Crédito imagen de portada: Cristina Bejarano.
Los médicos pocas veces lo admitirán, pero el mejor botiquín que un viajero puede llevar consigo es la sabiduría para entender qué alimentos se pueden convertir en su medicina. En este artículo te compartiremos los diez remedios caseros más útiles a la hora de viajar.

Aceitunas contra los mareos en la ruta.

Si sos de los que amás la montaña pero las curvas en la ruta no te dejan disfrutar del paisaje, algo tan simple como una bolsita de aceitunas puede convertirse en tu mejor aliada. El secreto está en chupar la aceituna como si fuera un caramelo: el tanino que contienen es la sustancia encargada de detener las náuseas.
Otra opción para lograr los mismos resultados –pero menos deliciosa– es chupar un limón.

Puré de zanahoria y té negro contra la diarrea

El principal problema de los viajeros que quieren aventurarse a probar todas las delicias locales es la famosa diarrea del viajero. No sólo afecta el estómago, sino que también presenta otros síntomas como fiebre, malestar corporal, temblores y dolor de cabeza. Si esto te pasa, es normal que no tengas hambre, pero comer puré de zanahoria te ayudará a disminuir los síntomas.
El té negro con azúcar también ayuda, ya que contiene taninos que reducen la inflamación intestinal.

Limón contra las ojeras

Bueno, es verdad que las ojeras no son una enfermedad, pero después de viajar toda la noche en un bus que funciona también como discoteca ambulante, es normal que tu rostro empiece a mostrar su descontento. Cortá dos rodajas de limón y dejalas reposar directamente sobre las ojeras durante veinte minutos. Tené cuidado de no abrir los ojos, y enjuagá bien con agua fría al terminar.

Canela contra la gripe.

Si el ajo no es lo tuyo (o no querés estar con olor todo el día), otra opción para combatir la gripe es preparar una infusión con agua hirviendo y un palo de canela. Después de dejar reposar por unos minutos, mezclar con jugo de naranja recién exprimido. Fácil, rico y súper eficaz.
Además, ayuda a controlar la cantidad de glucosa en sangre, lo que la hace una aliada de los diabéticos.

Agua con sal contra el dolor de garganta.

No te asustes, no tenés que tomarla. Mezclá un vaso de agua tibia con media cucharadita de sal, y ya tendrás lista la solución para las gárgaras. No sólo calma el dolor de garganta, sino que disminuye la mucosidad.

Ajo contra la gripe.

Cuando sepas todos los beneficios que tiene el ajo, querrás incluirlo en todas las comidas. Con sus poderes antisépticos, te ayudará a terminar con la gripe, el resfrío y las infecciones. El gran detalle a tener en cuenta es que debe estar crudo cuando lo consumas, porque al cocinarlo pierde gran cantidad de sus propiedades curativas. Una forma de incorporarlo a tu dieta diaria es picar dos dientes de ajo por comida y mezclarlos con el plato principal, o cortarlos a la mitad y tragarlos como si fueran pastillas.

Romero contra el resfrío.

Esta receta puede que no suene tentadora, pero es más rica de lo que parece. Mezclá una cucharadita de romero en una taza de agua hirviendo y dejala reposar por cinco minutos. Después, agregale una cucharadita de miel… y ya tenés lista tu infusión. Tomala en ayunas cada mañana.

Uvas para la tos

Las uvas serán tus enemigas si querés curar la diarrea, pero son un expectorante natural muy efectivo (y que ningún médico recomienda porque prefieren recetarte un jarabe). Podés hacer un licuado o comerlas frescas: después de un par de días empezarás a ver los resultados.

Manzana contra la acidez estomacal

“An Apple a day keeps the doctor away”, dice el refrán en inglés (“una manzana al día mantiene al médico alejado”). Comerla un par de horas antes de ir a dormir te aliviará el dolor provocado por la acidez y prevendrá futuras molestias.

Agua con limón para todo

En un día de calor, no hay nada más refrescante que una limonada. Si la tomás todos los días –y mejor aún en ayunas–, ayudarás a tu cuerpo a fortalecer el sistema inmunológico, a tener una piel más saludable, a reforzar el sistema respiratorio y limpiar el intestino delgado, entre muchísimos beneficios más. Sí, incluso te ayuda a adelgazar.
Sólo vas a necesitar mezclar el jugo de medio limón en un vaso de agua. No lo endulces.