El turismo en América Latina y el mundo está creciendo a pasos agigantados. En 2015, hubo 1.184 millones de turistas internacionales a escala global, y 191 millones visitaron las Américas, según datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT). Es decir, varios países de Latinoamérica reciben, cada año, millones de visitantes de otras partes del mundo. Y no hablo sólo de Argentina, México o Brasil. Países como Perú, Colombia o Chile están pisando fuerte como nuevos destinos que atraen al turismo internacional.

Lamentablemente, Venezuela está lejos de ser el destino más elegido. Según el informe anual de la OMT, en 2013 nuestro país recibió poco más de 980 mil visitantes, comparado con los 3.1 millones de Perú o los 2.3 millones de Colombia para el mismo año.

Si pensamos exclusivamente en los atractivos turísticos y bellezas que tiene nuestro país, cualquier venezolano coincidirá conmigo en que sobran las razones por las que deberíamos estar atrayendo a millones de turistas internacionales a nuestro país. Sin embargo, los turistas buscan “mucho más” que playas paradisíacas o montañas increíbles. Y de eso va este artículo. De cómo lograr convertir a Venezuela en el mejor destino turístico de América Latina.

Si bien todo parte por lograr un consenso nacional, con voluntad política y trabajo conjunto de públicos y privados, creo que ya es hora de pensar y proponer acciones concretas para una Venezuela que todos quieran visitar. Los momentos de crisis también pueden ser momentos de replanteos y de nuevas oportunidades. Es necesario girar la vista hacia otras opciones de desarrollo económico como el turismo, ya que no podemos simplemente vivir del petróleo de acá a la eternidad (por múltiples razones en las que no me explayaré aquí).

Este es un artículo de opinión (informada, pero opinión al fin). Realizo estas propuestas como venezolano que ama a su país y como mochilero que ha tenido la oportunidad de recorrer varios países del mundo, principalmente en Sudamérica. Por favor, no dejen de complementar mis ideas en los comentarios… Aquí van mis 13 propuestas para posicionar a Venezuela como gran destino turístico de América Latina:

 

1. Crear 3 “zonas de promoción turística”

Lo que Cancún es a México, Cartagena a Colombia o Bariloche a Argentina. Sabemos que toda Venezuela es hermosa, pero hay que comenzar por los destinos turísticos que tienen un mayor potencial y que tienen una infraestructura ya creada para recibir al turismo. En principio, unos buenos candidatos podrían ser la Isla de Margarita, Mérida y Canaima.

 

2. Reforzar la seguridad en esas 3 zonas

Siendo honestos, la criminalidad es lo que más espanta a los turistas internacionales para visitar nuestro país, especialmente el miedo a perder la vida en los frecuentes atracos y asesinatos que ocurren en las grandes ciudades de Venezuela. Los 3 destinos propuestos anteriormente tienen la particularidad de encontrarse alejados de la criminalidad de las grandes ciudades del país. Por ende, puede ser mucho más fácil resguardar el acceso a estos destinos utilizando distintas fuerzas de seguridad. Podemos aprender de otros países latinoamericanos en esta materia. Algunas ciudades, como Buenos Aires, cuentan con destacamentos policiales especialmente destinados a turistas internacionales.

Pensando más a futuro, para el resto de los destinos turísticos que tiene nuestro país, se deberá realizar primero un trabajo de lucha contra la violencia y el crimen, similar al que se ha hecho en ciudades como Medellín. Allí, por ejemplo, gracias a operativos de seguridad y programas innovadores de educación se logró pasar de una tasa de más de 100 homicidios en 2002 a una tasa de 38 en 2013.

 

3. Flexibilizar el control de cambio.

Esta medida está muy relacionada al tema de la criminalidad, ya que actualmente andar en Venezuela con dólares en la mano es como caminar por cualquier ciudad del mundo con lingotes de oro. Todos los que compran y venden dólares están en riesgo permanente.
Así sea únicamente en las “zonas de promoción turística”, las transacciones en moneda extranjera deberían estar permitidas, no sólo en efectivo. Es necesario habilitar la plataforma bancaria nacional para que acepte tarjetas de débito y crédito internacionales en cajeros automáticos y puntos de venta en hoteles, restaurantes, lugares de excursiones y de venta de pasaje.

 

4. Utilizar la infraestructura hotelera que ya tenemos.

Al contrario de lo que se puede pensar, en Venezuela no se necesitaría una inversión millonaria para activar el turismo. Ya existen grandes hoteles de primer nivel, posadas y centros comerciales que simplemente están esperando la oportunidad para abrir sus puertas al turismo internacional.

