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1.

Cumple todos tus sueños…
“Nomás pídeme algo…”.

2.

Te alienta como nadie…
“¡Ándale, lúcete delante de la gente!”.

3.

Fomenta el cuidado por la higiene personal…
“¿Te bañaste, chamagoso?”.

4.

Te da tu espacio…
“Hablamos en la casa…”.

5.

Te incita a seguir el ejemplo de su gran sabiduría…
“Cuando tú vas por la leche, yo ya regrese con el queso”.

6.

Te hace ver con orgullo cuánto has crecido…
“¡Uyyyyyyy Don Maduro!”.

7.

Te ayuda a administrarte…
“¿En qué pendejadas gastas el dinero, eh?”.

8.

Cuida de tu bienestar en todo momento…
“Por tu bien… no me hagas enojar”.

9.

Entiende los procesos de tu vida…
“¡Que yo también tuve tu edad eh!”.

10.

Se ocupa de la salud de tu vista…
“¡No me tuerzas los ojos!”.

11.

Y de la salud de tus oídos…
“Bueno, tú estás sordo o qué… ¿No escuchas que está suene y suene el pinche teléfono?”.

12.

Te enseña el arte de la actuación…
“No soy pendeja… ¡me hago pendeja, que es diferente!”.

13.

Te lo entrega todo…
“¡No tienes llenadera!”.

14.

Te recuerda varias veces por día el hermoso vínculo que los une…
“¡Que soy tu madre!”.

15.

Te enseña que, en la vida, es mejor prevenir que curar…
“Síguele y te va ir peor”.

16.

Te hace valorar el calor del hogar…
“¡Esto no es un pinche hotel!”.

17.

Te desea siempre lo mejor…
“Cuando tengas a tus hijos me vas a entender”.

18.

Fomenta tu independencia…
“¿Ya te fijaste cómo? Bueno ahora hazlo tú que yo no soy tu gata”.

19.

Te hace sentir querido con las palabras más cariñosas…
“¡Qué pendejo eres!”.

20.

Alimenta tu autoestima…
“Te crees muy chingocito ¿no?”.

21.

Te conoce mejor que nadie…
“¡Yo te parí!”.

22.

Te ayuda a hacer ejercicios para la memoria…
“¿Estás seguro de que no reprobaste?”.

23.

Te hace replantearte tus planes para el fin con los argumentos más válidos…
“¡¿Otra vez vas a salir?!… ¿Es manda o qué?”.

24.

Te demuestra su amor en todo momento, a veces hasta con lágrimas en los ojos…
“Todo esto lo hago por tu bien y, un día, me lo vas a agradecer”.

25.

Te inculca la fe…
“Reza porque no me entere que hiciste alguna pendejada…”.

26.

Y te incita a creer que los superpoderes existen…
“Sé perfectamente cuando me estás mintiendo”.

¡Felicidades, carnales, la vida les ha regalado una maravillosa madre mexicana!