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1. Hay más de una palabra para referirse a la fiesta.

Cuando se trata de fiestas, Venezuela tiene las mejores en el mundo. Existen muchos términos para definir el tipo de encuentro. Hablamos de “reunión” si se trata de algo sencillo y sin mucho protocolo. Decir “reunioncita” aplica para cuando estamos faltos de presupuesto y “solo” invitamos a los familiares, los amigos más cercanos… y a toda la cuadra, pues para el bochinche la “reunioncita” siempre es la más indicada pasa pasarla bien. “Pachanga”, por su parte, no es solamente un género musical, es una de nuestras palabras favoritas para decir fiesta.

2. Nunca falta el tío que baila hasta con la escoba. 

El tipo no se sienta en toda la fiesta y hasta con la vecina chismosa echa un pie.

3. El alma de la fiesta suele ser… el que llegó sin haber sido invitado. 

Aunque se come todo lo que encuentra a su paso, es tan gracioso y tan pana que nadie se atreve a decirle nada.

4. Así como están los que no fueron invitados, nunca falta el que hace visita flash.

Ya sea un familiar o un amigo, nunca falta ese que aparece por la fiesta pero con prisa. Es esperado con ansias… pero cuando llega, solo deja la estelita. Ya sabes, el “flash”. Aunque al organizador de la fiesta le de rabia en el momento, como buen Venezolano lo olvidará y lo dejará pasar. La etiqueta venezolana dice que si el flash lleva regalo, hasta torta le guardas para que no diga que no le aprecias.

5. Hay pan canilla picadito con salsa (salsita verde, de preferencia). 

Este pasa palo siempre termina salvando y montándoles el hambre a todos en la fiesta.

6. Muchos terminamos con mancha de pancito con salsa en la ropa. 

Ya saben: hay que comer rápido antes de que se acabe. 

7. Hay chistes y buen humor toda la noche… aún de temas que uno no se imagina que pueden causar gracia.

Aún cuando se hablan de temas como la «guerra económica orquestada desde el imperio» o de las continuas “colas de pajaritos” del descomuntante, los venezolanos podemos sacar una enorme cantidad de chistes al respecto. Si hay un teléfono móvil cerca, rápidamente empezaremos a mostrar memes y a morir de risa. Un invitado no venezolano puede pensar que el nuestro es un humor incomprensible… pero lo cierto es que sabemos pasarla bien y sacarle humor a todo, especialmente cuando estamos acompañados de buena gente y comida.

8. Si suena Chino y Nacho, se prende la pista.

Empieza el reggaetón y no queda nadie en sus asientos. La lista de música sigue con otras canciones que hacen bailar hasta al más tieso. Luego se abre paso a Olga Tañon y todo el merengue que se pueda. Si la fiesta se pone muy buena, entonces la salsa no se hace esperar. Se pone a sudar hasta el mesonero… porque nadie se resiste a Oscar de León y a todo este ritmo musical.

9. La Guarapita, el Cocuy de Penca y la siempre “bien friita” te están esperando.

Consejo: que el famoso licor “cucuy de penca” no te engañe. Su color cristalino como el agua te hará pensar que es algo muy suave, pero no, es más caliente que el mismísimo desierto.

10. Aprendes que “borracho no come dulce”.

Es que cuando comienzas por aceptar un trago, te llenas de aprendizajes y de historias… que contarás el resto de tu vida.

11. Es de madrugada y alguien canta: Son las 4 e’la mañana, sírvame otro trago e’caña, no me corra cantinero.

Además, nadie sabe que tiene dotes artísticos y que puede cantar hasta que llega el Mariachi.

13. El vallenato indica que la fiesta está finalizando.

Eso, o que se hace de día… Pero si simplemente la fiesta no quiso terminar, se entonan las notas de la música llanera y el arpa hace su entrada, hasta que llega la hora de esa sopa levanta muertos que todos esperan.