimonio de la humanidad, sino también todos esos caminos por los que la gente lleva siglos peregrinando para llegar a la plaza do Obradoiro y mirar la catedral. Los caminos de Santiago llegaron a la Unesco en 1993 por el papel crucial que jugaron en el intercambio de avances culturales entre la península ibérica y el resto de Europa, especialmente en la Edad Media. Se convirtió en ruta artística y comercial y ayudó mucho a la región.

Estos caminos entran en Galicia por O Cebreiro en el caso del Camino francés, por Ribadeo en el caso del Camino del norte y por el alto do Acevo en el Camino Primitivo (es uno de los del norte). Recorren la provincia de Lugo hasta unirse en Arzúa (el francés y el primitivo se unen antes, en Melide), desde donde continúan juntos hasta Santiago.

Hay más caminos, sí, pero estos son los únicos incluidos en la lista de la Unesco.

Muralla romana de Lugo

La Unesco no se enteró de lo valiosa que es la muralla hasta el año 2000, aunque tuvo tiempo de sobra: Lugo está protegida por su muralla desde el siglo III, cuando los romanos la construyeron para defender la ciudad. Es el ejemplo más completo y mejor conservado de la aquitectura militar romana del Imperio romano de occidente. Que todo siga más o menos intacto es una de las cosas que más valora la Unesco.

«Muy pocos complejos monumentales pueden ofrecer la misma autenticidad histórica e integridad arqueológica», dice la Unesco, «tanto en términos de tamaño como de su inclusión en un entorno urbano y su uso continuado, como parte de un contexto más amplio y cada vez más conocido que ofrece un gran número de restos arqueológicos asociados con el monumento».

Torre de Hércules

Más maravillas romanas que todavía están intactas: la torre de Hércules. Inscrita desde 2009, el faro más antiguo del mundo todavía en funcionamiento fue construido en el siglo I. Aunque lo que se ve ahora no es exactamente lo construido por los romanos (en el siglo XVIII se realizó una reforma importante), en su interior sí se conserva el núcleo original.

Además de esto, la Unesco valora que la torre de Hércules es prueba de que en la Antigüedad se usaban faros, así como de la continuidad de una ruta atlántica desde cuando fue organizada por los romanos, durante gran parte de la Edad Media y hasta las edades moderna y contemporánea.

El arte de la piedra en seco

Esta técnica de construcción de muros fue añadida a la lista de Patrimonio Inmaterial a finales de 2018. Cierto, compartimos esta categoría con otros países (Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Eslovenia y Suiza) y otras zonas de España (Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cataluña, Extremadura y Valencia), pero en Galicia se da bastante.

¿En qué tipo de construcciones se utiliza esta técnica? Especialmente en vallas y bancales, pero también en muros, hórreos o molinos, entre otros. Es más fácil encontrarlos, como recoge La Voz de Galicia, en las comarcas de Pontevedra, Terra de Montes, Deza, Bergantiños, Terra de Soneira, Xallas, Fisterra, A Terra Chá y Ribeira Sacra.

Lugares de Galicia en la lista indicativa de la Unesco

Ribeira Sacra

Lleva más de dos décadas eternizada en la lista indicativa, pero parece que este 2019 se van a poner por fin las cosas en marcha y se espera que sea la candidatura de España a patrimonio de la humanidad este año (solo se puede enviar una propuesta al año). Como primer paso, fue declarada Bien de Interes Cultural (BIC) a finales de 2018.

¿Por qué debería ser esta zona de Lugo y Ourense patrimonio de la humanidad? Además de su impresionante belleza paisajística (mirar el cañón del Sil es hipnótico), destaca su riqueza monumental, con «importantes vestigios arqueológicos y arquitectónicos», así como sus viñedos y toda la cultura vitivinícola de la zona. Sus socalcos (bancales) son todo un ejemplo de cómo la tradición modifica el territorio y el paisaje.

Ancares – Somiedo

Candidatura compartida con Asturias y Castilla y León, en la lista indicativa desde 2007. Ambas áreas, en las provincias de Lugo, León y Asturias, comparten una serie de rasgos que permiten que vayan juntas: están relacionadas con el camino de Santiago y usan el sistema tradicional de cría de ganado conocido como braña, que define el paisaje y la sociedad locales y representa un patrimonio vivo en el que se combinan naturaleza y cultura.

Tanto Ancares (la parte gallega de la candidatura) como Somiedo son ya reserva de la biosfera, desde 2006 y 2000, respectivamente.

Ferrol de la Ilustración

Ferrol busca acabar con su mala fama —esa de ciudad deprimida— dando a conocer su patrimonio arquitectónico, del que destaca todo lo construido en el siglo XVIII, impulsado por la Corona para recuperar su poder naval. Según la propia candidatura, esto dio como resultado «el modelo más perfecto de ciudad naval del siglo XVIII».

Es, además «un ejemplo eminentemente representativo de las ingenierías y arquitecturas del siglo XVIII y XIX, donde se aprecia su gran perfección, siguiendo los modelos académicos en los que se combinan los elementos compositivos del diseño racionalista y la tecnología constructiva ligada a la revolución científica del “Siglo de las Luces”».

Islas Cíes-Parque Nacional de las islas Atlánticas

Para disgusto del ilustre* alcalde de Vigo, la candidatura elegida por el Ministerio de Cultura para entrar en la lista indicativa es la presentada por la Xunta de Galicia, que incluye al resto de las islas Atlánticas (los archipiélagos de Ons, Sálvora y Cortegada). Tierra y mar y varios ejemplos únicos de tipos de hábitats y especies de interés para la «conservación de la biodiversidad».

Si has estado en cualquiera de esos paraísos, posiblemente te preguntes cómo no son aún patrimonio de la humanidad. Toca disfrutarlos antes de que los descubra el mundo (las Cíes ya las descubrieron).

*Irónico