 

5. Invertir en nuevas tecnologías de la comunicación y mejorar la presencia en la web.

Debe darse una apertura tecnológica, permitiendo la presencia de nuestros establecimientos hoteleros en los grandes buscadores como Booking, Expedia o TripAdvisor. Así mismo, es recomendable que los destinos turísticos tengan WiFi Spots. En este aspecto, hay que destacar los esfuerzos que ya se están haciendo en ciudades como Mérida. También es crucial que haya buen Internet en los alojamientos: esto ayuda a que los lugares puedan comunicarse con los potenciales turistas, y que los turistas puedan acceder a la información que necesitan.

 

6. Mejorar la información turística disponible (física y online).

A nivel físico, habría que colocar información actualizada y de calidad en módulos de atención turística, hoteles y aeropuertos. Desde la señalización vial hasta volantes, afiches, mapas y cualquier otro recurso de utilidad para el viajero. A su vez, todo este esfuerzo hay que replicarlo en el mundo online, proporcionando información de: horarios de transporte, destinos, excursiones, precios, consejos útiles, vacunas necesarias, gastronomía, etc. En esto ya estamos trabajando varios blogueros 😉

 

7. Utilizar la ubicación privilegiada que tenemos.

Cuando observamos un mapa, vemos que Venezuela cuenta con una ubicación única en toda América Latina: podría conectar por vía aérea a Sudamérica con Centroamérica y Norteamérica, además de ser un nodo hacia y desde Europa. No sería una locura pensar en Venezuela como “el hub” de las Américas. Lo que me lleva al punto siguiente…

 

8. Trabajar en la conectividad aérea internacional.

Si queremos que los turistas vengan, tenemos que proveer los aviones para que lo hagan. Una manera es resolviendo la deuda millonaria con las aerolíneas internacionales, con la finalidad de negociar un aumento en su frecuencia de vuelos al país. Otra forma es potenciando a Conviasa, la aerolínea de bandera nacional, que podría crear nuevas rutas a todos los países de América Latina y Europa, con descuentos en los precios que motiven a los turistas de otros países a visitarnos.

 

9. Mejorar significativamente el servicio al cliente.

Si bien en muchas posadas del país la atención es amable y cálida, el clima de violencia generalizado en el país ha ocasionado que muchos empleados del sector turismo sean desatentos y hasta groseros. Quizás haga falta realizar una campaña de formación intensiva para los empleados de todas las empresas vinculadas al turismo. Podemos aprender de la capacitación en servicios al turista de países como Perú, que se toma muy en serio la atención de calidad a los turistas internacionales. Este punto se relaciona con el que sigue.

 

10. Reforzar el inglés como segundo idioma…

Principalmente en aeropuertos y toda la infraestructura de las “zonas de promoción turística”. Si bien creo que en una primera etapa se debería enfocar la promoción de Venezuela en el mercado internacional de habla hispana, no hay que descuidar al turismo proveniente de otras regiones del mundo. Como el idioma universal es el inglés, éste debería ser enseñado a todo el personal turístico. Otro pequeño detalle importante es que los restaurantes tengan menú en inglés o con fotos, para que el extranjero sepa qué recibe al ordenar.

 

11. Promover la creación de hostales y bed and breakfast.

Si bien la infraestructura hotelera y comercial de los destinos turísticos de Venezuela es muy buena, en materia de hostales y turismo low-cost todavía queda mucho camino por recorrer. En el caso de los hostales, dar créditos y facilidades a emprendedores que deseen construir pequeños albergues para jóvenes y mochileros puede ser un buen paso. Y cuando pienso en “bed and breakfast”, no puedo dejar de imaginarme hoteles pequeños, económicos y que sirvan de desayuno unas buenas arepas o cachapas con queso de mano, siempre realzando la riqueza de nuestra comida y tradiciones.

 

12. Aprovechar nuestro ritmo y sabor caribeño.

Algo que siempre se destaca del venezolano es su alegría, ritmo y sabor. Hay que rescatar la vida nocturna, de fiesta y celebración, en especial en la Isla de Margarita. Esto atraería muchísimo al turismo joven de otros países. Otros tipos de turismo que podemos atraer es el turismo cultural (festivales de música y danza) o el turismo de negocios (convenciones en la isla de Margarita).

 

13. Crear una campaña de promoción de nuestras bellezas.

Este sería el último paso en el corto plazo. Una campaña en televisión y redes sociales promocionando principalmente los 3 destinos anteriormente mencionados: Canaima, Margarita y Mérida. Estoy seguro de que los miles de venezolanos viviendo por el mundo estarán felices de colaborar en promocionar las bellezas que existen en Venezuela. ¿O me equivoco?

 

¿Y tú, qué opinas? Te invito a continuar la conversación en los comentarios. Me encantaría saber qué otras propuestas piensas que podrían ayudar para desarrollar el turismo en nuestro bello país.

 

Crédito imagen de portada: fabiolobinho