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1. Para ti, la Navidad es sinónimo de Gaitas.

El uso de gaitas, tradición musical proveniente del estado Zulia pero extendido a todo el territorio nacional, da a la temporada un estilo alegre y festivo. Los festejos comienzan oficialmente el 18 de noviembre con la celebración a la virgen de Chiquinquirá, patrona de la ciudad de Maracaibo (capital del estado Zulia) y continúan hasta finales del mes de enero. Las gaitas están presentes en absolutamente todas las fiestas decembrinas del país, junto a las parrandas y los aguinaldos. Como dice Por costumbre y tradición, Iluminación Gaitera:

“Para un loro un migajón,
para un científico el átomo, pa’l cochino concha e’plátano
por costumbre y tradición sin la transculturación…
Para la gaita furro, tambora, cuatro, charrasca y algo más…”

 

2. La llegada de Papá Noel está anticipada por la llegada de Pacheco.

En Venezuela, al igual que en muchas partes del mundo, el mes de diciembre se caracteriza por ser “frío”. No hay nevadas salvo en las ciudades del páramo andino, pero si predomina un considerable descenso de temperatura en comparación a la media anual, al que le llamamos “La llegada de Pacheco”. Este nombre se remonta a la Caracas de mediados del siglo XX, época en la cual un Floricultor de apellido Pacheco bajaba a vender sus flores desde el pueblo de Galipán por el camino real de los españoles hasta la plaza Bolívar de la capital Venezolana, huyendo de las bajas temperaturas de la montaña (Parque Nacional el Ávila) durante los meses de Noviembre, Diciembre y Enero. Todos los lugareños comenzaron a relacionar la llegada de Pacheco con la baja de temperaturas Decembrinas. Hoy en día se mantiene la tradición de la venta de flores de Galipán en la plaza Bolívar de Caracas y “La llegada de Pacheco” representa para todos los venezolanos el inicio de la Navidad.

 

3. Sabes que la bulla no espera al fin de año… sino que comienza el primero de diciembre con el repique de tambores.

Cada año, todas las medias noches del 30 de noviembre, las calles Venezolanas se llenan de luces, baile y tradición para recibir al mes de diciembre festejando hasta el amanecer. Esta tradición proviene de la ciudad de Coro. Fue impulsada por “La reina del tambor” –Olga Camacho (1928-2014)- desde la década de 1940 con su “Repique de tambor Coriano”. Y a su vez, este repique tiene sus raíces en el siglo XVI, cuando los negros esclavos tocaban el tambor repetidamente con ambas manos y hacían una danza sensual de rápidos movimientos de cadera para rendir culto a la fertilidad. Actualmente, La Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, en conjunto con “La Camachera”, se encargan de dar inicio a las festividades decembrinas desde la ciudad de Coro, mientras que en el resto del país otras organizaciones se hacen cargo del legado (como “Tambor Urbano”, por ejemplo).

 

4. Como si el Ávila no fuera referencia suficiente, estás acostumbrado a que a partir de diciembre se ilumine con su cruz.

Cada Primero de Diciembre, desde 1963, la “Cruz del Ávila” se enciende (la misma está ubicada en la montaña del parque nacional del mismo nombre). Esta tradición fue iniciada por el Norteamericano Ottomar Pfersdorff, trabajador de la Electricidad de Caracas, quien deseaba contar con un símbolo único de las fiestas decembrinas. La cruz del Ávila se encuentra a 1.530 metros sobre el nivel del mar, y tiene 37 metros de alto por 18 metros de ancho… por lo que la misma puede ser vista desde cualquier parte de la ciudad. Permanece encendida hasta el 6 de enero de cada año.

 

5. Te reúnes con la familia para hacer las hallacas.

Por tradición, todos los miembros de una familia se reúnen en casa del ancestro mayor para preparar este suculento plato. Es la mejor excusa para empezar a celebrar la navidad venezolana y sentir el amor y la algarabía de ver a todos los miembros de una familia juntos.

Aunque cada región del país tiene su manera de prepararla, la tradicional se hace con harina de maíz amarillo rellena con guiso de pernil, aceitunas, alcaparras y pasas, envueltas y hervidas con hojas de plátano. Además de las hallacas, el plato navideño está compuesto por pernil, pan de jamón y ensalada de gallina.

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6. Has competido en la “feria del pesebre”.

Cada año se hace un concurso en la mayoría de las ciudades occidentales llamado “La feria del pesebre”, donde compiten escuelas, familias y organizaciones. Se evalúa la belleza, los materiales y la creatividad. En total, la feria dura alrededor de una semana y se realiza en plaza céntrica de la ciudad, en la que las creaciones de los pesebres conviven con comida, música y mucha alegría.

 

7. Y quizás reemplazas la decoración del árbol de Navidad con jabón azul y cáscaras de huevos pintadas.

El pino adornado de Navidad es una tradición extranjera. En la mayoría de las ciudades se compra el pino de plástico y se adorna con luces y escarcha, pero en los pueblos se hace con ramas de árbol seco y un preparado de jabón azul que le da un acabado blanquecino como nieve. También se le agregan cáscaras de huevos pintadas.

 

8. Asocias el espíritu de la Navidad con el aroma de las mandarinas.

Se trata de otra tradición importada, esta vez proveniente de la península escandinava. Supuestamente, el 21 de diciembre de cada año baja un espíritu que trae consigo paz, amor y prosperidad. En Venezuela, las personas lo esperan año tras año y es recibido con una gran cena en familia, en las que las fragancias de mandarina se perciben por todos lados. Entre las 10 y las 12 de la noche, todos escriben y cortan en tiras sus deseos para ir quemándolos uno a uno a medida que se vayan cumpliendo.

 

9. Tienes un significado muy particular para “aguinaldo”.

En otros países, el aguinaldo es el regalo de Navidad. En Argentina, por ejemplo, el aguinaldo es el sueldo extra de fin de año. Pero si eres venezolano… ¡son 9 misas continuas de madrugada! Estas preparan a los creyentes para la llegada del niño Jesús entre el 16 y el 24 de diciembre. Se hacen para celebrar la llegada de la Navidad, y están llenas de reflexiones, cánticos, fuegos artificiales y… ¡patinadores! Lo cual nos lleva al siguiente punto.

 

10. Comprendes perfectamente por qué “cuando llega Navidad, salen los patinadores a convertirse en terrores de la leche en la ciudad!”

A partir del 16 de diciembre, las avenidas, calles y plazas se llenan de personas en patines, patinetas y bicicletas que desean disfrutar de las vacaciones colectivas decembrinas junto a sus seres queridos. Esta tradición se remonta a la década de 1950, cuando las personas empezaron a quedarse patinando hasta el amanecer luego de las misas de aguinaldo, creando algunas situaciones como describe la canción de “Los compadres del éxito”.

Cuando finalmente llega el Niño y se observan los fuegos artificiales de medianoche, todos los regalos aparecen “misteriosamente” debajo del árbol. Niños y adultos abren sus regalos y ¡los cargan hasta el amanecer!, mientras celebran junto a los vecinos y amigos.