Hoy te hablaré de estos monstruos de la mitología mexica que bien podrían ser la base de una excelente producción de Hollywood: las tzitzimime, seres monstruosos que están acechando a la humanidad para exterminarla cuando ya no tenga más remedio. ¿Cuánto crees que faltará para que aparezcan?

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También llamadas «monstruos del segundo cielo», su apariencia es fácil de recordar, pues son muy similares a la deidad Mictlantecuhtli, Señor de la muerte.

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En su defensa, debo decir que las tzitzimime no eran totalmente malas, y se cree que podían evitarle una enfermedad a alguien, pero a su vez podían enviársela a otra persona. Muchas deidades mexica hicieron uso de las tzitzimime. Coatlicue, la de la falda de serpientes, curaba junto a las tzitzimime las enfermedades de los niños.

Algunas fuentes indican que había cuatro grupos distintos de tzitzimime, representadas por distintos colores:

-Iztactzitzimitl , los monstruos blancos.

-Xouchcaltzitzimitl , los monstruos azules.

-Coztzitzimitl , los monstruos amarillos.

-Itlatlauhcatzitzimitl , los monstruos rojos.

La más monstruosa era Itzpapalotl (la mariposa de obsidiana), y también era considerada una tzitzimime. Itzpapalotl fue considerada el aspecto oscuro de la llamada «diosa madre» de los chichimecas. Los zapotecas la identificaban con los murciélagos y los mexica con las mariposas negras nocturnas.

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Otra tzitzimime fue la abuela Mayahuel, la señora del pulque, quien despedazó a su nieta para que sus restos fueran la comida estelar.

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Cada 52 años (un ciclo mexica), como ya te hemos contado, tenía lugar una ceremonia especial conocida como Xiuhmolpilli para ayudar a que el mundo continuara existiendo. La ceremonia del fuego nuevo se realizaba al final de cada ciclo y todas las pertenencias que causaban apegos eran quemadas hasta extinguirse.

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Si el fuego no podía mantenerse con vida, o si en el inicio del Xiuhmolpilli el sol no brillaba, la oscuridad dominaría el mundo y las terribles tzitzimime podrían matar a todos los mortales.

Los ataques de las tzitzimime no ocurrían en algunas situaciones:

– En temporada seca, ya que las feroces criaturas no se aparecían en ningún ritual durante los meses en los que la tierra estaba seca.

-Durante el día, pues sólo atacaban durante las horas de oscuridad total.

Y se podía temer su presencia si:

-Había niños o bebés en la casa, ya que a las tzitzimime les gustaba llevárselos.

-Durante la temporada de lluvias, en la ceremonia del fuego nuevo o durante los eclipses solares, así como en las horas de total oscuridad de la noche.

-En los cinco días nefastos o nemontemi, los últimos cinco días del calendario mexica en los que no se debe salir de casa.

-Si se escuchaba un ruido de conchas, ya que las tzitzimime tenían faldas de caracoles y aquel que las oía… perecía.

-Si las mujeres embarazadas morían en los días de la ceremonia del fuego nuevo podían ser convertidas en una tzitzimime.

Las tzitzimime están esperan el momento de mayor vulnerabilidad de la huerta para darle el golpe de gracia a esta humanidad, ¿quién llegará primero, ellas o el ser humano?