Puedes leer la primera parte de la «Mini guía» haciendo clic aquí.

 

1. Un ecuatoriano no obedece a su pareja.

Es “mandarina”.

 

2. Un ecuatoriano no te acompaña.

Te acolita.

 

3. Un ecuatoriano no afirma.

Dice “de ley”, “simón”, “de una”.

 

4. Un ecuatoriano no te quita comida.

Te rema.

 

5. Un ecuatoriano no es chismoso.

Es un sapo o lengua larga.

 

6. Un ecuatoriano no ve un ladrón.

Ve un choro.

 

7. Y un ladrón ecuatoriano no te ordena arriba las manos.

Te dice “caite o bájate con todo”.

 

8. A un ecuatoriano no le coge el mal de altura.

Le da soroche.

 

9. Un ecuatoriano no tiene mal gusto al elegir pareja.

Es un bagrero.

 

10. Un ecuatoriano no te presta atención.

Te para bola.

 

11. Un ecuatoriano no te pide que “le” esperes.

Te dice ¡chuta, aguántate un chance!

 

12. Un ecuatoriano no te dice la verdad.

Te habla la plena.

 

13. Un ecuatoriano no te molesta.

Te jode o te huevea.

 

14. Un ecuatoriano no te confronta.

Te para el carro.

 

15. Un ecuatoriano no tiene el cabello enrulado.

Tiene churos, es churón o churudo.

 

16. A un ecuatoriano, después de fumar sustancias prohibidas, no le da hambre.

Le da la leona.

 

17. Un ecuatoriano no te pide un poco.

Te pide un “pite” o un “chance”.

 

18. Un ecuatoriano no te invita a salir.

Te mete carpeta.

 

19. Un ecuatoriano no te corteja.

Te buitrea.

 

20. El ecuatoriano no toma té de hierbas.

Toma agua de vieja.

 

21. Un ecuatoriano no quiere tener un romance con alguien.

Lo que quiere es hacerle los toques.

 

22. Un ecuatoriano no te dice “tal cosa me gusta”.

Te dice eso pega full o está pepa.

 

23. Un ecuatoriano no te pide que estés atento.

Te dice ¡ponte pilas!

 


 

Porque «en la diversidad está el gusto»…

 

24. Para un cuencano, las cosas no son graciosas.

Son el goce.

 

25. Un quiteño no enfatiza.

Te pone una “f” después de la palabra.

 

26. Para un costeño, un niño no es un niño.

Es un “pelado”.

 

27. Para un cuencano, la fiesta no está buena.

Está garota.

 

28. Un costeño no te interrumpe.

Te corta la nota.

 

29. Un serrano no te saluda con un “hola”.

Te dice “¿qué más, ve?” o “¿qué fuef?”.

 

30. Un serrano no dice “me quemé” ni “tengo frío”.

Dice ¡arraray hp!, o ¡achachay! respectivamente.

 

31. Un costeño no dice eres mi amigo.

Te dice “llavecita”.

 

32. Para un serrano, un niño no es un niño.

Es un “guagua”.

 

33. Un costeño no ve a la vendedora o a la cocinera como tal.

Para un costeño ella es “la madrina”.

 

34. Un serrano no refunfuña.

Dice “ChCh”.

 

35. Un costeño no exagera.

Es “afrentoso”.

 

36. Un serrano no reclama por tener una mala actitud.

Te dice ¡qué al huevo!

 

37. Un serrano no hace bromas.

Si es quiteño, te hace un cacho.

Si es cuencano, un chendo chendo

 

38. Un serrano no se abriga.

Si es quiteño, se pone una chompa.

Si es cuencano, una casaca.

 

39. Un serrano no está desubicado.

Está mal parqueado.