Conocer lugares y rincones no típicos de una ciudad y provincia es algo que está bien plantearse en todos los viajes. Estos rincones no tan conocidos pueden sorprender más de lo que te imaginas. Almería no es ninguna excepción, y ofrece mucho más allá de las tapas, las playas y el sol. Estos son algunos de esos lugares para tu próximo viaje:

1. Almócita

Uno de los pueblos más curiosos de la Alpujarra almeriense. Sus solo 174 habitantes (2017) tienen el pueblo precioso e impecable: entre sus calles estrechas de casas encaladas y llenas de macetas y flores en cada rincón, muy típico de esta región, vas a encontrarte poemas, murales y frases de todo tipo que harán que veas mucho más que un tradicional pueblo de sierra.

2. Terque

Otro rincón de la Alpujarra almeriense que no debes perderte. Aunque no deja de ser un pequeño pueblo, lo que más sorprende a sus visitantes es el legado arquitectónico y patrimonial de muchos de sus edificios. Terque fue una alquería musulmana que, tras la expulsión de los moriscos, pasó a ser Villa de Terque, donde se asentaron nobles hidalgos. Ya en pleno siglo XX, con la villa enriquecida por la producción de la uva, la burguesía construyó viviendas de estilo historicista que hoy en día aún nos deleitan.

3. El castañar de Paterna del Río

Si te pregunto por Almería seguramente te vendrán a la mente tapas, playas y sol, como decíamos al inicio. Pero Almería tiene tanta variedad y contrastes de paisajes como tapas te puedes encontrar en los bares. Un ejemplo es el castañar de Paterna del Río, para lo que se recomienda realizar la ruta Senda del agua-Castañar de Paterna. Un recorrido circular de 12 km cuyo mayor atractivo son los castaños centenarios y el agua que procede de las cumbres de Sierra Nevada que circula por el entorno, algo bastante inusual en Almería.

4. El balcón de Turrillas

Y del agua nos pasamos al desierto. En la cara norte de Sierra Alhamilla se encuentra la población de Turrillas, a más de ochocientos metros de altitud. El pueblo en sí no es especialmente pintoresco, pero sí lo son las vistas desde allí. Es el lugar perfecto para contemplar toda la extensión del desierto de Tabernas, del campo de Tabernas donde predomina el cultivo del olivo y, al fondo, la sierra de los Filabres.

5. Entorno del pantano de Benínar

Algunas zonas del poniente almeriense son bastantes desconocidas, ya que la mayoría de las poblaciones son pueblos rurales dedicados al cultivo del tomate. Pero si nos movemos por los alrededores podemos encontrar lugares en donde la naturaleza se mezcla con la mano del hombre, como es el caso de este pantano. Aquí, además, tendrás unas vistas espectaculares de la cara sur de Sierra Nevada.

6. La era de Alcudia de Monteagud

Y te preguntarás qué tiene de curioso ver una era que las hay en cientos de sitios. Pero es que la de Alcudia de Monteagud, en el corazón de la sierra de los Filabres, es la más grande de toda la provincia, a pesar de que el pueblo tiene tan solo 148 habitantes (en 2017).

7. La Tetica de Bacares

La Tetica de Bacares es la cima más oriental de la cordillera Penibética y supera los dos mil metros de altitud. Un lugar muy conocido por los almerienses por ser, pese a su fuerte pendiente ascendente, un lugar accesible para todo el mundo y cuyas vistas del entorno de los Filabres son impresionantes.

8. El jardín botánico de “La Almunya del Sur”

De nuevo en el poniente almeriense, en Balerma, hay un rincón verde al más puro estilo andalusí heredado de la cultura musulmana del Al-Ándalus, cuya predilección por los jardines y el agua se ha ido transmitiendo de generación en generación. Este jardín está compuesto por distintos senderos donde podrás contemplar plantas autóctonas, aromáticas y exóticas de todo tipo.

9. Plaza porticada de Berja

Berja es una de los municipios de mayor relevancia de la provincia de Almería por su pasado, desde la época musulmana hasta la época dorada de la Revolución Industrial con las numerosas explotaciones de minas de su entorno, y por su ubicación a las faldas de la Sierra de Gádor. Pero a pesar de su importancia, hay rincones que bien merecen la pena y que no son tan conocidos como algunos de sus edificios y construcciones civiles. Destacando un buen ejemplo entre otros, su plaza porticada cuyo estilo no es my propio en los pueblos de Almería.

10. Entorno minero en Bédar

La provincia de Almería tiene un pasado minero muy destacable, que ha dejado restos en casi todas las sierras. Algunos de estos restos están muy bien conservados y se encuentran en parajes no muy conocidos, como ocurre con el entorno minero del municipio de Bédar. Por aquí aún se pueden contemplar cavidades, tolvas, túneles y edificios muestra de esta actividad, que sorprenden por su estado y por la cantidad de estos restos que hay a quienes se atreven a investigar por estos caminos.