Eres intrépido, no esperas a que lleguen las vacaciones para viajar y siempre buscas oportunidades para vivir nuevas aventuras. Cuando decides salir de paseo, vas directo a explorar nuevos rumbos y cuando antes, mejor. Dentro de lo posible, siempre buscarás la manera de llegar más rápido a tu destino (“ya” es tu palabra favorita), y lo que más detestas de viajar son… ¡las escalas! Esperar, definitivamente, no es lo suyo. Rara vez vas a comprar un paquete turístico, ya que piensas que la mejor manera de conocer un lugar es no teniendo ninguna agenda planificada y dejándote llevar por el momento. No eres de preocuparte por el equipaje y cuanto menos lleves, mejor.

Tu plan ideal: Lo tuyo es la novedad, pero también hay una parte guerrera que gusta de la aventura. Te recomiendo cualquier destino cuya inestabilidad política haría tener pesadillas a los otros, ¡pero no a ti! Puedes considerar también estar en una isla desierta porque, seamos honestos, eres muy independiente y a veces ni te das cuenta de que estás solo… Si quisieras un viaje más clásico, te vendría al dedo un tour por Roma para recordar al Imperio Romano y todas esas historias bélicas que tanto te gustan. Pero también perderte por el Amazonas puede parecerte increíblemente divertido… ¡porque amas las aventuras!

 


Como todo cambio en la vida, esto de viajar, salir de vacaciones, descubrir nuevas culturas y formas de vivir te parece todo un desafío. Y no se trata de temor, sino que lo que te detiene es la misma inercia. ¿Para qué salir? ¿Para qué gastar cuando estoy tan bien donde estoy? Sin embargo, si recibes presión por parte de tus amigos o de tu pareja, en algún momento cederás y empezarás a planear un viaje. Pero eso sí, lo querrás hacer con todo el confort al que puedas acceder. Así que buscas la forma de viajar en primera clase, de hospedarte en los mejores hoteles y de tener siempre todo a mano. Todo esto sin tener que gastar demasiado, claro, aunque si tienes que salir de tu presupuesto lo harás sin quejarte, porque para ti cualquier sacrificio en pos de la comodidad vale la pena.

Una vez que hayas decidido salir de viaje, lo harás seguramente a esas ciudades top y cosmopolitas de las que habla todo el mundo, porque a ti te gustan la moda y la buena comida, aunque luego tengas que lidiar con cómo pagar tu tarjeta de crédito… Nueva York, Milán, Hong Kong o Barcelona son destinos ideales para ti. Si quieres sentirte venerado, puedes ir a la India: ¡allá las vacas son sagradas!

 

Eres un signo viajero, muy curioso y siempre listo para salir de viaje. Tu estilo es muy movedizo y prefieres desplazarte por muchos lugares. Vas a visitar, en un mismo día, más ciudades y puntos de interés que ningún otro signo. Adoras la información y eres muy comunicativo, así que seguramente comienzas el viaje con pleno conocimiento de todo lo que te ofrece el lugar elegido. Es más, tal vez hasta hayas tomado un curso acelerado para aprender el idioma local. No soltarás en ningún momento tu guía de viajes y te habrás asegurado de cargar en tu celular todos los mapas posibles.

Si quieres viajar tienes dos posibilidades (siempre para Géminis hay, al menos, dos posibilidades). O buscas un itinerario de esos tipo tour continentales y visitas cuanto país puedas en tiempo récord, o te vas a un país donde el idioma sea totalmente desconocido para ti, te alquilas un auto ¡y haces un road trip! Siempre acompañado de tu celular, claro, para poder comunicarte en todo momento.

 

Siempre antepones a tu familia, así que si se trata de viajar, irás con todo tu clan y esto incluye, claro, a tu familia política. Tu meta es procurar que, vayas donde vayas, puedas sentirte como en casa. Planificarás actividades en familia y buscarás que el destino elegido sea del agrado de los más pequeños. También priorizarás los sitios seguros y querrás que exista un vínculo emocional con esa ciudad o país. Tampoco es raro que salgas de vacaciones para reencontrarte con parientes que viven lejos, ¡o para conocer a miembros de tu familia extendida que aún no conoces!

Tu plan ideal de viaje es el todo incluido, en un lugar no tan lejos de tu país. ¿Por qué? Porque siempre estás pendiente de tu familia y, si ellos no viajan contigo, querrás poder regresar pronto. Si aún no tienes familia, tu plan ideal es viajar solo, alquilar un apartamento por unos meses y sentirte en casa mientras vives la vida de los lugareños. En cuanto a un lugar, te recomendaría un viaje por viñedos (Valle de Napa, Mendoza, los viñedos franceses). Tu signo es de agua y, a los signos de agua, el vino les sienta muy bien. ¡Salud!

