Crédito: Andrés De León

Siempre vas a ser el campeón del mundo.

Desde que naciste te sentís campeón, aunque ya hayan pasado cincuenta años desde que La Celeste ganó un Mundial…

 

Te preocupás cada domingo porque “Pa, no sé si estas diez tiras de asado, los ocho chorizos que compré y el medio pollo van a alcanzar…”.

Almorzás asado caliente, cenás asado con ensalada y desayunás asado frío. Porque los uruguayos, cuando cocinamos lo hacemos “como pa’ veinte”. Así seamos tres.

 

Para vos, todo auto modelo 90 en adelante es un auto nuevo y lujoso.

“¡Loco, mirá el Ford que me compre casi 0km, es del 92!”.

 

Te la pasás explicando “Soy uruguayo loco, no argentino”.

Aunque ni siquiera puedas dar explicaciones de cuáles, además de las geográficas, son las diferencias entre uno y otro.

 

Insultás mucho, principalmente a la lora.

Cuando te enojas empezás con “pelotudo”, “inútil,” y hasta “anormal”. Después pedís que no te “rompa más los huevos” y siempre terminás con un insulto a “la @%# de la lora”. Me pregunto yo qué culpa tendrá la pobre lora…

 

Andás siempre con el termo bajo el brazo y amargo en la mano.

El mate es más importante que la religión, que la política, que cualquier comida del día y en tu casa puede faltar cualquier cosa menos yerba. Otra gente se preocupa por si les queda dinero en el banco, los uruguayos nos preocupamos porque haya suficiente para comprar yerba.

 

Sos un experto en el arte de manguear.

¿Tenés un pucho pa’ mi…a y otro pa’ mi hermano que está sin laburo? Naciste con el instinto y la habilidad de siempre saber a quién manguear qué cosa. Sos amable y educado, eso sí, y siempre aclarás: “No te preocupes, te devuelvo hasta el último peso!”.

 

Tus familiares más queridos son el Abu y la Abu.

Ya que son los únicos que jamás te dicen que sos un rompe huevos.

 

No existe nada más que Bolso o Manya.

Sos hincha de Nacional o de Peñarol, como si no existiera ningún otro equipo de fútbol en todo el país. Cuando dos Uruguayos se conocen, estén donde estén lo primero que se preguntan es “¿Sos de Bolso (de Nacional) o Manya (de Peñarol)”. Si gustan de equipos opuestos, se harán amigos pero este tema va a ser motivo de pelea por el resto de su vida. Y si siguen al mismo equipo, automáticamente se aman y respetan para siempre.

 

Y nos gusta besarnos…

No importa la edad ni el género ni tampoco el nivel de confianza con la otra persona, los uruguayos nos besamos . Y ninguna carta, ni este artículo tampoco, están completos sin mandarles a todos “un gran beso y un abrazo”.