1. Crea un flujo de trabajo.

Crea un flujo de trabajo que te ayude a organizarte y no te alejes de él por nada del mundo. Sigue los consejos que te propongo a continuación, pon en marcha un flujo de trabajo y úsalo regularmente.

 

2. Identifica las tarjetas de memoria que aún no has descargado.

Seguramente tendrás una funda o tarjetero en la que guardas tus tarjetas de memoria. (Y si no la tienes, deberías comprar uno, ya que es una buena forma de protegerlas).

Una vez que llenes una tarjeta de memoria, sácala de la cámara y activa la pestaña de protección. Esta pestaña evitará que se grabe o borre ningún archivo por error si la vuelves a introducir en la cámara

Además, pon la tarjeta al revés en tu funda. Es decir, sin que se vea la etiqueta. De esta forma, sabrás de un vistazo que no puedes usar esa tarjeta mientras estás fuera.

Una vez en casa, tras vaciarla y formatearla, puedes volver a colocarla con la etiqueta al derecho. Ahora está lista para que la uses de nuevo.

 

3. Formatea tus tarjetas de memoria.

Antes de cada uso, formatea y asegurate de que tu tarjeta está completamente vacía. De esta forma te aseguras que está lista para usarse de nuevo. Obviamente, formatéala únicamente si has descargar las imágenes que contiene ¡y has hecho una copia de seguridad de esas fotos!

 

4. No pongas todos tus huevos (fotos) en la misma cesta.

Dicho de otra forma, no compres la tarjeta de memoria con mayor capacidad del mercado, ni uses una única tarjeta a lo largo de tu sesión o tu viaje. Al contrario, compra muchas tarjetas de menor capacidad (8 o 16Gb) en lugar de un par de ellas de mucha capacidad (64Gb). Así, si pierdes alguna o se te estropea, al menos tendrás el consuelo de que sigues conservando la mayor parte de las fotos que has hecho hasta ahora.

 

5. Llévate MUCHAS tarjetas de memoria de buena calidad.

En los últimos años, el precio de las tarjetas de memoria se ha reducido drásticamente. La mejor forma de aplicar el consejo número 4 es que inviertas no sólo en muchas tarjetas, sino que debes asegurarte de que sean de alguna marca conocida (SanDisk es mi favorita pero Lexan y PNY son muy buenas también). ¡Ya te has gastado un montón de dinero en el viaje y el equipo como para escatimar en tus tarjetas de memoria!

 

6. Descarga y haz una copia de seguridad de tus fotos diariamente.

Este consejo depende lógicamente de la duración y del tipo de viaje que estás llevando a cabo. Pero, idealmente, deberías de descargar y hacer una copia de seguridad de tus fotos diariamente. Esto es algo que deberías de implementar en tu flujo de trabajo (consejo 1) desde el principio y un paso que no deberías de saltar.

Aprovecha cuando vuelvas a tu alojamiento para vaciar las tarjetas en tu portátil y un disco duro. Sé metódico y hazlo regularmente. Sólo así te asegurarás de que tus fotos están sanas y salvas y, además, las tendrás ordenadas.

 

7. No borres tus tarjetas de memoria.

Una precaución extra puede ser no formatear las tarjetas que ya has descargado e incluido en la copia de seguridad. Si dispones de suficientes tarjetas, no las formatees, guárdalas y así tendrás una copia extra cuando llegues a casa y compruebes que las descargaste correctamente mientras estabas fuera. De esta forma, tienes 3 copias de tus fotos.

 

8. Llévate un disco duro externo.

Además de un portátil, no está de más que lleves contigo un disco duro externo en el que poder volcar una copia de tus fotos. Hoy en día el precio de este tipo de soluciones de almacenaje es increíblemente barato. Merece la pena que inviertas en uno de ellos. Mis marcas favoritas son LaCie y Western Digital pero hay muchas más en el mercado.

 

9. Lleva las tarjetas de memoria siempre contigo.

Tus tarjetas de memoria son tu pertenencia más importante. No las guardes en la maleta, no las dejes en el hotel y no te olvides de ellas aunque estén llenas. Llévalas siempre contigo, en la bolsa o la mochila en la que guardes la cámara.

Es la mejor forma de evitar olvidarlas en alguna parte, que se queden dentro del equipaje facturado que ha perdido la compañía aérea, o que te las roben.

Asegúrate también de llevarlas bien guardadas y a salvo posibles accidentes que pudieran causar el arena, la arena, el polvo o incluso una caída. Por eso es importante que compres uno o varios tarjeteros.

 

10. Dispara en RAW y en JPEG de alta calidad.

Los programas de recuperación de datos no rescatan archivos RAW con tanta facilidad como los JPEG. Por tanto, si disparas tanto en RAW como en JPEG de alta calidad, las posibilidades de recuperar tus imágenes serán mayores si tienes algún problema con tu tarjeta de memoria.

Puede que no tengas el mejor archivo si pierdes tu RAW, pero al menos tendrás un JPEG de alta calidad. Así es que no ignores el consejo 5: ¡lleva muchas tarjetas de memoria!

 

11. Alíate con tus compañeros de viaje.

En caso de viajes con otra persona o en grupo, pídele alguno de tus compañeros de viaje que lleven tu disco duro mientras que tú llevas el suyo (si es fotógrafo como tú). Sabiendo que tus fotos están en tu ordenador portátil y en tus tarjetas de memoria, si algo ocurriese, una de las copias está en poder de otra persona.

 

12. Información de contacto.

No dejes de etiquetar todo tu equipo. Esto incluye, tu bolsa o mochila, cámara, objetivos y cualquier otro accesorio que lleves, como por ejemplo el disco duro. En la etiqueta es suficiente con que incluyas tu dirección de correo electrónico.

Si se pierde algo, facilitarás la tarea de contacto a la persona que lo encuentre y que esté dispuesto a devolvértelo. Aunque desgraciadamente, esto no siempre ocurre.

 

13. Guarda una copia de seguridad de tus fotos fuera de casa.

Tengo una pregunta para ti: Un día se incendia tu casa. ¿Perderías todas tus fotos?

Si la respuesta es “Sí”, entonces tienes que ponerle remedio. Y para ello, nada tan fácil como hacer una copia de seguridad de todas tus fotos y almacenarla en otro lugar que no sea tu casa. Puedes conservarla en el trabajo, en casa de un familiar o de un amigo, por ejemplo.

 

14. Crea una copia de seguridad en la nube.

Si vas a disponer de conexión a internet durante tu viaje o al menos en algún momento, no está de más que contemples la posibilidad de hacer una copia de seguridad de tus fotos en la nube.

Son muchas las alternativas que existen pero una buena opción puede ser abrir una cuenta en Flickr (1Tb gratuito de almacenaje aunque no te permite subir RAWs) o mi favorita, Backblaze, que ofrece almacenaje en línea ilimitado por un módico precio al mes (5$/mes).

 

15. Usa la segunda ranura de almacenaje de tu cámara.

Actualmente muchas cámaras de gama media y alta disponen de una segunda ranura para insertar una tarjeta de memoria adicional. Si tu cámara dispone de ella, una opción es configurar la cámara de tal forma que cada foto se grabe simultáneamente en dos tarjetas de memoria.

El único inconveniente es que la cámara tardará algo más de lo normal en grabar los dos archivos. En determinadas situaciones, como el disparo en ráfaga, puede que te veas algo limitado. No obstante, supone una copia extra de tus fotos que podría ser útil en cualquier momento.


 

Crédito imagen de portada: sari_dennise