Crédito: harrymetcalfe

Soy mexicana y llevo un año viviendo en Inglaterra. En todo este tiempo, mis amigas inglesas me han cuestionado miles de veces cuando les conté que estaba saliendo con un británico -como si fuera las cosa más loca o incoherente que pudiera hacer-. Para ellas, yo venía de un país latinoamericano repleto de “hombres exóticos de piel morena que me tratan como reina”, y les parecía incomprensible que yo prefiriera salir con un hombre de piel pálida al cual le cuesta trabajo expresar lo que siente.

Han sido incontables las veces que he escuchado la frase “good luck with that”. Sin embargo, puedo decir que he tenido experiencias muy positivas y he aprendido varias cosas. Acá están las pequeñas señales y costumbres que debes conocer antes de salir con un inglés.

 

1. Si alguna vez escuchas a un inglés diciendo «hay football al rato», » tengo un bbq» o «tengo que recoger algo del collect post«… en verdad significa ya quiero que te vayas.

Los ingleses son famosos alrededor del mundo por ser caballerosos y amables. Tal es el caso que cuando estás pasando una mañana con ellos, te dirán alguna de estas excusas para hacerte saber que quieren que te vayas. El ser directos no está en su sangre y tienes que aprender a leer entre líneas para entender lo que verdaderamente te quieren decir.

 

2. Los verdaderos sentimientos salen después de 3 pints y unos cuantos GTs (gin and tonics).

Los ingleses no son expertos en abrir sus sentimientos y decir lo que de verdad piensan. Podrás pasar meses saliendo con uno, sin saber qué piensa sobre ti y cómo se siente contigo. Eso si, dale unas cuantas copas y en minutos te confesará su amor… o que no quiere seguir saliendo contigo (y simplemente no te lo había dicho por educación).

 

3. Es perfectamente normal hacer planes a futuro… siempre y cuando no los hagas tú.

Probablemente ya en las primeras citas escuches planes a futuro: ir a cenar a nuevos restaurantes, ir a conciertos… incluso el casual “podemos ir a París un fin de semana” o “le hablé a mis papás de ti”. Sin embargo, en el primer momento en que tú sugieras algún plan a dos meses o muestres interés en el futuro de la relación, te harán sentir que estás llevando las cosas muy rápido y mostrarán signos de incomodidad. Y luego dicen que las mujeres somos complicadas…

 

4. El que te llamen «love», «darling» o «hun» no significa absolutamente nada.

Puedes emocionarte al leer un mensaje que diga «Morning darling» o un «I miss you Hun» o el clásico «What do you want for dinner love?». Sin embargo, tus ilusiones se verán destruidas cuando escuches que llama a las meseras «love» o que se refiere a todos sus amigos como «darling». En países como México por ejemplo, uno no acostumbra a referirse como “amor” a cualquier persona que se cruce en su camino. En Inglaterra, pues son más comunes estos “terms of endearment” (términos cariñosos).

 

5. Si llegas a las cuatro citas, la relación es un hecho.

Según mis amigas inglesas, si logras salir con un inglés por más de cuatro citas, la relación es un hecho. Aparentemente, los ingleses tienen la capacidad de decidir si alguien vale la pena desde la segunda cita, y la tercera se encargará de definir las cosas. Claramente, como buenos guardadores de secretos, jamás te lo harán saber.

 

6. Nunca debes mencionar las palabras «somos exclusivos».

No sólo en Inglaterra sino en el mundo, hoy en día las relaciones pueden ser complicadas. Puedes llevar meses saliendo con alguien sin haber definido el punto en el que están, ni haberle puesto una “etiqueta” a lo que tienen entre ambos. Aunque llegues a tener dudas y te desespere el hecho de que tu chico inglés nunca te diga lo que siente, pequeños detalles como el querer verte más de 3 veces por semana, hablarte diario, conocer a su familia y pasar mucho tiempo con sus amigos son señales de que la relación es exclusiva.

