BAÑOS DE NEZAHUALCOYOTL

Los baños de Nezahualcóyotl son el testigo mudo del alto desarrollo cultural, estético, higiénico y arquitectónico que lograron los nahuas del Valle de México.
En medio de dos cerros, el Rey Poeta ordenó construir una tina de baño que era alimentada por un manantial y que, durante el trayecto del agua hasta la tina, el agua restante caía por diversos agujeros en los canales que rodeaban los cerros, de tal forma que las flores de Nezahualcóyotl siempre se estaban regando mientras él tomaba el baño y admiraba sus dominios.
En Tezcutzingo, San Nicolás Tlaminca, San Miguel Tlaixpan.

CUAUHCALLI, LA CASA DE LAS ÁGUILAS

Mientras Miguel Ángel en Europa ultimaba los detalles de la Capilla Sixtina, en los dominios mexicas se tallaba sobre la roca el Cuauhcalli, el recinto al que los guerreros acudían para realizar los ritos de iniciación, donde les sería otorgado por primera vez el título de guerreros de la orden la que pertenecían, y se les hacía saber su misión. Era un edificio construido de tal forma que, durante el solsticio de verano, al mediodía se veía iluminado por juegos de luces que permitían la entrada del sol por la entrada principal.
Se localiza en el barrio de Santa Mónica, a unos ciento veinticinco metros de altura sobre el pueblo, en la parte media de la montaña Texcaltepec, conocida popularmente como “Cerro de los Ídolos”.

Crédito: chiaramanu98.

 

TEMPLO MAYOR

El orgullo de la gran ciudad de Tenochtitlan, un templo gemelo dedicado a Tláloc y a Huitzilopochtli, del cual solo podemos admirar las ruinas, al lado de la catedral del zócalo de la actual ciudad de México. Dicho templo fue alguna vez la admiración tanto de naciones rivales, como de los mismos españoles quienes quedaron asombrados por su altitud y su blancura, que lo hizo creer que estaba hecho de plata.
Seminario #8; Col. Centro.

Crédito: kevin53

Crédito: kevin53

 

TLATELOLCO

Tlatelolco significa «montículo de arena» y fue el centro comercial más importante del México prehispánico. Su nombre en náhuatl se interpreta como tlatelli, “terraza” o xaltilolli, que significa “punto arenoso”.
Según las crónicas de Hernán Cortés, en sus Cartas de Relación, el mercado de Tlatelolco le causó una gran impresión, pues nunca había visto un lugar así, “donde se venden todos los géneros de mercaderías que en la Tierra existen…donde hay diariamente arriba de 60 mil almas comprando y vendiendo”.
Eje Central Esquina Eje Uno Norte, ciudad de México.

Crédito: elcupto.

 

CUICUILCO

Significa «lugar donde se hacen cantos y danzas». Esta zona fue un centro ceremonial muy importante, y aunque se destruyó por la erupción del volcán Xitle, todavía podemos ver ocho edificios religioso, y un sistema hidráulico. La pirámide de Cuicuilco, el atractivo más famoso, es pequeña. Junto a esta estructura, los arqueólogos encontraron la ciudad de Ticomán.
Av. Insurgentes sur s/n, col. Isidro Fabela, Tlalpan.

Crédito: tjdegroat.

 

TEMPLO DE EHÉCATL

La Ciudad de México tiene tantos vestigios prehispánicos, que ni el metro podía quedar libre de un pedacito de historia. En el metro Pino Suárez se encuentra la pirámide de Ehécatl, señor del viento. Esta construcción también fue descubierta cuando construían el metro de la ciudad, y representaba el límite sur de Tenochtitlán.

Crédito: Rafael Saldaña