 

Lo importante para ti es ver y ser visto. Los lugares glamorosos y las ciudades más top siempre serán tu primera elección. El lujo te fascina y, como tienes una fuerte tendencia a ser comprador compulsivo, no te importa pagar precios exorbitantes en ningún sitio, siempre y cuando seas tratado como el rey o la reina que eres. La famosa escapadita para irse de compras es típica y deseada. Te gusta estar rodeado de lo mejor y siempre llevarás contigo tus mejores galas. Y, si no las tienes contigo, ¡simplemente te vas a un centro comercial muy exclusivo y las compras!

Te encanta la realeza y también el brillo de las estrellas, así que un plan ideal es visitar Londres, Mónaco, Nueva York o Hollywood. Si realmente te quieres sentir el rey de la Selva, ¿por qué no pruebas un verdadero safari? Pero, ¡ojo! No vaya a ser que te atrape algún cazador. Si lo hace, asegúrate que tenga bastante dinero para tu manutención tan aristocrática.

 

Planificar es lo tuyo, así que a la hora de viajar cuentas con toda una agencia de viaje a tu servicio. Necesitas asegurarte de que todos esos detalles que tanto te interesan se cuiden al pie de la letra. No te resulta tan fácil salir de viaje y, a veces, solo lo haces por negocios. Buscas siempre la sencillez, pero, también la practicidad. No eres de irte a lugares demasiado exóticos, pero de hacerlo, te asegurarás de que al menos puedas tener acceso a los servicios mínimos de salubridad.

Un plan ideal para viajar sería uno muy bien calculado y económico. Porque así eres, calculador y, además, nunca quieres gastar mucho. Por eso, el campo te viene bien, sea cual sea. También te gusta lucir y estar saludable y un spa exótico sería una excelente opción para una escapadita. Sin embargo, una parte tuya vibra con las ruinas (y no es que estés en ruinas… aunque si sigues así de serio tal vez pronto lo estés). Viajar para conocer las pirámides en México o visitar Machu Picchu te resultaría muy interesante. Además, se hace mucho ejercicio y eso te encanta. Pero cuida tu estómago porque, como ya sabemos, Virgo no se caracteriza por tener la mejor digestión…

 

Cuando sales de viaje, lo haces pensando en vivir una vez más la luna de miel. Te fascina la idea del viaje romántico, pero también necesitas ir a lugares bellos, en los que se respire calma y tranquilidad. Te gusta la comodidad, pero más te gusta complacer a los demás y, en especial, a tu pareja. Por esto, no es raro que termines visitando sitios que, en primera instancia, no estaban entre tus prioridades. Aún así, al llegar a tu destino, siempre procurarás que tu estadía transcurra en la mayor de las armonías.

Sin afán de molestarte, te lo digo: si quieres un plan de viaje diferente, entonces deja de visitar de forma religiosa año tras año el lugar donde pasaste tu primera luna de miel. Y digo primera porque a veces te casas más de una vez… Así que la próxima vez que salgas de viaje, ¡haz algo totalmente inesperado! ¡Desequilíbrate! Vete sin compañía esta vez, para empezar. Viaja a Buenos Aires para aprender a bailar tango, te despeinas un poco, y tiras una que otra cana al aire en tu viaje. Pero si quieres algo super atrevido para ti, vete al Caribe ¡y aprende a bailar salsa, cha cha y cumbia!

 

Siempre buscas la intensidad. Quieres sentirte vivo a toda hora y esto implica que tus destinos tienen que tener pizcas de exotismo, misterio y hasta peligro. Amas la noche, por lo que jamás escogerías un lugar en donde la vida sea diurna. Eres de ciudades noctámbulas, de esas en la que parece que no se duerme nunca. También buscas salir de viaje para convertirte en otra persona mientras dura el viaje, para hacer y deshacer a tu antojo. Parte de tu experiencia de viaje puede incluir el tener un affaire con un lugareño o, incluso, con un compañero de vuelo… Porque viajar no solo es explorar nuevos destinos, ¡sino explorar nuevas sensaciones!

Tu plan ideal es ir a… ¡el camino a la perdición! Y si no sabes cómo llegar ahí, entonces te vas a los carnavales de Río y eso es siempre un buen inicio. Las Vegas es la ciudad del Pecado y eso a ti te encanta. Como dije, cualquier ciudad que no duerma de noche te vendrá muy bien. Te pareces un poco a Aries en cuanto a buscar el peligro, pero lo tuyo es más decadente y sofisticado, así que también puedes irte a Ámsterdam y tomar absenta hasta que veas revolotear a las hadas verdes y a las no tan verdes.