Si mencionas la palabra “exclusividad”, aunque él no tenga intenciones de ver a alguien más, normalmente entran en un ataque de pánico que los hace cuestionar y sobre-analizar la relación que tienen contigo.

 

7. Las cosas se mueven relativamente rápido…

Si logras pasar las 4 primeras citas y te das cuenta de que la relación ya es exclusiva, aunque nunca te lo hayan mencionado, las cosas se moverán bastante rápido. No te sorprendas si a los pocos meses de salir se encuentran viviendo juntos y su familia se ha vuelto parte de la tuya.

 

8. Escucharás la frase «I’m sorry» a diario.

Cuando por fin se aventuran a hablar de sus sentimientos o hacen cualquier cosa que puede parecer descortés (aunque no lo sea), los ingleses suelen disculparse como si fuera lo más normal del mundo. Las palabras “I’m sorry” probablemente son las más comunes en su vocabulario. Un mexicano, en cambio, sólo se disculpará cuando verdaderamente haya cometido un error muy grave o cuando quiera darte la razón para dejar de pelear.

 

9. Que no te llame la atención si te aprecian como “mujer exótica”.

Tal vez esto no es exclusivo del Reino Unido, sino un hecho universal: a muchos nos gusta probar cosas diferentes y salir de nuestra zona de confort y de lo que estamos acostumbrados. Lo cierto es que para muchos de los ingleses que conocí, las mujeres latinoamericanas son “como respirar aire limpio”. Los ingleses suelen comparar a las mujeres con el clima – lo cual es en sí mismo un clásico tema de conversación en el Reino Unido-. Muchos de ellos dicen que las mujeres inglesas son como el clima británico: constantemente lloviendo y molestando, mientras que ven a las mujeres latinas como el clima de sus países de origen: todo es felicidad hasta que llega una tormenta destructiva.

 

10. Conocer a los amigos es más complicado de lo que parece.

Cuando un inglés te presenta a sus amigos significa que te considera lo suficientemente importante como para incluirte en su vida cotidiana, y esto puede ser una buena señal. Sin embargo, no des por hecho que si te presentó a sus amigos y sólo los has visto una vez en los dos meses que llevas saliendo con él, estás en una relación formal con él.

 

11. No te fíes cuando dicen que te invitan.

Como mexicana, una está acostumbrada a que el hombre siempre pague la cuenta. Los ingleses piensan un poco diferente. Es frecuente que en las dos primeras citas traten de pagar todo para mostrarse como los caballeros que aparentan ser. Sin embargo, entre más cómodos se pongan lo más probable es que las cuentas se empiezan a dividir por igual, que cada quien pague una ronda de bebidas o que mientras él pague los boletos del cine tú pagues las bebidas y golosinas, o la cena que tendrán después de la película.

 

12. Considera que “This is England, nobody cares what you do”…

Las demostraciones de afecto en público son algo que en general a mi me molesta demasiado. Sin embargo, algo que los ingleses tienen es que a nadie le importa lo que haces o no haces en la calle. Nadie te mirará raro si decides abusar del PDA (public demonstration of affection). Algunos ingleses son el tipo de personas que les encanta caminar agarrados de la mano y dan besos apasionados a mitad de la calle, mientras que la menor parte de ellos prefieren guardar ese tipo de comportamientos para cuando están a solas.

 

13. Son fieles hasta la muerte… o por lo menos lo que dure la relación.

Aquí hablaré de la región que conozco más: Londres. Es una ciudad en la que te puedes llegar a sentir muy solo, por lo inmensa que es y lo difícil que puede ser el hacer amigos o encontrar una pareja. Cuando los hombres ingleses por fin encuentran a alguien con quien se sienten cómodos y con quien pueden compartir sus gustos y actividades favoritas, te serán demasiado fieles y no se molestarán en voltear a ver a alguien más. No por nada los ingleses son considerados los mejores esposos alrededor del mundo…