Al visitar los vestigios arqueológicos de la civilización maya, uno cierra los ojos y trata de imaginar la grandeza que estas ciudades tuvieron alguna vez…

Pero, ¿qué fue de aquellos hombres y mujeres mayas que habitaron las antiguas ciudades? Es algo que hasta la fecha la ciencia no ha podido determinar pues incluso cuando los españoles llegaron a nuestro continente americano, aquellas majestuosas urbes ya llevaban siglos deshabitadas.

Sin embargo, se han formulado algunas teorías respecto de lo sucedido y aquí te las presento.

¿Escasez de alimento?

Según la revista norteamericana “Science”, entre los años 450 y 500 de nuestra era, los mayas enfrentaron una explosión demográfica sin precedentes, lo que aceleró y agudizó los efectos de un cambio climatológico producido por el abuso de los recursos de la región.

¿Enfermedades?

Así mismo, la explosión demográfica antes mencionada habría sido un factor importante y negativo que empeoró las condiciones salubres de las grandes ciudades mayas, deteriorando la calidad de los mantos acuíferos. Esto afectó el sistema inmune de la población y permitió que se propagaran enfermedades.

¿Guerras internas?

Como una consecuencia lógica del crecimiento poblacional y la escasez de recursos, los mayas les habrían exigido a sus dioses y autoridades la solución a los problemas a los que se enfrentaban, como la hambruna y el desabastecimiento en las zonas alejadas. Esto desencadenó luchas continuas contra su gobierno.

A post shared by Yo Arroyo (@yoarroyo) on

¿Insurrección?

El arqueólogo Edward H. Thompson, quien estudió las ruinas de Chichén Itzá a principios del siglo XX, considera la teoría de que el declive de la civilización maya tuvo su punto de partida en sublevaciones campesinas. Los campesinos se encontraban en una situación de desigualdad, y tenían que pagar tributos elevados.

Hasta aquí podríamos elegir una teoría u otra, aunque el arqueólogo Enrique Vela, director de la revista mexicana “Arqueología mexicana”, sostiene al respecto:
“El colapso maya no es una sola causa, es una combinación de factores, entre ellos, una situación climática específica (…). Las ciudades mayas se disputaban el territorio y, aunque al principio eran una especie de guerras simuladas, conforme fue pasando el tiempo esos conflictos rituales se agudizaron, sobre todo porque empezaron a escasear las tierras y ciertos bienes”.

Cómo puedes apreciar, el colapso maya no fue producto de un acontecimiento específico, sino consecuencia de una suma de sucesos que, poco a poco, mermaron su poder. Una cosa llevó a la otra y cuando la situación se tornó insostenible, el imperio entró en la fase que todos los imperios llegan a caer alguna vez: la de desmoronarse y dividirse en pequeños reinos que son solo el pálido reflejo de los años de gloria. Esto les sucedió a los romanos, a los egipcios y, sin dudas, también a los mayas.