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¿Una cueva con un lago natural donde habitan unos cangrejos muy raros, que son albinos y ciegos? Mmmm, no, mejor no ir a molestar a los pobres animalitos. Ni siquiera para experimentar el túnel volcánico más largo del mundo.

Imagen: Jameos del Agua

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¿Ir a comer a un sitio y que te pongan comida casera deliciosa? Para comidas caseras, mejor comer en casa, ¿no?

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Los hoteles y restaurantes familiares te atenderán de la manera más agradable que puedas imaginarte, invitándote incluso a conocer su cocina. Pero tú no eres Anthony Bourdain como para andar aprendiendo los secretos culinarios de los lugareños…

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Además, te darán tantas de ganas de comer delicias como esta sin parar… que deberás quedarte en Lanzarote hasta Mayo y correr el “Ironman” para seguir en forma.

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Tú no estás dispuesto a tomar una carretera sin asfaltar para llegar a las aguas cristalinas de las playas del Papagayo. Ni aunque sepas que Lanzarote ha sido declarada reserva de la biósfera por la Unesco.

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Está muy bien eso de que te enseñen una bodega y que haya catas de vino… pero tú eres más de las cervezas y no crees que en la variedad esté el gusto.

Cata en Bodegas El Grifo.

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Además, ¿viñas excavadas en suelos volcánicos? Temes que el vino tenga sabor a ceniza, ya que no comprendes bien qué significa eso de la “denominación de origen propia” de Lanzarote.

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Has escuchado que El Timanfaya es un Parque Natural precioso de origen volcánico donde hasta se puede cocinar con el propio calor del volcán, pero tan solo el hecho de que uno de sus restaurantes se llame “el Diablo” te hace querer quedarte en el hotel y pedir servicio a la habitación.

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¡Aún si te pierdes de este delicia local irrepetible!

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Este punto panorámico tiene una vista espectacular, incluyendo a la isla Graciosa. Pero… ¿y si al asomarte te caes y la corriente te lleva 100 kilómetros hasta el Norte de África?

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Tú irías a Lanzarote para gozar de los hospedajes “glamping” como Lanzarote Retreats… pero ver la extraordinaria geología del lugar, producto de erupciones volcánicas bellamente preservadas, superará tu cuota de inspiración anual.

Imagen de “Los Hervideros”.

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Un barco mercante varado desde 1981… ¿No han tenido tiempo de retirarlo todavía? Seguro que tiene fantasmas dentro, y a ti te aterra esa posibilidad.

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¿Para qué hacer el precioso paseo hasta el Castillo de San Gabriel? Aprender mientras recorres sitios pintorescos no es tu idea de un bonito atardecer...

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No te tienta ni un poco que Lanzarote tenga un clima perfecto, soleado y con temperaturas que rondan los 22 grados. Tú eres un melancólico de la lluvia y el frío.

Pueblo marinero de Orzola.

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En el Charco de los Clicos, su precioso color verde esmeralda resalta sobre la arena negra de los alrededores. Pero para observar paisajes que parecen de otro mundo… te quedas en casa mirando La Guerra de las Galaxias.

Mejor no vayas a Lanzarote y preserva a tu delicado cuerpo de tantos estímulos sensoriales.

Todas las imágenes del artículo pertenecen al autor, Rodolfo Contreras.