 

Eres el viajero internacional por excelencia. Te infiltras entre los locales, te entiendes con ellos como si hubieras nacido ahí y, como si esto no fuera suficiente, la suerte te acompaña en todo momento. Viajar es tu vida y, cuando estás lejos de casa, te sientes rejuvenecido y te diviertes como nadie. Te despreocupas de absolutamente todo y hasta has estado más de una vez a punto de perder el vuelo de regreso. Y ni qué decir del equipaje: por lo general, terminas pagando sobrepeso porque tu generosidad te hace comprar cuanto souvenir encuentras.

Tu plan ideal de viaje es… ¡Cualquiera! Que a ti lo único que te importa es salir de casa. Aunque si quieres consejos, te diría que viajes en búsqueda de la espiritualidad. Un tour por iglesias y por templos te daría mucha satisfacción. Israel, el Vaticano o una simple recorrida por las Iglesias de tu barrio. Por otro lado, la naturaleza exuberante y los deportes extremos te vuelven loco, así que Costa Rica, Ecuador, Perú o cualquier país tropical te vendría como anillo al dedo.

 

Viajar no es precisamente tu prioridad. Por más barato que pueda resultar, siempre te parece un lujo salir de casa. Sin embargo, viajas. Y viajas más de lo que muchos querrían creer, porque para ti viajar es una manera de creer vínculos y de hacer contactos para que tus negocios crezcan. Y aunque en un inicio parece que solo viajas por negocios, las millas se acumulan y terminas canjeándolas… Cuando te das cuenta, estás en una tranquila y paradisíaca isla, o en un hotel de montaña pasándolo en grande. Porque eso sí, una vez que has decidido pasarla bien, te lo tomas como todo en su vida, con mucha seriedad.

Dicen que el frío te sienta bien, incluso algunos hasta osan decir que tú eres bastante frío… Así que puedes pasarlo en un iglú comiendo pescado… Pero claro, este plan no tiene la sofisticación que necesitas, así que ¿qué tal si pasas el invierno en Rusia? ¿Muy atrevido para tu gusto? Entonces bueno, búscate una ciudad grande, bulliciosa y muy poblada, ¡porque donde hay mucha gente también hay posibilidades de hacer negocios! Pues a lo mero, te vas para el D.F.

 

Viajar, para ti, es una manera de conectar con el mundo (con toda la humanidad), de hacer nuevos amigos y de conocer lo que puede ser el futuro. Adoras viajar; lo haces porque simplemente te gusta la vanguardia, la modernidad y siempre estás en la búsqueda de lo más novedoso. No sigues modas, ¡las creas! Por eso siempre andarás recorriendo ciudades y sitios inexplorados y poco conocidos, encontrándote con artistas locales y mezclándote con ellos como uno más. Viajar es cultura y esto tú lo tienes muy claro.

Tu plan ideal es viajar con desconocidos. Te encanta porque te da la posibilidad de conocer gente nueva. Los cruceros te llaman la atención, pero también encuentras fascinante todo lo que esté relacionado con la vanguardia, la tecnología y la ecología. Países como Japón o Australia te volverían loco. Pero, entre nosotros, tu mayor sueño es viajar por el espacio con extraterrestres o, por lo menos, pasar unas vacaciones en una estación espacial donde puedas mirar la Tierra al despertar.

 

Siempre estás en la búsqueda de una experiencia mística, del despertar de tu alma y este es el verdadero motivo por el que viajas. No buscas salir por banalidad, sino que lo haces para encontrarte contigo mismo, así que te pasarás tu vida visitando parajes exuberantes, luminosos y cargados de historia que te harán sentir que ya habías vivido ahí (y con los que seguramente soñaste varias veces y sentiste que te llamaban). A veces viajas para escapar de una realidad que te agobia o que aún no terminas de aceptar…

Tu viaje ideal es… el viaje interior. Pero si necesitas un descanso de tanta meditación, prefieres ir a lugares exóticos que queden muy, muy lejos de casa. Y como necesitas escapar de la realidad por un rato y una parte tuya busca siempre la fantasía (las malas lenguas dicen que construyes castillos en el aire…), un paseíto por Disneylandia para tomarte fotos con las princesas, Mickey Mouse y Winnie the Pooh sería muy de tu agrado.


Crédito imagen de portada: fotografía de El Coleccionista de Instantes e ilustración de los signos del zodíaco por roundpixel.org.