Un chilango puede andar chingando todo el día, como cuchillito de palo…

El regio no chinga, pero qué tal pone gorro.

 

Si un regio te dice que tu hijo está muy chiflado…

No le está diciendo loco, está diciendo que lo tienes muy consentido, muy chiqueado pues.

 

Pero si te dice que está muy chisqueado…

Entonces si le está diciendo loco.

 

El regio nunca va a salir a buscar chamba…

A él lo que le interesa es tener jale.

 

Es bien sabido que las calles de Monterrey están llenas de bordos…

Aunque el chilango vería puros topes.

 

El chilango se queja del clima todo el tiempo…

El regio, en vez de quejarse, lo prende y asunto arreglado.

 

Pero si el aire acondicionado no prende, el regio tendrá que hacer uso del abanico…

A lo que el chilango respondería que eso no es un abanico, es un ventilador.

 

Y si todo falla, no hay calor que no se solucione con unas cheves bien heladas…

O lo que es lo mismo, unas chelas bien muertas.

 

Hay chilangos que tienen la mala maña de dar el avión…

Cosa que un regio jamás haría, él te tiraría a león o te sordearía.

 

El regio jamás se pasa de lanza…

Se la baña.

 

El chilango le dice curados a los pulques de sabores…

El regio, si tomara pulque, le diría curados a los pulques de sabores chistosos.

 

Chopo hace que todo chilango piense en un museo o en un tianguis…

Mientras que el regio pensará en vainilla, chocolate o cualquier otro sabor de helado.

 

Si un regio te pide veinte bolas en feria…

No te saques de onda, nada más te está pidiendo veinte varos en cambio.

 

Puede que la expresión te suene muy cagada…

Y sí, aceptamos que es bastante rebanosa.

 

Lo importante es que con esas veinte bolas bien te alcanza para un durito…

Pero si estás en la Ciudad de México, lo tendrás que pedir como chicharrón preparado.

 

También te alcanza para una torta…

Pero si estás en Monterrey, mejor cómprate un lonche.

 

Y no te saques de onda si sólo hay pan francés…

Ni te vas a dar cuenta que no es tu típica telera.

 

Pero si tienes antojo de algo dulce, cómprate un quequito…

Y explícale a tus amigos chilangos que no es más que una mantecada o un cupcake.

 

O si ya regresó el calor, puede ser momento de un yuki…

O un raspado, que a final de cuentas es lo mismo.

 

Los adolescentes chilangos siempre están armando el plan para irse de pinta…

Mientras los regios tienen toda una estrategia para perreársela.

 

Estando en chilangolandia verás tacos de trompo por todos lados, pero nadie te sabrá decir cuales son los mejores…

Hasta que no preguntes por tacos al pastor.

 

Si un regio está puchando el mueble…

Es porque se le descompuso la nave.

 

Pero si te está tirando carro…

No te ofendas, que la carrilla es cosa de amigos.

 

Si no te invitan a la fiesta, pero igual vas de colado…

En Monterrey te tacharán de acoplado.

 

El español regio es bien chido…

¡Pero el chilango también está mamalón!

 

¿Cuáles son tus expresiones favoritas de Monterrey y la Ciudad de México?