Sin duda alguna, los mexica y su capital México-Tenochtitlan constituyeron uno de los mayores imperios del mundo. Supieron explotar la civilización heredada por sus antepasados para crear una nueva civilización, más refinada, estudiosa y bélica. Pero, ¿cómo es que llegaron a convertirse en los amos y señores de Anáhuac?

Antes de dominar una tercera parte de lo que hoy es la república mexicana, tuvieron que enfrentarse al poder supremo de ese momento y a su terrible ejército. Aquel gran imperio que antecedió a los mexica no era otro sino el de Azcapotzalco, comandado en los últimos tiempos por su señor Tezozomoc y, al final, por su hijo Maxtla.

Tezozomoc

Los tepanecas, que es como se les llama a los de Azcapotzalco, llegaron mucho tiempo antes que los mexica al Valle de México, conquistando militarmente la región hasta imponer su ley.

Nos cuenta Ixtlilxochitl, el cronista del siglo XVII, que Tezozomoc asumió el poder de Azcapotzalco entre los años 1367-1370 y que, para extender su influencia, realizó varias campañas militares con las ciudades vecinas. Una vez derrotadas, enviaba a sus hijos como gobernantes para mantenerlas bajo control. De esta forma su hijo Acolnahuacatl llegó a ser «rey” del reino de Tlacopan; Quaqua Pitzahuac, señor de Tlatelolco; y Maxtla, de Coyoacán. Esta política ha sido comparada con la de Luis XIV, quien envió a un pariente cercano a gobernar España al terminar la guerra de sucesión española. O a la política de Napoleón Bonaparte, quien nombró a sus hermanos y parientes reyes de casi la mitad de Europa.

El poder de Azcapotzalco fue muy grande y se extendió hasta Toluca y Morelos.

Crédito: Nosuku, una ilustradora japonesa muy interesada en la cultura prehispánica

Sin embargo, los tepanecas no contaban con que un enemigo se avecinaba para acabar con su gloria. Su gran error fue darles asilo a los mexica, quienes se hicieron fuertes en su pequeña ciudad a la que llamaron Tenochtitlan y que, a finales del siglo XVI, ya se había convertido en la principal ciudad productora de algodón del cual pagaba tributo a Azcapotzalco.


Alarmado por el crecimiento de Tenochtitlan, Tezozomoc decidió ser cauteloso con los mexica, pues en algunas ocasiones amenazaron con rebelarse, así que en varias ocasiones accedió a disminuir el tributo recogido en aquella ciudad y hasta entregó a una de sus hijas en matrimonio con el tlatoani de Tenochtitlan.

Crédito: Tomás Filsinger

En 1415 fue la ciudad de Texcoco, gobernada por el rey poeta Nezahualcóyotl, la que se alió con Tenochtitlan para rebelarse contra Azcapotzalco. Sin embargo, entre los horrores de la guerra, Tenochtitlan honró su pactó con Azcapotzalco y decidió no traicionarlos.

Batalla contra Azcapotzalco, según el códice Tovar.

La guerra continuó algunos años hasta la muerte del tlatoani de Texcoco y la paz se reestableció. Sin embargo, en 1426 Tezozomoc falleció y su heredero fue derrotado por otro de sus hijos: Maxtla.

Maxtla tenía claro que Tenochtitlan crecía peligrosamente y que constituía una amenaza para el poder de Azcapotzalco, así que emprendió las hostilidades en su contra. Los mexica, entonces, buscaron una alianza con Texcoco y Tlacopan y, después de un par de años de guerra, terminaron con la hegemonía de los tepanecas.

Fue así como nació la “Excan Tlatoloyan” (Imperio de las tres cabezas: Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan), repartiéndose el imperio de Azcapotzalco y extendiendo aún más sus fronteras. Con el paso de los años Tenochtitlan terminó por absorber a los otros dos reinos y esa es una de las razones por las cuales los mexica se transformaron en el más grande poder del Valle de México.

A la llegada de Hernán Cortés, Tenochtitlan se había convertido en el poder tiránico que una vez representó Azcapotzalco, por ello a Hernán Cortés no le fue difícil hacer aliados en su contra.