1. Torrijas. Semana Santa

Dulce tradicional de cuaresma que se prepara con una rebanada de pan -mejor si es de varios días-, empapada en leche que después se reboza en huevo y se fríe en abundante aceite. Después, según los gustos o tradiciones, se le añade azúcar, canela o miel. Una bomba calórica que no puede faltar en ninguna casa en Semana Santa.

A photo posted by Rocio Mdta (@myminiladies) on

 

2. Polvorones y mantecados. Navidad

Si preguntas en España por un dulce típico de Navidad, además de los mazapanes y de los turrones, seguro que en ninguna mesa faltan los polvorones y los mantecados. Postres muchas veces confundidos entre sí por su parecido físico, están elaborados con diferentes ingredientes, por lo que merece la pena degustar ambos.

A photo posted by Янко (@alphadesigner) on

 

3. Panellets. (Castanyada) Otoño. Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares

Los panellets son un dulce típico de Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares que se comen de manera tradicional el día de Todos los Santos, aunque su consumo habitualmente se alarga prácticamente durante los meses de octubre y noviembre. Sus ingredientes principales son el mazapán y los piñones, aunque hay muchas más variantes con otros ingredientes.

A photo posted by Bake Or Die (@bakeordieblog) on

 

4. “La noche del pescaíto”. Feria de Abril. Sevilla

Así es como se llama a la primera cena que se hace en la Feria de Abril, antes del “alumbrao” de las 12 de la noche. La cena consiste en pescado frito en todas sus variedades: desde gambas fritas a calamares, pasando por cazón o salmonetes.

 

5. Turrón. Navidad

El turrón es otro de los dulces más representativos de la Navidad. Tenemos dos variedades clásicas que se podrían catalogar en turrón duro y blando, aunque en los últimos tiempos la mayoría de las marcas más conocidas sacan al mercado cada año cientos de variedades que van desde los pralinés más increíbles a los sabores más extremos, como el de mojito.

 

6. Sopa de galets. Navidad. Cataluña

Este es uno de los platos tradicionales con los que se celebra la Navidad en Catalunya, aunque en la mayoría de las casas se sigue cocinando durante todo el año. Consiste en una sopa de pasta, con forma de caracola, conocida como “galet”, rellena de carne. En caso de no llevar este relleno, los galets se acompañan de “pilota”, una pelota de carne que se añade a la sopa.

A photo posted by @cuinantacasa on

 

7. Castañas. Todos los Santos

Durante los primeros días de noviembre, aunque suele alargarse varios días, en algunas provincias españolas las castañas se vuelven las protagonistas de las mesas de muchos hogares y también de las calles, ya que llega el momento de comerlas asadas y de disfrutar de su sabor tan característico.

 

8. Gazpacho. Verano

Lo sabemos, el verano no se puede clasificar como una fiesta en sí, pero si lo enfocamos como un periodo vacacional, podemos pensar en él como una festividad larga, ¿no crees? Pues si te hemos convencido, no puedes dejar que el gazpacho falte en tu mesa en esa época del año.

Una especie de sopa fría, plato estrella de las mesas veraniegas, en el que se tritura tomate, cebolla, pimiento y pepino, mezclándolo todo con vinagre, aceite y miga de pan.

 

9. Uvas. Fin de Año

Si hay algo que no puede faltar en ninguna mesa española el día de Fin de Año son 12 uvas. Una por cada campanada, con las que damos la bienvenida al nuevo año, eso sí, hay que masticarlas bien, procurando no atragantarnos.

A photo posted by tousita79 (@tousita79) on

 

10. Mona de Pascua. Semana Santa. Cataluña y Valencia

Típico de Valencia y Cataluña, la Mona de Pascua simboliza el final de las abstinencias que se tienen en Cuaresma, poniendo en la mesa un dulce en el que el chocolate es el máximo protagonista. Habitualmente es el padrino el que regala la Mona de Pascua a su ahijado.