Los paisajes son todo eso que ves cuando cierras los ojos y piensas en el invierno

Foto: Destination BC/Rick Collins

¿Cuál es la primera imagen que llega a tu mente cuando piensas en un paisaje invernal? Si tiene montañas cubiertas de nieve, árboles que soportan un peso blanco en sus ramas y un pueblo iluminado y con casas cuyas ventanas prometen un interior calientito y acogedor, Whistler sobrepasará todas tus expectativas.

 

Te convertirás en un experto del esquí y el snowboard

Foto: Tourism Whistler/Justa Jeskova

Esas montañas nevadas son reales, por lo que Whistler es un paraíso para los aficionados al esquí y al snowboard. Es la estación de esquí más grande de Norteamérica y tiene más de 200 rutas de todos los niveles, por lo que podrás pasarte el día disfrutando de tus deportes de nieve favoritos.

 

O darás tus primeros pasos

Foto: Tourism Whistler/Justa Jeskova

¿No has esquiado nunca? ¿Tus pies nunca han estado amarrados a una tabla de snowboard? No te preocupes: si hay un lugar perfecto para empezar, ese es Whistler. Hay clases de ski y snowboard para todos los niveles con los mejores instructores del ramo.

 

Aprenderás que la nieve es mucho más que solo esquiar

Foto: The Adventure Group

No pasa nada si el esquí y el snowboard no son lo tuyo: en Whistler, descubrirás enseguida, las posibilidades de diversión son casi infinitas. Puedes lanzarte en tirolesa, apuntarte a un tour en motonieve, dar un romántico paseo en trineo tirado por caballos o uno más rápido y emocionante en trineo tirado por perros, observar los paisajes desde una góndola o helicóptero… Y, por supuesto, que no falte la clásica pelea de bolas de nieve.

 

Practicarás tus mejores figuras sobre el hielo

Foto: Tourism Whistler/Justa Jeskova

Si en tus idílicas imágenes invernales suele haber gente muy abrigada patinando sobre hielo, por fin podrás convertirte en el protagonista de esta fantasía en la pista de patinaje al aire libe de Whistler Olympic Plaza. También puedes patinar en el interior del Meadow Park Sports Centre. ¡El chocolate caliente de después es casi obligatorio!

 

Descubrirás el placer de un acogedor y festivo après

Foto: Destination Canada

Aunque la idea original del après es après-ski, es decir, después de esquiar, en Whistler puedes practicar el après-cualquier cosa. Después de un día en la montaña, hayas hecho lo que hayas hecho, toca celebrarlo con otros viajeros y amantes de la aventura, y nada como unas cervezas y algo de comer para acabar el día por todo lo alto. Tu après también puede incluir baile, ya que algunos lugares cuentan con espectáculos de música en vivo con artistas locales. ¡Los éxitos de la jornada bien se lo merecen!

 

Vivirás la experiencia de spa con frío afuera, el doble de placentera

Foto: Scandinave Spa/Chad Chomlack

Un día de spa siempre es un regalo para nuestro cuerpo y nuestra mente. En muchas ocasiones, no nos damos cuenta de que lo necesitábamos hasta que estamos a mitad del masaje, o con el cuerpo sumergido en una alberca con cascadas, o incluso cuando salimos, más relajados de lo que hemos estado en mucho tiempo. En Whistler descubrirás que la experiencia de spa puede ser aún mejor: cuando afuera es invierno y hace frío, una piscina caliente al aire libre es un placer difícil de superar. Puedes vivirlo en el Scandinave Spa y en muchos otros centros de bienestar en Whistler.

 

Vivirás una navidad eterna al pasear por la Villa de Whistler 

Foto: Tourism Whistler/Coast Mountain Photography

La naturaleza en Whistler es tan impresionante que es fácil quedarse prendado de ella y no ir más allá. No obstante, sería un error: uno de los grandes atractivos de Whistler es explorar la villa. Piensa en un pueblo peatonal lleno de tiendas de todo tipo, galerías de arte y restaurantes que además de noche se ilumina y se convierte en algo que solo habías visto en películas. Si además vas en época navideña, creerás que vives un sueño de luces de colores y alegría. Hasta si eres un poco Grinch te rendirás ante el espectáculo.

 

Es un invierno que eliges cuando quieres

Foto: Tourism Whistler/Justa Jeskova

Lo mejor del invierno en Whistler es que es un invierno a la medida, un invierno elegido. Es el invierno con el que sueñas y no el que llega por sorpresa y rompe tus planes: cubierto de blanco, rodeado de naturaleza, lleno de posibilidades enfocadas en disfrutarlo. Deporte y paseos, interiores calientitos y acogedores, oscuridad iluminada, aire puro, bebidas calientes y comidas deliciosas, risa y calidez. Y está ahí, para huir a él cuando necesites un paraíso invernal para levantarte el ánimo. 

 


Este artículo es patrocinado por Tourism Whistler.