Todos le hacemos caso a la Organización Mundial de la Salud sobre qué hacer para prevenir una infección con Covid-19. Pero hay muchas antiguas recomendaciones de la OMS que seguimos ignorando. Aquí te cuento de algunas.

Sobre la crianza de los niños:

Con respecto al nacimiento, la OMS tiene muchísimas recomendaciones (puedes verlas todas aquí), pero algunas de las más incumplidas e importantes (por su impacto en la dignidad de la mujer y en la relación bebé-mamá) son:

El bebé debe ser colocado inmediatamente en el pecho de la madre y debe propiciarse el contacto piel a piel entre la madre y el bebé durante la primera hora de vida, para prevenir la hipotermia y facilitar la lactancia materna. Además, no debe bañarse al bebé hasta que hayan pasado por lo menos 24 horas desde el nacimiento.

La OMS tampoco recomienda el uso rutinario de oxitocina para acelerar el parto ni la realización automática de episiotomías.

Otro tema al que la comunidad médica le ha hecho caso omiso: la OMS considera que el índice de nacimientos por cesáreas debe ser entre el 10 y el 15 por ciento. América Latina tiene un promedio de 50 por ciento. En México, para que veas solo un ejemplo, el 43 por ciento de los bebés nace de manera quirúrgica, con todos los inconvenientes que esto puede traer a la salud física y emocional de la díada mamá-bebé.

Básicamente, las recomendaciones de la OMS sobre el parto y el nacimiento están orientadas a que estos se desarrollen de una manera respetuosa hacia las personas y hacia los procesos fisiológicos del parto y la lactancia materna.

Ya que hablamos de lactancia, la OMS considera que la lactancia materna es la piedra basal de los hábitos alimentarios santos. En este sentido, recomienda que, durante los primeros seis meses de vida, el bebé sea alimentado exclusivamente con leche materna (sin nada más, ni siquiera agua).

Cumplidos los seis meses, se deben incluir alimentos complementarios adecuados e inocuos (SIN sal ni azúcar agregados), combinados con la lactancia materna, que se sugiere se mantenga hasta los dos años como mínimo.

Sobre el tiempo que los niños deben pasar frente a una pantalla, la OMS recomienda que, entre los dos y los cinco años, los niños deben usar estos dispositivos –como máximo- una hora por día (aquí puedes leer más especificaciones).

En cuanto a la nutrición, la OMS recomienda limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10 por ciento de la ingesta calórica total. Idealmente, el consumo debe ser menos al cinco por ciento.

Hay muchos otros ejemplos, pero por último te cuento que la Constitución de la Organización Mundial de la Salud sostiene que “el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social”. El derecho a la salud para todas las personas significa que todo el mundo debe tener acceso a los servicios de salud que necesita, cuando y donde los necesite, sin tener que hacer frente a dificultades financieras. Ya tú me dirás si, en general y durante esta pandemia, esta recomendación se cumple a rajatabla.