Las lluvias han llegado y, con ellas, las luciérnagas, que lo iluminan todo con su pequeña pero inmensa luz. El año pasado tuve la oportunidad de visitar el bosque de Nanacamilpa, en Tlaxcala, donde al caer la noche sucede magia. Es un espectáculo natural que no te puedes perder y aquí te cuento todo lo que necesitas saber para planear tu visita.

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Te comparto mi viaje familiar tlaxcalteca y, como quiero evitarte complicaciones como las que yo enfrenté a última hora, toma en cuenta los siguientes tips, para que puedas disfrutar a pleno de tu experiencia.

1. La temporada de luciérnagas comienza en junio y se extiende hasta agosto.

Hay santuarios en Tlaxcala y en Puebla.

2. Algo importante que debes de saber es que la lluvia genera el hábitat ideal para la presencia de las luciérnagas, las cuales llegan a los bosques para aparearse.

Por esto, tienes que ir preparado para mojarte (¡y mucho!).

Cuando llegues a Nanacamilpa, es muy probable que refresque y llueva por la tarde. La mejor opción es que te lleves ropa que puedas ensuciar y te proteja del frío. También es importante que lleves un impermeable o que compres uno ahí mismo. Pero no te confíes, cuando nosotros llegamos ya se habían agotado.

¿Qué tal nos vemos? Decidimos titular esta foto “Una familia de minions y una pitufina adoptada”.

3. Necesitarás calzado que estés dispuesto a mojar, ensuciar o, si tienes unas botas de plástico, seguro la pasarás mejor de lo que yo lo hice.

No te recomiendo calzado de tela, terminarás con los pies helados, mojados y probablemente llenos de lodo.

4. El ingreso al bosque se hace preferentemente en caravana.

El camino es lodoso y se recomienda que llegues en algún tour, así evitarás perderte, llegar tarde y que tu auto sufra alguna avería. Si decides ir en tu propio auto, deberás pagar estacionamiento. Super tip: es mejor viajar en grupo para evitar la contaminación y el tráfico que generan la entrada de autos particulares.

A nosotros nos tocó de conductor Don Jorge, nos hizo reír mucho mientras conducía, y orgulloso nos contó que es el papá del presidente municipal de Nanacamilpa.

El camino es muy verde y hay muchos sembradíos de maíz, árboles altos y lagunas.

5. Las luciérnagas se pueden observar solo de las 20:30 a las 21:30. Calcula tus tiempos, pues el acceso al bosque está permitido sólo hasta las 19:00.

6. Al caer la noche, empiezas a caminar entre estos árboles que te hacen sentir pequeñito.

Una de las reglas para estar ahí es permanecer callado, por lo que es importante hacer todo lo posible para pasar desapercibido.

7. La realidad es que, para proteger a las luciérnagas, no te permitirán usar tu celular ni nada que tenga luz.

Las fotos están permitidas únicamente con cámaras profesionales y sin flash. Mucho menos se permite tocarlas.

8. Cuando comienzas a despedirte de la luz de día, tienes que empezar a confiar en tus sentidos para presenciar este maravilloso espectáculo…

Se dificulta un poco ver el camino, sobretodo si llueve durante la caminata. Además, en cualquier momento estás dentro de un charco, por eso insisto en un calzado adecuado.

9. Más pasos por los senderos y estos pequeños insectos empiezan a asomarse a darte la bienvenida, uno por aquí, otro por allá.

¡Ah! espera, hay muchos más al fondo! Y así, poco a poco, las luciérnagas iluminan los campos.

10. La lluvia continúa, el aroma fresco de los árboles impregna el lugar, escuchas a los demás insectos y, cuanto más te adentras al bosque, ya no sabes para donde voltear.

Definitivamente, estás envuelto por la luz de las luciérnagas. Solo ellas y la luna iluminan la noche.

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11. Esta experiencia es corta, desde que llegas al santuario hasta que sales pueden transcurrir máximo tres horas.

12. Al ser un espectáculo natural, debes saber que nadie puede garantizar que verás luciérnagas.

Si el día de tu visita te toca una tormenta, por ejemplo, con relámpagos y mucho viento, no las verás.

13. Si lo planeaste con tiempo, a tu regreso puedes hospedarte en algún hotel (no dejes de hacer una reserva con anticipación, todo se llena durante la temporada de luciérnagas).

También algunos tours te ofrecen la posibilidad de acampar cerca de una fogata, mientras disfrutas de unos ricos tamales con café. No importa la manera en la que decidas disfrutar de esta experiencia, no dejes de organizarla con anticipación y de prepararte, para que no tengas nada de que preocuparte, más que simplemente dejarte arrullar por la magia de la naturaleza.

Crédito imagen de portada: danteaguiar